Sana doctrina
Tomo III
LAS FINANZAS DE
(Lección 12)
Este
tema está muy desatendido, tanto en enseñanza como en la práctica; tal vez es
desatendido en la práctica porque se descuida tanto en la enseñanza. Posiblemente
dejan de predicar los predicadores sobre él porque tienen miedo de ser
criticados o acusados de predicar con motivos egoístas, o puede ser que no
saben discutir el tema con un espíritu totalmente libre de egoísmo. Nadie puede
discutir este tema como es debido mientras que lo mueva un interés personal.
Cuando uno puede discutir el tema libre de todo interés personal y totalmente
para el bien espiritual de su auditorio, como lo hace con otros temas bíblicos,
podrá desarrollar en otros espíritu no egoísta.
Hermano, presente el tema con el espíritu de Pablo: "No es que busque
dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta" (Fil. 4:17).
El cristianismo fue fundado sobre el sacrificio. "Porque ya conocéis la
gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre,
siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos" (2
Cor. 8:9). "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome
su cruz cada día, y sígame" Luc. 9:23). El acto de dar tiene el designio
de ser para nosotros un medio de desarrollo espiritual. Negarnos de cosas
materiales con el espíritu justo nos trae crecimiento espiritual, riquezas
espirituales. Por eso, "Más bienaventurado es dar que recibir" (Hech.
20:35). No debe de ser propuesto al cristiano algún motivo de dar que no le
desarrolle espiritualmente y no le deje más rico por haber dado. Tomar el
dinero de él por medio de motivos que no le enriquecen espiritualmente es tomar
de él sin que reciba beneficio como recompensa. Eso es una especie de robo que
no pueden practicar los cristianos. Por esta razón muchos de los medios de
reunir finanzas para asuntos religiosos están sujetos a crítica adversa. Estos
medios también son censurables en otras consideraciones.
MEDIOS
CENSURABLES
CENAS,
FIESTAS, COMIDAS, VENTAS DE ROPA USADA, ETC. Es de maravillarse que gente tan buena en otros
sentidos no pueda ver nada de malo en fiestas, cenas, etc., para reunir fondos
para uso religioso. Razonan ellos que si pueden dar completo valor por el
dinero, ¿qué puede haber de malo? ¿Quién puede quejarse si manejamos un negocio
legítimo y ponemos la ganancia en la tesorería de la iglesia? Si esto fuera
conducido como negocio individual, nadie podría ofrecer objeción válida; pero
la verdad es que estas cosas se presentan al público como negocios de la
iglesia y por eso se espera que la gente las patrocine. Tales cosas en realidad
no tienen parte en los asuntos comerciales del vecindario más que el cojo que a
veces se aparece por las calles vendiendo lápices o cintas de zapatos. Se
espera que uno compre al cojo porque es cojo, y se espera que uno compre a la
iglesia porque es iglesia. Tales cosas presentan a la iglesia ante el público
como cojo abandonado pidiendo patrocinio. Esto reduce la estimación de la iglesia.
Además, entrena a la iglesia a buscar medios aparte del medio ordenado por Dios
para reunir el dinero necesario. Tales medios no benefician a nadie
espiritualmente, sino que empobrecen la vida espiritual de la iglesia.
DISTINTAS
CLASES DE FIESTAS Y DIVERSIONES, ETC., son tan completamente abominables que se maravilla uno de
que gente decente recurra a proyectos tan despreciables para reunir dinero para
la iglesia. Sin embargo se ha hecho-todavía se está haciendo. Por tales
proyectos algunas iglesias han contribuido a la degradación del vecindario y
han traído mala fama a la iglesia. A muchos les parece muy inocente una
ceremonia de matrimonio fingida para diversión, pero quienes tienen sus
corazones cultivados en reverencia por Dios y por las instituciones de Dios,
estas ceremonias fingidas para diversión son sobremanera censurables. El
matrimonio es institución divina, una relación santa, y a quien respeta a Dios
y sus instituciones, le causará molestia presenciar una ceremonia cómica de
matrimonio dramatizada para diversión. Es cierto que los que están tratando de
enseñar a sus niños a tener el matrimonio como relación sagrada no van a llevar
a sus niñitos inocentes a ver una ceremonia fingida y cómica, en que a menudo
se toma el nombre de Jehová en vano- todo para la diversión de un grupo
imprudente y ligero que sólo busca sus propios deleites sin reverencia ni
pensamiento- para reunir dinero para la iglesia. Profesamos reverenciar a
Jehová ¡mientras profanamos su santa institución! ¿Cómo se espera que se cese
el mal del divorcio, o que haya más alta estima por la iglesia? **[Nota del traductor Bill H. Reeves: El autor se refiere a
las llamadas "Bodas de Tom Thumb", en que se finge una ceremonia de
matrimonio en que los niños hacen el papel, y todo esto para la diversión de la
gente grande.] El autor ha sido testigo de tales prácticas entre distintas
iglesias que emplean tales medios para reunir dinero. El principio, en esto
descrito, bien se aplica a cualquier proyecto de naturaleza de fiestas, juegos,
etc., que se emplea para reunir fondos.
DONATIVOS DE LOS NO MIEMBROS. No hay mal en aceptar los donativos
ofrecidos voluntariamente de los que no son miembros de la iglesia.
EL
LUCRO EN
EL
PLAN DE DIOS
La cuestión de las finanzas en la obra de la iglesia no es difícil, si se sigue
el plan de Dios. Muestra falta de fe decir que el plan de Dios no funciona.
Ningún plan funcionará por sí mismo. Un plan es solamente un método qué seguir,
y ciertamente Dios puede proyectar un plan mejor que los hombres. Pensar de
otra manera es vanidad. Tal vez la falta de fe de usted nunca le ha dejado
poner fielmente a prueba el plan de Dios.
EL
PLAN DE DIOS DECLARADO EN POCAS PALABRAS. "Cada primer día de la semana cada uno de vosotros
ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo
llegue no se recojan entonces ofrendas" (1 Cor. 16:2 Versión Moderna).
Esto nos dice cuándo dar, quién debe de dar, y cuánto dar.
¿CUÁNDO? "El primer día de la semana". Esto pone sistema en el
dar. Esto no indica que no haya de dar uno en otro tiempo. "Así que, según
tengamos oportunidad, hagamos bien a todos" (Gál. 6:10). Pero el primer
día de la semana, cuando está usted en congregación para culto, es el tiempo
especial de Dios de echar su dinero en la tesorería de la iglesia.
¿QUIÉN? "Cada uno de vosotros". Esto incluye a todo miembro de
la iglesia. Por supuesto, Dios no requiere lo imposible. No se requiere a
ningún hombre que haga lo que no puede. En cambio nadie se engañe a sí mismo,
haciendo falsa reclamación a Dios de que no puede dar. Al hacer falsa
declaración respecto a sus donativos, mintieron a Dios Ananías y Safira (Hechos
5). Tengamos cuidado de no ser culpables de lo mismo. Nadie debe de estar
contento con sólo ganar la vida- debe de procurar poder dar al que padece
necesidad (Ef. 4:28). Cada uno debería procurar llevar su parte de la carga. Si
todos trabajan hacia este fin, prosperará la causa de Dios. "Porque no
digo esto para que haya para otros holgura, y para vosotros estrechez, sino
para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez
de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra,
para que haya igualdad" (2 Cor. 8:13,14). No caerá en nadie carga injusta
si cada uno hace su parte.
¿CUÁNTO? Que dé cada uno según prospere. Si las calamidades empobrecen
tanto un miembro que llegue a depender de la abundancia de otros, por supuesto
que él no puede dar nada en esa temporada. Pero si puede trabajar, no se
hallará en esa condición por mucho tiempo.
¿QUÉ
PARTE DE LO QUE GANAMOS DAREMOS? No seamos demasiado exactos en nuestros cálculos con el
Señor, quien nos ha dado todas las cosas. Respecto a esto de dar, dice Pablo:
"El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra
generosamente, generosamente también segará" (2 Cor. 9:6) Un poco de
estudio de lo requerido de los judíos nos puede animar.
LO
QUE DIERON LOS JUDÍOS. Contando a los Sábados, las fiestas solemnes en que no podía hacerse
ningún trabajo (Lev. 23:1-43), los años sabáticos y el año del jubileo (Lev.
25:1-43), los judíos dieron aproximadamente una tercera parte de su tiempo al
Señor. También dieron una décima parte de sus productos a su religión (Deut.
14:22-27). Después de ungido un rey, tenían qué dar otro diezmo como impuestos
para el sostén de su gobierno (1 Sam. 8:15-17). Así es que dos décimos, o sea
una quinta parte, de toda su ganancia fueron dados para sostener su religión y
su gobierno. Además, cada hombre de veinte años arriba fue obligado dar el
medio siclo para el servicio del tabernáculo cada año en día de expiación (Ex.
30:10-16). Cada hombre fue obligado traer un don, conforme a la bendición de
Dios, cuando asistió a las tres solemnidades anuales (Deut. 16:16,17). Aparte
de todo esto, fueron obligados sacrificios de holocaustos, de paces, de
libaciones, y otros varios sacrificios y votos (véase Lev. 1 al 5; también
23:37,38). Les fue requerido darle al pobre según la ocasión (Lev. 19:9,10;
25:35; Deut. 15:7-11). Fue prohibido el interés, o usura, cuando le fue hecho
préstamo al pobre (Lev. 25:35--37).
LOS
JUDÍOS ROBARON A DIOS.
Cuando los judíos trajeron las ofrendas y diezmos según los mandamientos, le
robaron a Dios (Mal. 3:8).
¿DEBEMOS
DE SER TAN GENEROSOS COMO LOS JUDÍOS? El dar es prueba de amor. ¿Se nos requiere ser tan
generosos como los judíos? Piense seriamente. ¿Pregunta el amor cuánto
sacrificio se requiere? ¿No dice que será hecho todo sacrificio posible, si
fuera necesario? ¿Preguntan los padres cuánto de sacrificio se requiere de
ellos por sus hijos? En todo caso es determinada la cantidad de sacrificio por
su amor y habilidad y por las necesidades del niño. ¿No es así con nuestro
servicio a Dios? ¿No es nuestra disposición al sacrificio una verdadera prueba
de nuestro amor? Cuando Pablo estuvo haciendo colectas para los pobres santos
de Jerusalén, Tito y otro hermano se fueron a Corinto a animar a los hermanos
de allí (2 Cor. 8:16-24), y Pablo les escribió: "Mostrad, pues, para con
ellos ante las iglesias la prueba de vuestro amor" (v. 24). Él habló de la
liberalidad de las iglesias de Macedonia: "Que en grande prueba de
tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en
riquezas de su generosidad. Pues doy testimonio de que con agrado han dado
conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas, pidiéndonos con muchos
ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para
los santos." (2 Cor. 8:1-4). Entonces dice a los corintios: "No hablo
como quien manda, sino para poner a prueba, por medio de la diligencia de
otros, también la sinceridad del amor vuestro" (2 Cor. 8:8).
PROPÓSITO
O PROMESA. Algunos
están en contra de prometer cierta cantidad para la obra del Señor. Parece que
Corinto había hecho una promesa definida. Les había sido presentado el asunto
de contribuir a los pobres santos, y le habían dado a Pablo algo de garantía
tocante a su propuesta contribución. "Por tanto, tuve por necesario
exhortar a los hermanos que fuesen primero a vosotros y preparasen primero
vuestra generosidad antes prometida, para que esté lista como de
generosidad" (2 Cor. 9:5). Uno pide prestado para usos personales, y hace
promesas de pagar por las cosas que desea para negocio y para placer; ¿por qué
no para la obra del Señor?
EL
DADOR ALEGRE.
"Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por
necesidad, porque Dios ama al dador alegre" (2 Cor. 9:7). Ciertamente no
designó esta declaración como una pantalla tras la cual podría esconder su
tacañería el dador no dispuesto. Muchas veces el hombre que puede dar más que
lo que está dando trata de justificarse en dar poco, diciendo: "Es todo
que puedo dar alegremente, y el Señor ama al dador alegre". Él no puede
ver que tales palabras publican su tacañería, y virtualmente proclaman que él
sabe ¡que el Señor no le ama! Tal hombre no reconoce que los cristianos en
nuestro servicio tenemos que crucificar la carne. Dejar que triunfe la carne es
venir a ser carnal. Dar liberalmente es mayormente cuestión de práctica. Los
que no han dado nada nunca usualmente creen que no pueden desprenderse de
dinero porque ¿no han necesitado siempre todo lo que han podido conseguir? Dar
prontamente según la necesidad del momento, aunque requiere un esfuerzo
definido para vencer al demonio de la avaricia, mostrará dentro de poco tiempo
que uno puede dar y al mismo tiempo prosperar. Si usted quisiera dar liberal y
alegremente, cultive el espíritu de dar por medio de ofrendar. Si el Señor no
ama al que no da alegremente, ciertamente ama menos al que no da nada.
EL
IDÓLATRA. La
avaricia es idolatría (Col. 3:5). El dinero puede venir a ser el dios de uno, y
uno su esclavo. El dinero es un siervo útil, pero un mal amo. Como amo nos
impide la entrada a Dios. "No podéis servir a Dios y a las riquezas"
(Luc. 16:13). La avaricia echa fuera de nuestros corazones el amor de Dios.
"Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad,
y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?" (1 Juan
3:17).
EL
SOSTENIMIENTO DEL EVANGELIO. Había sido generosa la iglesia de Filipos en el
sostenimiento de Pablo, pero por un tiempo le había faltado oportunidad de
enviarle ayuda. "En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin
habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos,
pero os faltaba la oportunidad. No lo digo porque tenga escasez, pues he
aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir
humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así
para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para
padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Sin embargo, bien
hicisteis en participar conmigo en mi tribulación. Y sabéis también vosotros,
OH filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí
de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino
vosotros solos; pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis
necesidades. No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en
vuestra cuenta. Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno,
habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio
acepto, agradable a Dios. Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme
a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús" (Fil. 4:10-19).
TENER
COMUNIÓN CON EL MAESTRO. "El que es enseñado [literalmente, está siendo enseñado] en la
palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye" (Gál. 6:6).
La palabra "participar" en este versículo viene del verbo griego
koinoneo, que según definición de Thayer significa: "Entrar en comunión
con otro, venir a ser partícipe o compañero". Así es que Pablo aquí
exhorta a estos hermanos a que sean partícipes, que tengan comunión con el que
les enseña. Habían de hacer esto en todos los bienes, no solamente en las
necesidades más esenciales. Participe usted sus bienes con él.
PABLO
ACEPTÓ SALARIO.
Pablo le dijo a la iglesia en Corinto: "He despojado a otras iglesias,
recibiendo salario para serviros a vosotros" (2 Cor. 11:8). Los hermanos
de Macedonia le suplieron lo que le faltaba (v. 9). Prevalecían ciertas
condiciones en Corinto que hicieron prudente este comportamiento. Determinó que
no tuvieran ocasión de criticarle algunos de allí. Aun ahora pueden surgir
circunstancias que por un tiempo guiarían a un predicador a no aceptar
contribuciones de alguna congregación. Aunque Pablo no demandó salario de la
iglesia en Corinto mientras trabaja allí, le hizo ver que sí tenía el derecho
de hacerlo. "¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién
planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la
leche del rebaño? ¿Digo esto sólo como hombre? ¿No dice esto también la ley?
Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla.
¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, o lo dice enteramente por nosotros? Pues por
nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que
trilla, con esperanza de recibir del fruto. Si nosotros sembramos entre
vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material? Si
otros participan de este derecho sobre vosotros, ¿cuánto más nosotros? Pero no
hemos usado de este derecho, sino que lo soportamos todo, por no poner ningún
obstáculo al evangelio de Cristo. ¿No sabéis que los que trabajan en las cosas
sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar
participan? Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que
vivan del evangelio" (1 Cor. 9:7-14).
MÉTODOS
DE NEGOCIO. Muchos
miembros nunca asocian la idea de negocio con los asuntos de la congregación, y
en demasiadas congregaciones existe continuamente la escasez financiera. La
iglesia de Jerusalén escogió hombres para cuidar los negocios de la
congregación (Hechos 6). Cuando los hombres escogidos para cuidar los asuntos
financieros de la congregación han fracasado en los negocios, no se puede
esperar más que fracaso. ¿Pondría usted sobre sus asuntos personales a uno que
ha fracasado en los negocios? ¿Por qué se ha de ejercer menos cuidado en los
asuntos de la iglesia? Los hombres que tienen éxito en sus negocios son capaces
para tener éxito en los asuntos de la iglesia.
EL PRESUPUESTO DE
INFORME
FINANCIERO PARA
NO
IMPORTA A OTROS CUÁN POCO YO DÉ. No pongamos en tela de juicio la honestidad del hermano
descaminado que dice: "No le importa a otro qué tanto dé yo, sea mucho o
sea poco". A menudo es tan insignificante la cantidad que ofrenda,
comparada con su capacidad, que le da vergüenza que otros sepan. ¿No importa a
otros si hay en la congregación persona profana, o borracha? ¿No importa a la
congregación si en su membresía hay un idólatra? El miembro que pudiendo dar,
no da, es idólatra. La avaricia es idolatría (Col. 3:5).
CONTRIBUCIONES
REGULARES Y ESPECIALES. A veces necesidades especiales requieren contribuciones especiales.
Luego hay la obra regular de la iglesia, que incluye los gastos casuales
conectados con los servicios, el cuidado de la casa, la luz, y la predicación
del evangelio. Para esta obra regular de la iglesia se requieren ofrendas
regulares.
DARLE
DINERO DIRECTAMENTE AL PREDICADOR. Algunos hermanos han formado el hábito de ir directamente
al predicador para darle la cantidad que destinan a su sostenimiento. ¿Es esto
deseo de dejar que sepa el predicador cuánto le está dando para su
sostenimiento, desconfianza para con el tesorero, o miedo de que no sea bien
sostenido el predicador? ¿Por qué esta práctica? Todo este dinero debe de ser
entregado al tesorero, con el nombre del hermano que lo contribuye, para que
sepa la iglesia no solamente que el predicador está siendo bien sostenido, sino
que también el hermano está haciendo su parte. No se haga a sí mismo una
injusticia, ni la haga tampoco a la iglesia.
* * *
Temas para investigación y discusión:
1.
¿Debe de superarse la iglesia en el negocio?
2. La edificación del Templo de Salomón.
3. Haciendo sacrificios para la obra del Señor.
4. El gozo en ayudar.
5. La iglesia y los métodos mundanos.
* * *
Preguntas:
1-¿Por
qué se desatienden las finanzas de la iglesia?
2. ¿Por qué no predican sobre este tema los predicadores?
3. ¿Sobre qué fue fundado el cristianismo?
4. ¿En qué sentido nos ayuda el dar?
5. ¿Qué motivo debe movernos a dar?
6. ¿Qué objeción hay contra cenas, etc., como medios de reunir dinero para la
iglesia?
7. ¿Es la iglesia institución de comercio?
8. ¿Qué de Bodas de Tom Thumb?
9. ¿Llevaría al niño suyo a una de ellas?
10. ¿Aceptaría usted donativo de uno que no es no miembro de la iglesia?
11. ¿Hay tal cosa como "lucro" en la iglesia? Descríbase.
12. ¿Puede uno dar a cosa en que no cree?
13. ¿Pide usted a otros que lo hagan?
14. ¿Cuál es el plan de Dios para reunir dinero? Cítense pasajes.
15. ¿Por qué debemos de dar? Cítense pasajes.
16. ¿Es lícito dar en otras ocasiones?
17. ¿Quiénes deben de dar? Cítense pasajes.
18. ¿Cuánto debe uno de dar? Cítese el pasaje.
19. Cuéntese lo de Ananías y Safira.
20. ¿En qué consistió el pecado de ellos?
21. ¿Ofrenda usted como fue prosperado?
22. ¿Qué es dar con igualdad? ¿Dónde fue hecho esto?
23. ¿Cuánto tiempo dieron los judíos al servicio de Dios? Relátese.
24. ¿Cuánto dieron los judíos de productos? Relátese.
25. ¿Cuánto al gobierno?
26. ¿Cuándo y por qué dieron el medio siclo?
27. ¿Cuáles sacrificios presentaron en las
fiestas (solemnidades)? De referencia.
28. Nómbrense las solemnidades.
29. ¿En qué manera habían de tratar a los pobres los judíos?
30. ¿En qué manera robaron los judíos a Dios? Cítese el pasaje.
31. ¿De qué es prueba el dar?
32. ¿Hace usted sacrificio cuando ofrenda?
33. ¿Por qué se hicieron colectas para los santos en Jerusalén?
34. Según Pablo, ¿Qué probaron las colectas? Cítense sus palabras.
35. Nómbrense algunas iglesias que contribuyeron a los santos en Jerusalén.
36. ¿Se opone usted a hacer promesa definida a la obra de la iglesia? ¿Por qué?
37. ¿Hizo promesa la iglesia de Corinto? Cítese el pasaje.
38. ¿Quién es el dador alegre?
39. ¿Cómo viene a ser uno dador alegre?
40. ¿Qué es la avaricia? Cítese el pasaje.
41. ¿Sostiene al evangelio la congregación donde usted pertenece?
42. ¿Cree usted que está contento el Señor con lo que usted da?
43. Relátese cómo los filipenses participaron con Pablo. ¿Cuántas veces? Cítese
el pasaje.
44. ¿Cuál es el deber de usted hacia maestros del evangelio?
45. ¿Cuándo y de quiénes aceptó Pablo salario? Cítese el pasaje.
46. ¿Qué dice Pablo a los corintios acerca de sostener el evangelio?
47. ¿Por qué se necesita tesorero de la iglesia? 48. ¿Quién fue el tesorero
entre los apóstoles? 49. ¿Cómo evitó Pablo crítica referente a los fondos para
Jerusalén?
50. ¿Cómo puede un tesorero evitar crítica hoy?
51. ¿En qué manera deben de ser manejados los fondos?
52. ¿Se deben seguir métodos de negocio en la iglesia?
53. ¿Qué clase de hombres deben estar a cargo de los asuntos de negocio de la
iglesia?
54. ¿Tiene presupuesto la congregación donde usted pertenece?
55. ¿Qué obra tiene planeada la congregación donde usted pertenece para este
año?
56. ¿Cuánto da usted para alcanzar esa meta?
57. ¿Por qué debe de rendir informes a la iglesia el tesorero?
58. ¿Le importa a otro cuánto da usted? ¿Por qué?
59. ¿Cuál es la más importante parte del servicio a Dios?
60. ¿Por qué y cuándo debe de haber contribuciones especiales?
61. Discútase la colecta regular.
62. ¿Debe usted de pasarle dinero al predicador secretamente?