LA MOTIVACION ARTIFICIAL

 

(Lección  14  )

 

     “Si el arte de la motivación ha de permanecer siendo un instrumento y ha de evitarse que se convierta en un arma, hay que usarlo con precaución y pericia en el momento y lugar adecuados, de la misma manera que un arma de afilado corte o los instrumentos delicados que maneja el cirujano.  Es peor que inútil estimular ciertas actividades antes de que el individuo esté física, mental, social y empíricamente preparado por el desarrollo conveniente y la maduración para semejante actuación.  El viejo proverbio de que no se pueden poner viejas cabezas sobre hombros jóvenes tiene una sólida base en la experiencia”. De una cosa sí necesitamos estar seguros, todos los hombres que han llegada a la edad del discernimiento, están preparados espiritualmente para que reciban el evangelio de Cristo, por el simple hecho que son pecadores - (Romanos 3:23).

      “La motivación y la maduración deberían ir sincronizados exactamente como las ruedas traseras de un automóvil contribuyen al movimiento del vehículo con las delanteras o viceversa.  De hecho podría ser provechoso considerar todo el campo de la motivación desde el punto de vista del crecimiento y desenvolvimiento de la estructura del  cuerpo como relacionado con la maduración de la conducta”.  A un niño, que todavía no es pecador, no se le debe animar a obedecer el evangelio de Cristo.  El evangelio es para los pecadores, y para que los que crean y obedezcan al Señor.

       En cuanto a la motivación artificial se refiere, y no hay mucho de este campo que se pueda o deba utilizar en la enseñanza del evangelio, puesto que no sería un camino seguro que una persona descubriera que sin darse cuenta había aceptado una doctrina o enseñanza que verdaderamente no había aceptado.  Hay algunos conceptos sobre esta clase de motivación que es necesario considerar.

 

ESFUERZO INTENSIONADO, OBJETIVOS E IDEALES. “Cualquier técnica, según esto, que ayude al alumno a percibir el fin desde el principio y a mantener su atención enfocado sobre tal fin, se traducirá en una buena  adquisición en el proceso de aprendizaje”.  En otras palabras, todo lo que sea bueno, honesto, y recomendable para hacer eficaz la enseñanza  se debe usar al enseñar la Palabra de Dios. Puesto que “los motivos suponen objetivos”, cuanto más claramente se perciba el objetivo, más fuertemente estará motivado el acto.  Todo esfuerzo para hacer el objetivo más vivido y vital es un paso en la dirección de la motivación eficaz”. Pablo cuando fue a Galacia predicó el evangelio de una manera tan real que les describió eficazmente la crucifixión de Cristo por sus pecados: “¿... a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado?” (Gal. 3:1. Al enseñar es menester tener siempre la meta (Cristo) constantemente ante nosotros - (Hebreos 12:1-3;  Colosenses 3:1)

 

CONOCIMIENTO DE LOS RESULTADOS EN LA MOTIVACION.  “La motivación se acelera considerablemente si, además de tener motivos claramente definidos, se mantiene al estudiante informado de los progresos que realiza”.   El Señor al tratar de convencer a un escriba le dijo: “No estás lejos del reino de Dios...” (Marcos 12:34). Es muy recomendable decir a las personas qué es lo que les falta hacer para ser salvos. Que ellos conozcan su postura y lo que les falta para obtener el perdón de sus pecados o estar en la relación propia con Dios.

 

LA LEY DEL EFECTO. “Tener un objetivo definido y mantenerse  constantemente consciente de que uno se halla en la buena pista, proporciona un sentimiento de exaltación de ánimo y de profunda satisfacción. Esto crea un tercer elemento de motivación conocido como la designación de LEY DEL EFECTO que se basa sobre el hedonismo psicológico que se ha estudiado ya bajo el epígrafe de “motivación natural”.  Esto se puede más bien expresar así: “Todos aquellos actos que llevan a consecuencias que satisfacen una condición motivadora se seleccionan y fijan, mientras que aquellos que conducen a consecuencias que no satisfacen a ninguna condición motivadora son eliminados o inhibidos.  Esta es la ley del efecto”.  Esta es la causa por la que es necesario poner a los instruidos en la Palabra de Dios en asociación con situaciones que les impresionen positivamente y evitarles aquellos que les produzcan una impresión negativa.  Esto mientras la doctrina del Señor es entendida y aceptada.  Después ellos estarán suficientemente fuertes para poder entender cualquier situación que se les presente.

 

EL CASTIGO. “El castigo se basa en el motivo natural del miedo: el miedo al dolor físico y a la amenaza de perder la consideración.  Y el mayor de éstos es el temor a perder la consideración.  El miedo es un motivo fuerte y puede dar lugar a otro tipo de reacción que haga al hombre dócil a la Palabra de Dios. La Palabra de Dios nos ofrece un medio de estimular por este medio a los individuos que muestren disposición para ello, Pablo así lo hizo con los hermanos de Corinto: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.  Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres...” (2ª Corintias 5:10,11). Claro que es mejor persuadir a los hombres por el amor, ya que “el castigo es un motivo negativo y par lo tanto inhibitoria, no creador ni expansivo”.

 

LOS PREMIOS. “El motivo del premio es mejor que el del castigo, porque, por lo menos es positivo. Estimula la iniciativa, la energía, la competencia, la auto expresión y alguna habilidad creadora. Invita a la elevación máxima de la personalidad y produce la exaltación que proporciona el éxito. Procura seguridad y consideración. Como en el caso del castigo, el premio  puede ser material, social o espiritual”. La Palabra de Dios también usa esta clase de estimulo: “Por lo demás me está  guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día;  y no salo a mí, sino también a todos los que aman su venida”.  (2ª Tim.4:8). En otra de sus cartas el mismo Pablo lo llama: “Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”. (Fil. 3:14). Es mucha mejor persuadir a las personas a través del amor por las razones antes expuestas.

 

TRABAJAR PARA UNO (RIVALIDAD, COMPETENCIA) Y TRABAJAR PARA EL GRUPO (COOPERACION) “La motivación de la recompensa se basa sobre la competencia y el triunfo individual.  Muchos compiten pero uno solo recibe el premio o la vida social que, en el fondo es una empresa cooperativa”.  En el caso del que estudia la Palabra de Dios es bueno infundirle el espíritu de competencia con el mundo que es su enemigo: “No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren,  pero uno solo lleva el premio?  Corred de tal manera que lo obtengáis”. (1ª Cor. 9:26).  Este espíritu de competencia es saludable para los que son débiles en la carne.  En las relaciones de la iglesia del Señor lo que existe más es la cooperación que es uno de los incentivos más grandes para las personas que necesitan sentirse parte del grupo, “Después de todo, cada individuo es miembro de un grupo determinado y trabaja para él también cuando lo hace por la colectividad”.

 

LA PARTICIPACION.  “Toda educación debería realizarse para colaborar en la participación.  Para lograr una posición y conservarla, el individuo debería ser estimulado a participar en la mayor medida posible. Nadie seguramente destrozará por capricho lo que ha creado con gran trabajo. El auditorio que se une en el canto o que toma cualquier otra forma de participación activa en la reunión se interesa mucho más que si se mantiene pasivo”.  La participación de cada Cristiano en el cuerpo de Cristo es lo que lo ha hecho trabajar por él. Si al prospecto se le anima a tomar parte desde el principio pronto formará parte de él.  Esta es lo que explica la conducta de los primeros cristianos, y otros desde entonces: “Pero los que fueran  esparcidos iban por todas partes anunciando la palabra”. (Hechos 8:4).

 

LA COLABORACION DE LA PERSONALIDAD TOTAL.  “Si el llamamiento a un motivo es eficaz, cuando se recurre a dos o más motivos la eficacia será mayor y, por lo tanto, la colaboración efectiva de toda la personalidad será el punto cumbre de la motivación”. Dios quiere la participación total del hombre en Su servicio, “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”. (2ª Corintios 7:1).  Cuando se logra el envolvimiento total de la persona, se ha lograda el propósito del evangelio LA CONVERSION A CRISTO.

RESUMEN DE PUNTOS PARA REFORZAR LA MOTIVACION

1.              Enlazar los viejos motivos con los nuevos.

2.              Que la sugestión vaya en la dirección del interés más importante.

3.              Utilizar la fuerza de un motivo dominante.

4.              Emplear todo dispositivo legítimo para hacer del fin un motivo vivido.

5.              Estimular la participación.  Prepárense las oportunidades si es necesario.

6.              Hágase apelación al mayor numero de motivos posibles.

7.              Procúrese la participación integral de la personalidad.

8.              Sed entusiastas.  El entusiasmo es contagioso.

9.              No os avergoncéis de hacer uso de un fuerte llamamiento al sentimiento.

10.         Excluid totalmente los factores negativos, tales como la inercia, la fatiga, la pereza, la enfermedad, el impedimento físico, es decir, todo desequilibrio  temporal o permanente de la personalidad.

11.         Toda estimulación debe estar de acuerdo con las necesidades del individuo-estas necesidades pueden ser o no sentidos por él.  Esforzaos por hacer que sienta las cosas no sentidas.

12.         Haced uso especial  del impulso gregario y del deseo de ser útil.

13.         El motivo llamado castigo se debe usar para enseñar al hombre a temer a  Dios, pero no se debe de intimidar a la persona.

14.         Los premios son más eficaces  que los castigos.  Usad el amor como el motivo principal de actuación hacia un servicio mejor delante de Dios.

15.         Buscad el ejemplo apropiado.  Lo que seáis hablará más elocuentemente de lo que digáis.

16.         Estad seguros de que al motivar al individuo lo hacéis con vistas a su crecimiento espiritual y maduración en el servicio a Dios.

17.         Los motivos tienen su fin.  Cuando más claramente se perciba el objetivo, con más fuerza estará motivado el acto.  Todo esfuerzo para hacer el objetivo más vivido y vital es un paso en la dirección de la motivación eficaz.

18.         Numerosos  experimentos tienden a probar que el mantener al alumno informado acerca de sus adelantos acelera el aprendizaje.

19.         Proporcionad al individuo la oportunidad para la expresión de sí mismo de todas las maneras pasibles. fin