LAS SENSIBILIDADES

 

(Lección 7 )

 

      SENSIBILIDAD es el nombre que se aplica a la potencia de la mente para SENTIR, para distinguirlo de su potencia de CONOCER y QUERER.  En la Biblia esta potencia de la mente también se conoce como CORAZON.  Esto se podrá observar claramente en las siguientes citas:

      En el Salmo 19:8  dice David: “Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón”.  La alegría es un sentimiento o una sensibilidad, y según David es el producto de la asociación del hombre con los mandamientos de Dios.  El corazón se alegra, y a esta potencia de la mente es la que nosotros conocemos como SENSIBILIDADES.

      Nuevamente el proverbista dice: “... Mas el corazón de los impíos es cruel”. (Proverbios 12:10).  La crueldad es el fruto del corazón que ha sido pervertido.  Esta es una acción que los humanos atribuimos correctamente a las sensibilidades.   En la siguiente cita dice el mismo autor inspirado de Dios: El corazón alegre constituye buen remedio...” (17:22). Y en otra dice: El corazón conoce la amargura de su alma (14:10).  La amargura, tanto como la alegría son el resultado de las sensibilidades, y que en la Biblia se describen atribuidas al corazón.

        Otra vez, hablando de la alabanza a Dios el salmista se expresa así: “Rebosa mi corazón palabra buena, dirijo al Rey mi canto ... (Salmo 45:1) Y nuevamente: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;  Al corazón contrito y  humillado no despreciarás tu, OH Dios”. (51:17). Cuando el corazón rebosa alabanza a Dios lo hacen las sensibilidades, y lo mismo sucede con el “corazón contrito y humillado”, son sensibilidades que  se producen en el corazón.

       En el Nuevo Testamento también se encuentra el mismo uso de la palabra CORAZON; “... Cantando con gracia en vuestros corazones al Señor”. (Colosenses 3:16)  La alabanza principia en el corazón, LAS SENSIBILIDADES y luego se expresa a Dios con los labios.  Cuando Pedro predicó por vez primera al Cristo crucificado, el resultada fue: “... se compungieron de corazón...” (Hechas 2:37).  En estos casos se enseña que el corazón es el asiento de las afecciones y sentimientos.

       Según la definición antes expuesta, “las acciones” que en la Biblia se atribuyen al corazón, en el lenguaje común nosotros lo hacemos con esa facultad de la mente llamada LAS SENSIBILIDADES.

      La palabra “sensibilidad”, no obstante, no es una palabra de uso común y será bueno recordar que significa lo mismo que la palabra SENTIMIENTOS.  El miedo, la ansiedad, la ira, la felicidad, la sorpresa, la tristeza, el celo, la envidia, la piedad, el amor, etc., son todas sensibilidades de la mente.

      En caso que hubiera alguna confusión para distinguir entre las sensibilidades y el intelecto, la experiencia diaria debe ser recordada. Cuando una persona se halla absorta en el trabajo intelectual, digamos, resolviendo un problema de altas matemáticas, dibujando los planos de una casa o haciendo cualquiera otra cosa que requiere calma en el juicio o el razonamiento, los sentimientos se hallan en tal punto en estado latente.  Por el contrario, cuando tal persona se halla bajo el dominio de un sentimiento profundo cualquiera, es incapaz de tener calma para realizar el trabajo intelectual.  Nadie puede escribir un ensayo sobre “La Certidumbre de la Razón, mientras se encuentre bajo el influjo de la ira.

     Bueno es llamar la atención ahora a ciertas divisiones naturales en que los sentimientos o sensibilidades se agrupan así mismos.

1.  LAS EMOSIONES.- Hay ciertos sentimientos elementales llamados emociones simples, que vienen y se van como cuando la mente se detiene a considerar las varias cosas que suceden o pasan por su campo de observación causando placer o dolor a la persona que las experimenta.  Tales sentimientos son la alegría, la tristeza, el gozo, la melancolía, el orgullo, la vergüenza, la esperanza, la desesperación, el miedo y el remordimiento.

2.  LAS AFECCIONES.-  Hay otros sentimientos más complejos, llamados afecciones, que además de causar placer o dolor a las personas que los experimentan, pasan del propio ser para desear bien o mal al objeto que los motiva.  Tales sentimientos son el amor, el odio, la gratitud, la amistad, el celo, la simpatía, la ira, la piedad y otras semejantes.  Y a causa de su inclinación ya hacia el bien o el mal se les llama las afecciones malévolas o benévolas.

3.  LOS DESOES. Hay aun otros sentimientos, llamados deseos que a su vez se clasifican como sigue:

a)  Físicos: Como el deseo de alimento, agua, aire, ejercicio, descanso y sueño.

b)  Racionales: Los racionales como el deseo de la felicidad, el conocimiento, la fuerza y la aprobación.  El maestro que aprende a estimular los deseos racionales de sus alumnos para dirigirlos por la senda recta está modelando almas inmortales.  La tarea es cultivar los deseos hacia las cosas buenas y saludables.

4.  LOS SENTIMIENTOS: Todavía hay otras manifestaciones llamadas SENTIMIENTOS que tienen relación con las fases más finas del carácter humano. Se han dividido en tres clases:

a)  Estéticos. Tales como el amor a la belleza, al arte, la música y la poesía.

b)  Éticos.  Como el amor  a la verdad y a la justicia.

c)  Religiosos.- Los que tienen que ver can el amor a Dios y a Su culto.

IMPORTANCIA DE LAS SENSIBILIDADES

      Las sensibilidades son muy importantes en la vida de todos los seres humanos por las siguientes razones:

1.  LOS SENTIMIENTOS SON LOS RESORTES DE LA ACCION HUMANA:  Detrás de cada acción, buena o mala, o indiferente, está el motivo de la fuerza de alguna emoción, afección, deseo o sentimiento.  Par esto se dice que los sentimientos san motivos.

2.  Hay dos sentimientos que sobresalen a los demás parque se encuentran relacionados con el corazón o la mente de todos los seres humanos y son:

a)  EL DESEO DE LA FELICIDAD.

b)  LA AVERSION A LA MISERIA.

           Cada hazaña de patriotismo, cada acto de filantropía, cada palabra de afecto, toda marca de amistad, cada expresión de simpatía, cada oración sincera a Dios  es impelida del corazón por la potencia de un sentimiento noble. Además...

        3.  LOS SENTIMIENTOS SON LOS VINCULOS DE LA UNIDAD SOCIAL. Los hogares, la sociedad, las comunidades, los estados y las naciones están unidos por las cuerdas del corazón.  Un hogar sin afectos es como una chimenea sin fuego.  Una iglesia sin potencia cordial es una máquina muerta.  Una nación sin patriotismo es una víctima indefensa.

LA ACCION DE LAS SENSIBILIDADES

     Se considerará como trabajo cada una de las diferentes clases de sensibilidades de  acuerdo a la clasificación hecha anteriormente.

1.  LAS EMOSIONES ACTUAN INVOLUNTARIAMENTE.- La acción de una simple  emoción es suscitada por fuerzas activas que proceden del campo de atención de la mente.  La emoción simple hace a uno actuar por el impulso.  Su acción se asemeja a una ola de la mar:  avanza, se hincha, culmina y declina.  Menos  dignificada, pero mucho más exacta, es la descripción que hizo un pequeñuelo de sus sentimientos cuando se le impidió reír:  Comencé a sonreír; pero la risa se quedó a medias” dijo.

 

2.  LOS AFECTOS APUNTAN A OTRAS PERSONAS MAS BIEN QUE ASI MISMOS.- Los afectos tienen coma objeto otra persona o personas más bien que el propio yo.  Y puesto que esto es verdadero, son capaces de una suma mayor de bien o de mal de lo que son las emociones.  La morada en el corazón del amor, o el odio, de la amistad o de la envidia, de la simpatía o la ira, significa el gozo o la miseria para otro corazón.  Puede decirse de la ira, sin embargo, que no siempre debe ser considerada como malevolente en un sentido malo.  La ira, es la forma de una justa indignación, se haya detrás de todo reformador moral digno de tal nombre.  Aún la acción resultante será una acción  estabilizadora.

 

3.  LOS DESEOS ACTUAN INSTINTIVAMENTE.- Las deseos son tan naturales “como la naturaleza”. Pueden tener un entrenamiento erróneo algunas veces, pero su acción es instintiva.  El deseo de la felicidad, del conocimiento, de la fuerza y de la aprobación, cuando es guiada por ideales justos, tiene como resultado las mejores obras del mundo.  Cuando es guiada por ideales injustos, el resultada será de grandes calamidades.

 

4.  LOS SENTIMIENTOS ACTUAN CULTURALMENTE.-  Los sentimientos ya sean estéticos, éticos o religiosos cuando alcanzan su óptimo desarrollo puede decirse que son los deseos y afectos más eminentes.  Cuando los sentimientos se despliegan en la atmósfera de la religión de Jesucristo, el carácter humano alcanza su punto culminante.

RAZONES PARA ESTUDIAR LAS SENSIBILIDADES

1.  PORQUE LA EDUCACION MODERNA SUPRIME LOS SENTIMIENTOS.  El  espíritu educacional del tiempo pasada ha sido el de suprimir, mejor que de entrenar los sentimientos.  Los niños educados PROPIAMENTE se les consideraba como los que habían aprendido a ser estoicos.  Los ideales de la educación publica han cambiado hacia rumbos mejores en este respecto.  El intelecto de por sí, no siendo dirigido por las sensibilidades éticas, puede llevar a acciones de egoísmo y destrucción.  Un Nerón o un Hitler pueden ser el resultado.

 

2.  PORQUE EL COMERCIALISMO MODERNO HACE LANGUIDECER LOS SENTIMIENTOS.  Los grandes negocios requieren la mayor actividad intelectual posible, pero se presume que no dejan sitio para el sentimiento.  La amistad, la hospitalidad, la vida familiar y la devoción par la cultura son a menudo hechos a un lado.  El viejo mote de: “Los negocios son Negocios”, ilustra bien el punto.

 

3.  PORQUE LA MODERNA ESCUELA BIBLICA DEBE AFRONTAR Y REMEDIAR ESTAS CONDICIONES.   Es solamente en Jesucristo que cualquier defecto de carácter puede ser remediado permanentemente, y los sentimientos son el eslabón que une el conocimiento de  Cristo con la obediencia a Cristo.

 

EL INTELECTO  puede ser instruido en todos los hechos que acerca de Cristo son conocidos por la humanidad, mas sin el AMOR a ÉL, sin la SIMPATIA con EL y el DESEO  de ser como ÉL, no causarán efecto alguno en la vida de ningún hombre.

Es en la niñez y en la juventud cuando los sentimientos son más susceptibles al entrenamiento y el instructor en la Escuela Bíblica es el único educador en una comunidad ordinaria cuya ocupación expresa es entrenar los sentimientos y dirigirlos a Dios.  fin