(Lección 13 )
El estudio de
“La motivación es importante en todas las
fases de la vida: para la venta de mercancías, para la crianza de niños, para el anuncio y la
propaganda, para la galantería y en cualquier ocasión en la
cual se busca excitar el interés y provocar la acción de acuerdo
a un fin u objetivo. Es el arte de la invitación y de los
incentivos. Abarca todo el campo de la psicología y de las relaciones humanas.
Casi se aproxima a un estado de disciplina
autónomo con sus métodos peculiares, sus principios
y su técnica”.
La motivación
debe de ser usada al enseñar
Al
definir la motivación en la educación se dice: “En
la educación la motivación es el arte de estimular
el interés del alumno en el que tal interés no existe o que no ha sido sentido todavía por él y también el de cultivar el interés ya
existente en apoyo de un plan de estudios
determinado”. Al lograrse mantener el interés de una persona después de
habérselo despertado se habrá logrado enseñarle efectivamente. De aquí que sea importante
el estudio de las sensibilidades en esta sección de nuestro estudio.
Otras
palabras que definen los motivos son:
actitud, disposición, propensión, inclinación, necesidad urgente, impulso, deseo, anhelo, interés, objetivo, propósito, intención,
ansiedad, voluntad, determinación, etc. “La motivación se relaciona
tanto con los motivos subjetivos como objetivos, a saber: los elementos de la
disposición para el acto de parte del individuo,
tales como el hambre y la sed, en cuanto se
distinguen de los elementos del ambiente que le afectan o le incitan, tales como un vaso de ginebra o un pavo asado. Debe hacerse la debida distinción entre motivos e incentivos.
El motivo se refiere a la incitación subjetiva
(interior) y el incentivo a la objetiva
(exterior)”. En atrás
palabras, los motivos pueden existir dentro
de la persona o fuera
de ella.
Motivos san aquellas cosas que “nos
interesan” tanto que el obtenerlas nos hace
perseguirlas a costa de cualquier sacrificio.
Mientras que un ejemplo
de un motivo fuerte aunque corto es el que nos ofrece el caso de las multitudes
que seguían a Jesús solo por que los había alimentado materialmente, y a los
cuales dijo: “De cierto, de cierto os
digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os
saciasteis. Trabajad no por la comida que perece, sino por la comida que
a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a este señaló Dios el Padre”. (Juan 6:26,27.
MEDIOS Y FINES DE LOS MOTIVOS. “La mayaría de nuestros motivos son fines temporales que pronto se
convierten en medios para ulteriores fines”.
Pablo encarga a Timoteo que sea fiel para que siendo fiel pueda enseñar
a otros: “Tu, pues, hijo mío, esfuérzate
en la gracia que es en Cristo Jesús. Lo
que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a los hombres fieles que
sean idóneos para enseñar también a otros”. (2ª Tim. 2:2),
es claro que todo deseo o motivo que se tenga es con el fin de obtener el
Premio supremo: “Par lo demás, me está guardada la carona de
justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que
aman su venida”. (2ª Tim. 4:8), este debe ser el MOTIVO para todos los verdaderos seguidores de Cristo.
EL DESTINO DE LOS MOTIVOS. “Los motivos tienen varios destinos
posibles, dependientes de las circunstancias.
Pueden ser realizados o inhibidos, o realizados en parte y en parte
inhibidos. Que algunos motivos deben ser
realizados es puesto en evidencia por el proceso
vital, por el mero hecho de que vivimos, nos movemos
y mantenemos nuestro ser”. Esta fue la pregunta de Pedro en cuanto supo que las
ricos difícilmente se salvarían, pensando que ellos
que lo habían dejado todo
par seguirle ¿cuál iría a ser su recompensa?
“He aquí nosotros lo hemos dejada todo, y te hemos seguido; ¿Qué, pues
tendremos?. Muchos de los motivos realizables
al seguir a Cristo se estaban cumpliendo en Pedro y los apóstoles al disfrutar
del compañerismo y las bendiciones del Señor, pero aquí muestra Pedro un deseo
inhibido hasta ese momento(Mateo 19:27).
“Algunos
motivos están destinados a ser inhibidos porque hay tantos de ellos que
sobrepasan los límites de tiempo y de energía a nuestra disposición. Todavía más, muchos de nuestros motivos son antagónicos
y se excluyen mentalmente... los motivos pueden también ser disfrazados
a fin de pasar ante nuestra conciencia e ideales. Por esto es necesario encubrir solamente
aquellos motivos que van contra las normas personales y sociales. El disfraz
tiene lugar mediante la racionalización... los motivos también pueden ser reforzados
mediante un mayor interés de la personalidad, una especie de movilización de
motivos. Esto puede ocurrir seguramente
mucho más cuando la oposición viene de afuera.
Deseamos hacer casi la mayaría de las casas que se nos dice que no
hagamos. Esto constituye un desafío a
toda nuestra personalidad. Pero si la
oposición viene de dentro, el resultado es la disociación parcial o completa
resultante de la incertidumbre y de la vacilación...
existe la posibilidad final de sustituir
los motivos. Uno puede estar satisfecho con algo diferente o algo menos
que el deseo original. Es todo el
organismo el que busca expresión”.
Como se podrá observar,
los motivos pueden ser de diferente naturaleza y son tan variados como los
individuos mismos. Al conocer
1. EL DESEO DE
2.
No hay persona a la que le guste
sufrir. A nadie le gusta la
infelicidad. Es claro que no todos
satisfacemos estos motivos del mismo modo, por esto es que lo que a unos
satisface a otros hace tristes, pero en lo individual cada persona busca la
felicidad y trata de huir de la miseria en
su propia manera de pensar.
Conociendo que estos dos motivos son
generales en cada ser humano muy bien podemos usarlos para señalar a nuestros
enseñados que el evangelio de Cristo es el único que ofrece la garantía de la
felicidad verdadera y el que nos aleja de la ruina segura lejos de Dios. Este puede ser muy bien el principio de que
los motivos verdaderos sean adaptados
por las personas a quienes vamos a enseñar y así se interesen en estudiar con
atención
Por esto, siempre nuestra Señor
Jesucristo se presentó como lo que verdaderamente es: La respuesta a todas las
necesidades del hombre. “Yo he venida para que tengan vida y para que la
tengan en abundancia”. (Juan 10:10). A la mujer samaritana le dijo: “El
agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna”.(Juan
4:14); y a los interesados en el pan: “Yo
soy el pan de vida ... y el verdadero pan del
cielo”.(Juan
6:34). etc.
“Será importante pasar revista a los mecanismos más importantes o
unidades naturales de motivación que constituyen la estructura y los impulsos
de la motivación natural. Porque precisamente
serán estos elementos los que han de utilizarse en la motivación artificial o
provocada, y, además, son incentivos más eficaces para el rendimiento adecuado en
el trabajo escolar”. La motivación natural está
constituida de aquellos intereses que son innatos en el ser humano. Por lo tanto, esta clase de motivación puede
ser utilizada para despertar intereses verdaderos en los hombres hacia
ACTOS AUTOMATICOS Y REFLEJOS. “En estos se hallan
comprendidos la respiración, movimientos del corazón, circulación de la sangre,
procesos digestivos, secreciones glandulares, en una palabra, toda la
organización física y psico-física del animal humano. Poco es lo que puede hacer el educador con
estos impulsos y mecanismos elementales básicos, excepto comprenderlos y
apreciar su profundo efecto sobre la maduración y el desarrollo de la
personalidad. Otro de los usos que pueden hacerse de este saber es el de
construir nuestra técnica de motivación de acuerdo con ellos. El efecto de las glándulas en la regulación
de la personalidad es muy sorprendente cuando recordamos que sólo la
deficiencia de la glándula tiroides puede causar la ruina del individuo hasta
que deja de ser un ente humano”.
Al tratar de interesar a una persona en el estudio de
LOS HABITOS. “Evidentemente todo hábito deseable que se
establece firmemente en la vida del niño significa una ganancia importante en
relación con el ultimo objetivo de la educación en la fase interesante de la
estabilidad emocional y del desarrollo del carácter”. Hay hábitos buenos y hábitos malos. Los
primeros son favorables no solo a cualquier situación de enseñanza, sino a la
enseñanza en particular de
INSTINTOS DE ACTIVIDAD FISICA. “Independientemente de
nuestras nociones concernientes a los instintos específicos, queda el hecho que
todos los seres humanos normales nacen con tendencia en sus mecanismos a
reaccionar de acuerdo con la lógica de la situación”. De aquí la necesidad de tratar de ser
oportunos cuando llevamos el mensaje de salvación a las almas perdidas.
Busquemos oportunidades que sean propicios para que el evangelio pueda ser aceptado por las personas que
necesitan ser salvas de sus pecadas.
“Otros desean también considerar a estos actos como el resultado de un
acondicionamiento muy temprano para el ambiente. En la práctica todos están de acuerdo en que
el obrar en la dirección de estas tendencias, cuando a ello se está dispuesto,
es satisfactorio para la célula, el órgano y el organismo, y que oponerse a
tales impulsas es enojoso... Toda satisfacción es un acto instintivo (no importa como se haya
adquirido originalmente) crea maneras
más o menos estereotipados de reaccionar en el futuro y de reducir al azar o la
falta de adecuación de los movimientos implicados... De aquí que la adecuada
manifestación de la actividad instintiva se convierta en asunto de interés para
el educador. Aquí tenemos un auténtico
natural en la motivación. Son fuerzas
que podemos contener, se desarrollan por sí mismos. La naturaleza nos ha dado en ellos un punto
de partida para la motivación educativa”.
El individuo siempre reaccionará de acuerdo a las circunstancias. El instructor de Biblia necesita CREAR ESTAS
CIRCUNSTANCIAS. Si arreglamos un
ambiente de alegría y sinceridad, el enseñado reaccionará en la misma forma. Es
imposible que su cuerpo se niegue. Pablo dijo, “No seas vencido de lo malo, mas vence con el bien el mal”. (Romanos 12:21.
EL APETITO. “Aquí hay otro impulso natural y el más
insistente y persistente de todos. La
expresión habitual del apetito conduce al cultivo del gusto, que es básico en
la cultura y, por lo tanto, también en la educación”. En todos los hombres existe el apetito de
Dios. Muchas veces este apetito está
dominado en muchos hombres, pero existe y es necesario despertarlo. Cuando se despierta es necesario que se
satisfaga, Cristo dijo: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de
justicia, porque ellos serán saciados” (Mateo 5:6.
EL SENTIMIENTO. “El sentimiento de agrado o desagrado que acompaña prácticamente a
cada acto es una gran ayuda al maestro, que maneja la situación que crea una
asociación placentera con una conducta socialmente deseable, y viceversa.
Desgraciadamente nuestra torpe técnica también produce a menudo un efecto
opuesto”. De aquí que sea necesario que el cristiano en general desarrolle una
personalidad que sea agradable a todos con quienes convive, y
por esto existen muchas amonestaciones al respecto: “Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el
tiempo. Sea vuestra palabra siempre con
gracia, sazonada con sal, para que sepáis como debéis responder a cada uno”. (Colosenses 4:5,6. y, “Por lo
demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo la honesto, todo la justo, todo
lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna,
si algo digno de alabanza, en esto pensad”. (Fil.4:8) y un poco antes había dicho: “Nuestra gentileza sea conocida de todos los hombres”. (4:5). Una personalidad placentera como consecuencia de la paz de Dios y del
amor hacia el prójimo producirá un ataque a
cualquier actitud negativa que quiera controlar cualquier situación de
enseñanza de
JUEGO Y DISTRACCIONES. “Si el juego se define como un fin en sí, en oposición al trabajo, que
es un medio para un fin, vemos que el juego es placentero y el trabajo
usualmente una tarea ingrata. El motivo
final, como vemos, es seguramente el de ser agradable”. Claro que en la enseñanza de
EL DESEO DE AUUTOEXPRESION,
SITUACION SOCIAL Y PRESTIGIO. “Nos agradan
aquellos objetos, personas y situaciones que nos hacen sentirnos grandes
e importantes. Por el contrario, tendemos a despreciar aquellos objetos,
personas y situaciones que nos hacen sentirnos pequeños e
insignificantes. Este principio explica un gran numero de por que’s en
la conducta humana. El deseo de la
exhibición, el propósito de llamar la atención, los celos,
la envidia, la ingratitud, el deseo de no ser regañado o amonestado, la
evitación del ridículo, la cara de vergüenza y la situación de verse humillado
y rebajado, son algunas de los muchos ejemplos que podrían citarse. Todo niño o adulto ha de tener una expresión
de sí mismo y una situación. Estos son tan esenciales a la moral del individuo
como lo es el pan para el cuerpo”.
El evangelio de Cristo tiene grandes promesas. Ofrece una exaltación
máxima ante los ojos de Dios de todos los que son obedientes al evangelio: “Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de vuestro
Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria
seréis sublimes”. (Isaías 61:6); “Mas vosotros sois
linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para
que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz
admirable”. (1ª Pedro 2:9). “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual
está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; ...” (1ª Corintios 6:19,20).
“El deseo del prestigio es uno de los más fuertes motivos porque se basa
en el impulso social que lleva consigo la urgencia de no ser únicamente uno de
tantos en el grupo, sino el deseo de ser uno de los miembros superiores. De aquí el anhelo de ser reconocido, del
poder sobre los demás, de la jefatura, del éxito”. Cuando los
apóstoles de Cristo manifestaron estos deseos desde un punto de vista material
el Señor expuso las bases para la verdadera grandeza: “Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de
ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellos potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el
que quiera hacerse grande entre vosotras será vuestro servidor, y el que quiera
ser el primero entre vosotros será vuestro siervo”. (Mateo
20:25-27). Servir a Dios es uno de los más
grandes prestigios, ya que es el más grande privilegio que puede tener un
hombre. Solo es necesario reconocer que la
verdadera grandeza se basa en el servicio. Esta es una realidad que todo hombre que viene al Señor necesita reconocer.
OTROS MOTIVOS NATURALES: “ Nos falta espacio para un amplio examen de otros motivos naturales,
tales como la estética, el deseo de saber (satisfacer la curiosidad),
la sed de poder, el ejercicio de desafiar los peligros y la competencia y los
motivos contrarios, la seguridad, el amor conyugal, la tranquilidad y el
confort del cuerpo, el placer de merodear, la lealtad, los ideales, el culto a
los héroes y otros muchos motivos que son naturales a todo ser humano...
La eficacia de cualquier incentivo es directamente proporcional a la medida en
que utiliza los motivos naturales”.
Muchos de estos motivos están presentes cuando las personas reciben el
evangelio de Cristo. Es nuestra
obligación como instructores de Biblia de encauzar tales motivos hacia los
verdaderos, genuinos, sinceros, deseos de servir al Señor con un corazón
limpio. fin