LA VIDA DEL SEÑOR JESUCRISTO-TRABAJO

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    Cristo no puede ser limitado por el tiempo.  Sin embargo vino al mundo como hombre, fue “Emanuel” - “Dios con nosotros.  El tiempo en que él hizo su aparición en este mundo material como hombre no fue accidental.  Nada de lo que sucedió antes de Cristo ha sido accidental, todo se debe al cumplí miento del Plan eterno de Dios para redimir al hombre caído.  Puesto que Cristo es el centro de toda la Biblia, y es el centro no solo de la Biblia, sino de toda la historia del hombre, entonces es propio que todo estudio que se haga relacionado con nuestro Señor Jesucristo, iniciemos con un estudio de las condiciones existentes del mundo en el cual el Señor vivió para darnos ejemplo de como seguir sus pisadas.

    El mundo que recibió a nuestro Señor presentaba una serie de características que fueron el resultado del arreglo cuidadoso del Padreo. Las condiciones existentes fueron de tal manera arregladas por Dios que todas ellas  obedecen a la idea perfecta del Padre en cuanto al mundo en que Él considero propio para el cumplimiento del acto redentor por el cual la humanidad entera podría recibir la salvación.

    La nación judía se había desarrollado a través de diferentes experiencias de la historia en la que ellos  tomaron un papel importante. Los imperios mundiales ejecutaron su papel en el Plan de Dios y el Pueblo Escogido de Dios fue afectado directamente por cada uno de ellos.  Todos los imperios mundiales dejaron una marca imborrable en la vida del pueblo Hebreo.  Puesto que este pueblo existió con la única finalidad de hacer posible la aparición del HIJO DE DIOS  en el mundo, aún la huella dejada por ellos es de vital importancia en el estudio de la vida de Jesucristo.

    Al terminar el Antiguo Testamento dejamos al pueblo de Dios de nuevo en la “Tierra de promisión”,  el culto a Dios estaba restaurado, aunque las condiciones religiosas que describe Malaquías no eran del todo ideales, sí el pueblo había sido curado de una de sus enfermedades más arraigadas, a saber la idolatría.  Una de las luchas más duras para el Pueblo de Dios fue adaptarse a la idea de un solo Dios.  Puesto que ellos se formaron como pueblo en medio de condiciones idolátricas, siendo sus mismos antecesores también idolatras , (Josué 24:2) , ellos durante los cuarenta años de peregrinación  tuvieron continuamente la tentación de representar a Dios de una manera material.  Esta es la razón que la característica esencial de “la ley” es indicarles como servir a Dios sin  ser idolatras. Cuando ellos llegan a la Tierra Prometida su lucha principal es guardarse de los dioses que adoraban los pueblos cananeos. Pero ellos sucumben ante este peligro tan terrible, son arrastrados a la idolatría más servil.  Como consecuencia de su pecado el pueblo es nuevamente llevado a la cautividad babilónica en donde ellos se curan de esa terrible enfermedad de tal manera que al terminar el Antiguo Testamento no hay indicaciones de que ellos practicaran la idolatría.  Al aparecer nuestro Señor Jesucristo no lucha por apartarlos de los ídolos, como lo habían hecho los profetas, su lucha es por establecer un sistema espiritual que elevara su espíritu a donde no lo podía elevar el sistema antiguo de mandamientos dados por Moisés.

    Por otro lado, encontramos la religión de nuestro Señor Jesucristo luchando por establecerse ante problemas de otra  índole.  El Pueblo de Dios se encontraba indiferente, apático, lleno de prejuicios. Las sectas más religiosas practicaban la religión solo en sus formas exteriores.  Los directores espirituales que eran los saduceos eran indiferentes y muchas veces hasta incrédulos del Dios viviente.  El pueblo en  general estaba confuso en cuanto a el significado de la religión verdadera.  Cristo encuentra la oposición mas fiera en los líderes religiosos, y contra ellos tiene que luchar hasta la muerte porque ellos resintieron que el pueblo creyera sus enseñanzas mejor que las de ellos. fin