EL MENSAJE SUPREMO

1 Timoteo 1:15

 

 

(Sermón 54)

 

Introducción:

  1. El alto concepto que Pablo tenía de su ministerio y de su mensaje: llama a éste “el evangelio de la gloria del Dios bendito.”
  2. No se considera digno de ser el mensajero (v. 13). Ensalza la gracia mostrada en su llamamiento.
  3. En el v. 15 hace el resumen de su mensaje: uno de los grandes dichos de Pablo. Este mensaje supremo llama nuestra atención:

 

I. Al excelso visitante: “Cristo Jesús vino al mundo”

    1. El Hijo eterno de Dios. Ángeles habían venido; también profetas. El Hijo: mayor que todos.
    2. De la excelsa gloria al bajo mundo.
    3. Su visita: el acontecimiento más importante de los siglos. Ninguno más celebrado en los cielos. Ninguno que más conmoviera a los infiernos.

 

II. Al propósito de su venida: “Salvar a los pecadores”

1.   Una misión de amor y misericordia (Juan 3:16): “¿Vale la pena, Señor?”. Dirían los ángeles.

2.   Una misión difícil.

3.   Una misión de universal alcance. No “algunos pecadores”, sino TODOS “los pecadores”.

4.   Misión tan importante, que no quiso confiarla a ningún ángel.

 

III. Al éxito de su misión: “Yo soy el primero”

1.   Logrado a costa de su vida: ¡La cruz!

2.   De un modo completo y perfecto: no a medias, no capacitándonos para salvarnos; no ayudándonos a salvarnos; sino completo, perfecto: perdón completo; y salvación eterna.

3.   Demostrado en los que han creído en él. Pablo se ofrece como ejemplo y testigo de su gracia y de su poder.

 

IV. Nuestra respuesta a tal mensaje: “Palabra fiel y digna de ser recibida de todos”

1.   Porque todos somos pecadores.

2.   Porque Cristo quiere salvarte, y sólo él puede hacerlo. Sin él estás perdido.

 

¿LO ACEPTARAS HOY?

 

                          Sermón anterior       Sermón siguiente

 

INICIO