(Lección 2)
En esta parte de la carta a los Efesios, cuando Pablo
descubre como la Iglesia debe portarse en el mundo debido a la grandeza de su llamamiento y elección, nos dice que LA ORGANIZACION DE LA IGLESIA forma
parte de su conducta ante el mundo, y que ella debe también ser diferente en
este aspecto tan interesante. La
Iglesia de nuestro Señor debe organizarse sobre la base de los diferentes dones
con que Dios haya dotado a sus miembros. En otras palabras, cada
congregación debe echar mano del material con que cuanta entre sus
miembros que la componen para organizarse debidamente: “A cada uno de nosotros
es dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo”. Estos dones están en la Iglesia y cuando no
se usan se están despreciando. Una de
las obligaciones de las congregaciones es “conocerse así misma”, descubrir los
valores espirituales con que cuenta, y de entre ellos buscar hombres idóneos
que sirvan en la capacidad que el Espíritu Santo lo ha determinado de acuerdo a
la revelación que nos ha dado. (1ª Corintios
12:4-31; Romanos 12:3-21)
Estos dones que existen en La Iglesia no se han producido
accidentalmente, sino que son el producto también de nuestro Señor Jesucristo.
A. “Subiendo a lo alto llevo cautiva la cautividad y dio nones a los
hombres”. ((Efesios 4:8) Así como Cristo nos ha redimido debido a su
sacrificio expiatorio, así también a aquellos que redimió nos despierta los
dones espirituales capacitándonos así para servir mejor en el Cuerpo al cual
nos añade después de ser redimidos» Si
esto es cierto, y los miembros de la Iglesia de Cristo sabemos que lo es,
entonces, tales dones espirituales están latentes en la Iglesia y cuando no se usan
se están desperdiciando, y así la iglesia en sus distintas localidades se
incapacita así mismas para desarrollar una labor más efectiva permaneciendo
incompletas de acuerdo al patrón del Nuevo Testamento por pura negligencia.
B. “Y él mismo dio unos, ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros,
evangelistas; y a otros, pastores y doctores”. (Efes. 4:11). El orden que
describe el apóstol en cuanto a la existencia de los dones espirituales no es
accidental, como no es accidental nada de lo que se nos revela en las Sagradas
Escrituras..
1. APOSTOLES: Antes de la existencia de la
Iglesia y como principio y fundamento de ella son los apóstoles. Ellos fueron los primeros añadidos a ella y
fueron creados espiritualmente de una manera milagrosa y providencial, así como las primeras plantas vinieron a existir en
el reino vegetal; y los primeros seres vivientes en el reino animal; así en el REINO
ESPIRITUAL que es la iglesia, los primeros miembros de ella fueron creados por
milagro cuando los apóstoles fueron investidos con el poder del Espíritu Santo
y bautizados en el mismo poder (Hechos 2), fue cuando la Iglesia tuvo su
principio y después los que obedecieron “fueron ya agregados a ellos” (Hechos 2: 41,47).
Que la sucesión apostólica no fue planeada por Dios es algo
que podemos observar en la ocasión de la elección de Matias, cuando se enumeran
los requisitos que debía llenar el que tomara el lugar de Judas (Hechos 1:21,22)o Pronto pasaron aquellos que
podían llenar estos requisitos y para cuando
Santiago muere (Hechos 12:1,2) ya no se registra ningún intento
de elegir a un sucesor. Sin embargo la
Iglesia no quedo incompleta, pues la doctrina de los apóstoles se convertía en
una realidad entre más pasaba el tiempo»
Mientras exista la doctrina apostólica (Hechos 2:42) existirá el fundamento “de los apóstoles” (Eesios 2:20). El propósito de la existencia de los
apóstoles fue el que fueran el “medio para la revelación de la doctrina del
Espíritu Santo. Cuando anuncia
Jesucristo la venida del “Consolador” a los apóstoles claramente lo especifica:
“Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiara a toda verdad;
porque no hablara de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará
saber las cosas que han de venir” (Juan 16:13)
Mientras los apóstoles existieron fueron guiados “a toda verdad” y sus
enseñanzas, lo mismo que sus acciones han sido el ejemplo a imitar de los que
queremos hacer lo que es la Voluntad de Dios.
Puesto que la doctrina de los
apóstoles existe su presencia carnal no es necesaria, ya que si esta fuera
posible ahora, ellos al ser humanos, estarían limitados por la carne para
desempeñar una labor universal. Sin
embargo, mientras exista la doctrina de los apóstoles, existirá el fundamento
para organizar la Iglesia de nuestro Señor en el mundo entero en el lugar en
donde se desarrolle congregacionalmente.
Existiendo una doctrina que
predicar, entonces se hace necesario
que existan los PROFETAS = PREDICADORES.
2. PROFETAS- No hay duda que la palabra
profeta según la Biblia es equivalente a la de un proclamador. Pablo mismo la define así: “Mas el que
profetiza, habla a los hombres para edificación y exhortación, y consolación” .
(I Corintios
14:5). Los
profetas son simplemente predicadores en el lenguaje de las Santas Escrituras,
y este significado se aplica tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.
Una vez que hay “doctrina apostólica” revelada por el Espíritu
Santo se hace necesaria la acción de los que la divulguen,. Así fue al principio. Tan pronto existió la revelación, los
primeros predicadores fueron los apóstoles mismos, después, los que habían
recibido la Palabra de Dios (Hechos 8:4-)
Así fue como principiaron a existir congregaciones en todos los lugares,
grupos de creyentes bautizados que continuaban
“perseverando en la doctrina de los apóstoles, en el partimiento del pan
y las oraciones”.
3. EVANGELISTAS: Al existir congregaciones, o núcleos de cristianos lo primero que
existieron fueron los “enviados” por dichas congregaciones a predicar la
Palabra de Dios a otros lugares. Congregaciones que se hacían cargo de apoyar
la predicación del evangelio en determinadas áreas donde hacía falta la
predicación de la Palabra de Dios. Es claro que con el tiempo, cada
congregación era autosuficiente en obra y trabajo, ello a medida que la
revelación apostólica se iba completando.
4.
PASTORES: Una vez que la congregación
alcanzaba su madurez y que pasaba el tiempo suficiente para proporcionar la
oportunidad del crecimiento de los varones de dicha congregación, entonces era
posible la existencia de los PASTORES que en el lenguaje de la Biblia es
sinónimo de OBISPOS. PRESBITEROS. Así
fue como se origino esta clase especial de cristianos. Hombres con deseo de SERVIR mejor a Dios sirviendo como pastores o
ancianos sobre la grey de la que ellos mismos eran miembros, desde luego, autorizados por la “doctrina apostólica”
para desempeñar una función en la congregación local y de acuerdo a los
requisitos señalados por el Espíritu Santo (I Timoteo 3 - Tito l)
5.
DOCTORES - La palabra doctores significa simplemente los doctos o informados,
hermanos que a medida que pasaba el tiempo “crecían en el conocimiento de
nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Pedro 3:18). La existencia de los
doctos , instruidos o maestros, indicaba el paso de lo rudimentario a lo
profundo de las enseñanzas divinas. fin