(Lección 7 )
La mayoría de las sectas del judaísmo tuvieron su origen durante el
intermedio entre los dos testamentos, pues son desconocidas en el Antiguo Testamento. Algunas probablemente tuvieron su origen durante
los setenta años de la cautividad babilónica, aunque no se hace mención de ellas en los
escritos posteriores a dicha cautividad. Sin
embargo, muy bien puede suceder lo que sucedió con
la sinagoga. La sinagoga se originó durante tal cautividad por la necesidad de un lugar
de adoración. La sinagoga fue creada especialmente para la instrucción de
La palabra “secta” es generalmente usada para significar un partido en religión que difiere en algunos
aspectos del cuerpo principal religioso. Entre los
judíos había varias sectas en los tiempos de Cristo, siendo las principales los fariseos o formalistas y los Saduceos o libre pensadores
1.
LOS FARICEOS: Los fariseos se originaron durante el tercero o segundo siglo antes de Cristo en
los días que precedieron a la guerra de los Macabeo, cuando
Palestina se encontraba bajo el dominio
político de los griegos que era impuesto por los Sirios. Como ya se ha visto
existió un esfuerzo de parte de los Sirios
para desintegrar la unidad judía.
Algunos de parte de los judíos se sintieron atraídos
por tal influencia y es entonces cuando aparece este grupo como una protesta
contra las tendencias de sus conciudadanos.
Su lema era mantener la integridad nacional y apegarse estrictamente a
La palabra “fariseos” tiene su origen en el Arameo,
de la forma Hebrea perushim, que significa “los apartados o separados”. Ellos se separaron así
mismos de los otros Judíos bajo la pretenden de
su pureza y su observancia estricta a la ley,
separándose igualmente de los otros Gentiles. El nombre muy bien se lo pudieron aplicar sus
enemigos ya que fue usado primeramente en los días de Juan Hircano, uno de los Macabeos, quien fue convertido de
los fariseos por los saduceos.
Los fariseos eran de la secta más estricta, más popular y con más
partidarios de las sectas judías, y como la componían los más, no eran de la
clase rica, pues vivían una vida limitada y no aceptaban los lujos. Esta manera
de observar
La característica
esencial de los fariseos era su confianza en
Los fariseos se conocían por ciertas doctrinas especiales:
(1)
ellos creían en la resurrección y la inmortalidad del alma
y por lo tanto la doctrina de un castigo y bendición futura
(2)
Además creían en la existencia de
ángeles y espíritus, y en la doctrina de la predestinación.
Como se podrá observar, al principio los fariseos habían sido una secta
limpia, pero después degeneraron en una secta ambiciosa, arrogante, llena de
justicia personal y fueron enemigos constantes de Cristo y sus enseñanzas.
Cristo también reacciona contra ellos, y la más abierta denunciación se
encuentra en Mateo
25 donde Jesús denuncia su hipocresía al dedicarse a
guardar los detalles más insignificantes de la ley, olvidando aquellas cosas
relacionadas con los aspectos espirituales de ella.
El nombre de Fariseo, después de lo que al respecto se lee en los
evangelios, se ha convertido en nombre de odio y de desprecio, símbolo de las
asquerosa hipocresía religiosa.
La secta de los SADUCEOS se
origina aproximadamente al mismo tiempo que la de los fariseos. Estos
favorecían la adopción de las costumbres helenistas, y por lo tanto se abstuvieron de participar en el conflicto Macabeo por la
libertad e independencia del país. Todos
los judíos con actitudes liberales se convertían en saduceos. Los saduceos viendo establecido el culto
después del destierro, renovadas, afianzadas de nuevo las prácticas religiosas
y reconstituido el pueblo judaico, se daban por satisfechos y nada o muy poco
creían en la venida del Mesías y nada en lo absoluto en la vida futura y en la
resurrección de los muertos.
Probablemente derivaron su nombre de Zadok, el presidente del Sanedrín,
un maestro de
Se caracterizaban por su mundanalidad, y
creían en que cada individuo podía interpretar las Escrituras por sí
mismo. Así es como ellos negaban la
resurrección de los muertos, la inmoralidad y la retribución futura, negaban la
existencia de los ángeles y espíritus, y afirmaban que cada persona tenía
“libre albedrío y era responsable por el bien o el mal que cometía.
Las prácticas religiosas de los saduceos se basaban en la ley escrita del Antiguo Testamento y la
consideraban como la única autoridad divina. Negaban la ley oral o Mishna,
y también el Talmud o las tradiciones escritas aunque estaban de
acuerdo con los fariseos en que muchas de esas leyes eran aplicables. Como se
observará eran el lado opuesto a los fariseos,
aunque muchas veces se unieron a ellos para oponerse a Jesús.
Excepto por la ocasión de (Mateo 16:1,4,6)
Cristo nunca se ocupó de los Saduceos denunciándolos abiertamente como lo hizo
con los Fariseos. Parece que el Señor consideraba la hipocresía religiosa más
terrible que la de aquellos que se encontraban alejados de Dios.
Un acontecimiento importante en cuanto a los Saduceos es que
desaparecieron rápidamente después del primer siglo. Cuando cayó Jerusalén en
el año 70 AD. Las enseñanzas de los saduceos desaparecieron porque el templo fue destruido, y la posición de los
sacerdotes, que eran saduceos, también ya fue inútil. Sin embargo, durante el
ministerio de Jesús, ellos se opusieron a lo que Cristo enseñaba, ya que el
Señor habló mucho de su resurrección.
Los esenios eran un grupo exclusivo. Se separaron del mundo que los
rodeaba para vivir en las cuevas que se encuentran al norte del Mar Muerto.
Eran un grupo monástico que usaban la misma clase de vestidos, su énfasis
estaba en la limpieza (algunos de ellos se bañaban seis veces diarias). Ellos interpretaban
Este grupo también se les conocía como “celantes” o “celadores”. Se
llamaron así ciertos judíos que promovieron grandes tumultos en Judea a
principios del año
66 AD, Se
dieron ellos mismos este nombre a causa de su celo, excesivo por cierto y mal
entendido, por la libertad de su patria. Fueron llamados también “sicarios”, de “Ica”, voz latina que significa “puñal” con motivo de los frecuentes
asesinatos de que eran autores. Se creían ellos con el derecho de matar a todos
aquellos que no participaran de su fanatismo. En la época del sitio de
Jerusalén, los Zelotas se concentraron en esa ciudad donde cometieron muchas
crueldades que describe detalladamente el escritor Josefo.
Ellos esperaban fielmente al Mesías que vendría a colocarlos a la cabeza
de todos los reinos de la tierra.
Odiaban a muerte a los Romanos y se les considera responsables por la
destrucción de Jerusalén en 70 -AD»
Literalmente (los que escriben). Se formaron, en los tiempos
posteriores a la cautividad babilónica, una clase de doctos a quienes se
atribuye una gran parte en la historia de la cultura de aquel tiempo (siglos V
y IV antes de la venida de Cristo), hasta los tiempos de Cristo. Así como el Israel Antiguo tuvo “las escuelas
de los profetas”, así el posterior judaico tuvo “los escribas” de los cuales Esdras
fue el primero que contribuyo a reconstruir el Judaísmo, siendo el iniciador de
una nueva era para los Judíos y el primer reorganizador e intérprete de los
libros Santos. Después de Esdras, los Escribas formaron una clase
(pero no una casta) que fue aumentando en importancia hasta que degenero
también por lo que respecto a ellos se dice en el Evangélico. Esta clase se le
llamo “
De la voz latina -publicum, que indica el erario del estado,
fueron así llamados, entre los latinos, los recaudadores de impuestos o rentas
públicas, los cuales como es consiguiente, pertenecían a la clase más
acaudalada, y en general a la de los caballeros. Generalmente se reunían en una corporación
reconocida legalmente, debiendo dar garantías al estado por la suma con que
compraban el derecho de recaudar los impuestos en una o mas provincias. Venían así a formar como un banco gubernativo
al cual llamaba Cicerón “el ornamento de la ciudad y el sostén de la
república”, dirigido por un “magistratus” residente en Roma y por
sus encargados en las provincias que vigilaban la exacta recaudación de los
impuestos. El príncipe de los publícanos que menciona Lucas 19:2 parece haber sido uno de estos
intendentes de las gabelas por encargo de los romanos. El oficio de recaudador
de rentas era odioso entre los latinos, por las vejaciones con que
molestaban a los contribuyentes, más odioso era indiscutiblemente
para los Judíos, los cuales contra toda su voluntad, pagaban los impuestos a
los dominadores; tanto que para ellos la palabra PUBLICANO se convirtió en
sinónimo de pecador público cuyo contacto se había de evitare. Por esto los
publícanos son siempre citados con desprecio y hasta el Divino Maestro los
nombra con los pecadores, aunque diciendo a los fariseos que “los publícanos y
las remeras los habían precedido en el
Reino de los cielos”. Es conocidísima la parábola del fariseo y el publicano,
con la cual quiso Jesús mostrar que la humanidad de los pecadores los dispone a
la justificación, mientras que la soberbia de aquellos que se creen justos los
hace odiosos a Dios.
Los herodianos constituían un partido político que favorecía el gobierno
de los Heredes. Como los reyes de la
dinastía. Heredes reinaban por el consentimiento de Roma, este grupo se sometía
voluntariamente al gobierno de los conquistadores y sostenían que era justo
pagar al conquistador todos los tributos, cosa que los nacionalistas patriotas
de los fariseos negaban. Y como sucedió con la mayoría de los partidos
religiosos del tiempo de Jesús, aunque peleaban entre sí y eran diferentes, cuando se trataba de oponer resistencia a Cristo se unían entre sí.
HEMOS VISTO
al mundo al cual vino Cristo y no dudamos que verdaderamente era “el
cumplimiento del tiempo” (Gálatas 4:4). Existía una
necesidad universal de modificar el
estado existente de cosas. Había confusión y un estado general de
espectáculo. El hombre necesitaba algo
que lo levantara del estado de degradación en que se encontraba. Entonces,
cuando todo estaba listo, preparado, vino Cristo. Cuando en lo político,
económico, social y religioso se encontraba en condiciones ideales, es cuando
aparece el Hijo de Dios para ofrecer la redención del género humano.
En seguida veremos un sumario de
las contribuciones del Imperio Romano al Cristianismo, y como las protestas que
decían “En los días de estos reyes” (Daniel 2:44); lo mismo que la expresión “Venido el
cumplimiento del tiempo” (Gálatas 4:4), se combinan para enseñarnos que durante la época de los reyes
romanos, era el tiempo más oportuno o cuando se cumplieron todas las cosas
haciendo posible la venida de Cristo al mundo.