Pioneros de la reforma
«Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los
espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el
mundo» (1ª Juan 4:2).
Entre los
siglos doce y quince se suscitaron, dentro de la iglesia apóstata, varias
clases de disidencia y de intentos de reforma. Entre ellos se destacan los
siguientes:
En este
período inicial, otros hombres valientes trataron, sin lograrlo, de reformar la
iglesia corrupta, la cual para esta época, no guardaba semejanza alguna con la
iglesia que Jesús estableció. Después de estos, hubo otros hombres que fueron
los pioneros de
PEDRO WALDO
A Pedro
Waldo se le relaciona con la secta de los Waldenses.
Waldo era un comerciante de Lyon, Francia, que vivió en el siglo doce, y que
inició una vida de pobreza apostólica en 1173 d. C. Él organizó a los Hombres
Pobres de Lyon para propagar las Escrituras vernáculas, esto es, las Escrituras
traducidas al idioma de cada país. Waldo financió una traducción francesa del
Nuevo Testamento. Cuando la iglesia denegó el permiso para este ministerio, los
Waldenses se declararon independientes de la
jerarquía. La persecución los obligó a refugiarse en los escabrosos valles de
los Alpes entre Francia e Italia, donde sobrevivieron por siglos. Formaron una
iglesia y se aliaron con
JUAN WYCLIFFE
A Juan Wydiffe (h. 1330—84) se le relaciona con los Lollards. Wycliffe era profesor
en Oxford, Inglaterra, y fue uno de los teólogos más destacados del siglo
catorce. Escribió y habló contra los abusos de la jerarquía católica. Fue
arrestado por las autoridades papales, e interrogado por sus críticas, pero
hubo poderosos amigos que lo protegieron. La forma como lo trataron los obispos
y el papa, no hicieron más que aumentar su
indignación. Su respuesta a las censuras eclesiásticas consistió en una
sucesión de fuertes ataques contra la doctrina y la práctica católicas. Puso a
sus seguidores a traducir
Cuando Wycliffe murió, el 31 de diciembre de 1384, ya sus ideas se
habían propagado considerablemente. Juan Huss, el
reformador checo, fue uno de los que aceptó sus ideas.
JUAN HUSS
Juan Huss (1369—1415) fue el dirigente de un grupo que llegó a
conocerse como los husitas. Huss nació en Husme,
Bohemia (
Cuando
abogó abiertamente por los puntos de vista de Wycliffe,
se produjo un distanciamiento entre Huss y el clero.
Incitada por los adversarios de Huss, la corte papal
promulgó varios edictos, y por fin lo excomulgó en 1411.
En 1412,
se enviaron emisarios papales a Praga, con el fin de recaudar dinero para la guerra
que se proponían librar contra el rey de Nápoles, Italia, dinero que recaudaban
concediendo a los contribuyentes indulgencias por el pecado. Huss hizo una campaña contra ellos, y
Más
adelante, Huss decidió presentarse él mismo ante el concilio
general de Constanza, con la esperanza de que se le diera una oportunidad de
justificar sus actividades y sus enseñanzas. Fue apresado poco después de
llegar a Constanza. En vista de que no se retractó, fue condenado como hereje
obstinado, y muerto en la hoguera el 6 de julio de 1415. Después de su muerte,
los husitas siguieron consolidándose como cuerpo disidente hasta
LOS ALBIGENSES
Los
albigenses llegaron a destacarse en el sur de Francia, cerca del 1170 d. C. Se
oponían a que se reconocieran las tradiciones como autoridad en asuntos de
religión. También se oponían a las doctrinas del purgatorio y del culto a las
imágenes. Reconocían la autoridad del Nuevo Testamento, y lo hicieron circular
poniendo todo el empeño que pudieron. El papa Inocente III llamó a una cruzada
contra ellos, y fueron aniquilados en una gran matanza.
JUAN WESSEL
Juan Wessel (1420—1498) fue un reformador menos conocido que
Juan Wycliffe y Juan Huss.
Sin embargo, al igual que Wycliffe y Huss, atacó el catolicismo en relación con algunas de sus
principales características. Muchas de las creencias por las cuales abogó Wessel, fueron enseñadas más adelante por Martín Lutero.
JERÓNIMO SAVONAROLA
Jerónimo Savonarola (1452—1498) fue un monje católico que vivió en
Florencia, Italia. Sus estudios lo llevaron a negar la autoridad del papa, ya
luchar contra la inmoralidad del clero. «Cuando el Papa se dio cuenta de que no
podía sobornar al elocuente predicador ofreciéndole el puesto de cardenal, ni
lo podía reducir al silencio, con repetidas amonestaciones, lo excomulgó». Savonarola declaró «nula» su excomunión. Al final fue
arrestado. Mientras estuvo en prisión, escribió un tratado sobre el Salmo 51,
en el cual dejó plasmadas sus ideas de la justificación. Fue enjuiciado,
condenado, ahorcado y quemado el 23 de Mayo de 1498, al frente de la misma
iglesia en la que había predicado por largo tiempo.
NOTA: Esta lección es parte de una serie de
reimpresiones de y. Glenn McCoy, Return
to the Old
Paths: A History of the Restoration Movement (Volver a las sendas antiguas: Historia del
Movimiento de Restauración) (Yorba Linda, Calif.: McCoy
Publications,
1998), 21—24. Usado con permiso.