Lección 13
Zacarías era un sacerdote viejo, de vida
irreprensible. Estando ocupado en su
trabajo en el templo, el ángel
Gabriel, quien también habían revelado a Daniel el
advenimiento del Mesías (Daniel 9:21-25), le apareció,
anunciándole que sus oraciones serían contestadas en el nacimiento de un hijo a
su esposa Elizabet. Como una señal y sello de la promesa Zacarías quedaría mudo hasta que esta fuera cumplida. (Lucas 1: 5-25)
Elizabet tenía
una prima, María, del linaje de David. Ella era soltera, aunque estaba
desposada con un hombre llamado José. También a María aparece el ángel
anunciándole que daría a luz un hijo, que sería engendrado por el Espíritu
Santo, y que por tan motivo sería llamado Hijo de Dios, y Salvador del mundo.
Con gozo en su corazón hace un viaje de Nazaret a Judá en donde vivía Elizabeth para darle las buenas
nuevas.
Durante esta visita suceden cosas extraordinarias. Cuando llega María y saluda a Elizabet esta
es llena del Espíritu Santo y profetiza (Lucas 1:42-45)• María responde con un canto : “Engrandece mi alma” (1:46-56) y se queda con ella hasta que está
próximo el tiempo del alumbramiento de Juan - (l:56)
Entre
los judíos la promesa de casamiento era tan sagrada
como el casamiento mismo y la violación aparente de
María de esta unión le expuso a una muerte
vergonzosa. Pero una tercera visión aclara a José la situación en cuanto al significado sublime del
acontecimiento, y añadía el hijo prometido el nombre profético
de Emmanuel – “Dios con nosotros”