MOTIVACIÓN  Y APREADIZAJE

 

(Lección  13  )

 

      El estudio de la MOTIVACIÓN es el estudio de las SENSIBILIDADES, pues antes se dijo: “Los sentimientos son los resortes de toda acción humana”, y “los sentimientos son  motivos”.  En este capítulo se mostrará como hacer funcionar esta facultad tan importante de la mente de acuerdo a la Palabra de Dios.  Un uso general de ella se describe así:

     “La motivación es importante en todas las fases de la vida: para la venta de mercancías, para la crianza de niños, para el anuncio y la propaganda, para la galantería y en cualquier ocasión  en la cual se busca excitar el interés y provocar la acción de acuerdo a un fin u objetivo.  Es el arte de la invitación y de los incentivos.  Abarca todo el campo de la psicología y de las relaciones humanas.  Casi se aproxima a un estado de disciplina autónomo con sus métodos peculiares, sus principios y su técnica”.

      La motivación debe de ser usada al enseñar la Palabra de Dios ya que las sensibilidades tienen una función muy importante que desempeñar en la conversión del hombre a Cristo.  Las citas que se darán son las conclusiones del profesor Mehram K Thomson del Colegio Normal del estado de Michigan de su libro:  The Springs Human Action Psycological Study of Sources, Mechanisms, and Principies of Motivation in Human Behavior. (Las fuentes de la acción humana.  Un estudio psicológico de las fuentes, mecanismos y principios de la motivación de la conducta humana)., Nueva York, Appleton-Century, 1927.  El plan que se seguirá es el de armonizar estos principios pedagógicos con las enseñanzas de la Palabra de Dios sobre el mismo tema.

      Al definir la motivación en la educación se dice: “En la educación la motivación es el arte de estimular el interés del alumno en el que tal interés no existe o que no ha sido sentido todavía por él y también el de cultivar el interés ya existente en apoyo de un plan de estudios determinado”.  Al lograrse mantener el interés de una persona después de habérselo despertado se habrá logrado enseñarle efectivamente.  De aquí que sea importante el estudio de las sensibilidades en esta sección de nuestro estudio.

     Otras palabras que definen los motivos son: actitud, disposición, propensión, inclinación, necesidad urgente, impulso, deseo, anhelo, interés, objetivo, propósito, intención, ansiedad, voluntad, determinación, etc.  “La motivación se relaciona tanto con los motivos subjetivos como objetivos, a saber: los elementos de la disposición para el acto de parte del individuo, tales como el hambre y la sed, en cuanto se distinguen de los elementos del ambiente que le afectan o le incitan, tales como un vaso de ginebra o un pavo asado.  Debe hacerse la debida distinción entre motivos e incentivos.  El motivo se refiere a la incitación subjetiva (interior) y  el incentivo a la objetiva (exterior)”.  En atrás palabras, los motivos pueden existir dentro de la persona o fuera de ella.

      Motivos san aquellas cosas que “nos interesan” tanto que el obtenerlas nos hace perseguirlas a costa de cualquier sacrificio.  La Palabra de Dios ofrece diferentes motivos a las personas, para unos puede significar el deseo de ser salvo, mientras que para otros el conocerla puede ser  un propósito meramente intelectual.  Otro probablemente no se interese en el conocimiento bíblico y sí lo haga por la persona que lo enseña.  Mientras que aún para otro solo le mueve el deseo del bienestar material, etc.

 

LA INTENSIDAD Y DURACION DE UN MOTIVO.   “La intensidad y duración pueden variar y no tener entre sí la necesaria conexión.  Un motivo intenso tal como el apetito, puede ser de muy corta duración... mientras que un motivo relativamente débil, si es contrariado, puede mantener al individuo bajo tensión durante un largo periodo, como en el caso de un desprecio personal, que puede convertirse  en un caso de encubrir un resentimiento.  Por regla general, el motivo largo tiempo sostenido carece de intensidad y puede alcanzar las proporciones de un motivo principal, dominando, controlando, dirigiendo y modificando todos los demás deseos e incentivos del individuo”.  El ejemplo de un incentivo duradero es el de la esperanza cristiana, que es a veces   olvidado por muchos creyentes y que debe ser inculcado en el que recibe  por primera vez la doctrina de Cristo.  Los hebreos iban a la infidelidad por haberla perdido: “Pero deseamos que cada una de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza”. (Hebreas 6:11)

       Mientras que un ejemplo de un motivo fuerte aunque corto es el que nos ofrece el caso de las multitudes que seguían a Jesús solo por que los había alimentado materialmente, y a los cuales dijo: “De cierto, de cierto  os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis. Trabajad no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a este señaló Dios el Padre”. (Juan 6:26,27.

 

MEDIOS Y FINES DE LOS MOTIVOS. “La mayaría de nuestros motivos son fines temporales que pronto se convierten en medios para ulteriores fines”.  Pablo encarga a Timoteo que sea fiel para que siendo fiel pueda enseñar a otros: “Tu, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.  Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a los hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”. (2ª  Tim. 2:2), es claro que todo deseo o motivo que se tenga es con el fin de obtener el Premio supremo: “Par lo demás, me está guardada la carona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día;  y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida”. (2ª Tim. 4:8), este debe ser el MOTIVO para todos los verdaderos seguidores de Cristo.

EL DESTINO DE LOS MOTIVOS.   “Los motivos tienen varios destinos posibles, dependientes de las circunstancias.  Pueden ser realizados o inhibidos, o realizados en parte y en parte inhibidos.  Que algunos motivos deben ser realizados es puesto en evidencia por el proceso vital, por el mero hecho de que vivimos, nos movemos y mantenemos nuestro ser”.  Esta fue la pregunta de Pedro en cuanto supo que las ricos difícilmente se salvarían, pensando que ellos que lo habían dejado todo par seguirle ¿cuál iría a ser su recompensa?

      “He aquí nosotros lo hemos dejada todo, y te hemos seguido; ¿Qué, pues tendremos?. Muchos de los motivos realizables al seguir a Cristo se estaban cumpliendo en Pedro y los apóstoles al disfrutar del compañerismo y las bendiciones del Señor, pero aquí muestra Pedro un deseo inhibido hasta ese momento(Mateo 19:27).

        Algunos motivos están destinados a ser inhibidos porque hay tantos de ellos que sobrepasan los límites de tiempo y de energía a nuestra disposición.  Todavía más, muchos de nuestros motivos son antagónicos y se excluyen mentalmente... los motivos pueden también ser disfrazados a fin de pasar ante nuestra conciencia e ideales.  Por esto es necesario encubrir solamente aquellos motivos que van contra las normas personales y sociales. El disfraz tiene lugar mediante la racionalización... los motivos también pueden ser reforzados mediante un mayor interés de la personalidad, una especie de movilización de motivos.  Esto puede ocurrir seguramente mucho más cuando la oposición viene de afuera.  Deseamos hacer casi la mayaría de las casas que se nos dice que no hagamos.  Esto constituye un desafío a toda nuestra personalidad.  Pero si la oposición viene de dentro, el resultado es la disociación parcial o completa resultante de la incertidumbre y de la vacilación... existe la posibilidad final de sustituir  los motivos. Uno puede estar satisfecho con algo diferente o algo menos que el deseo original.  Es todo el organismo el que busca expresión”.

         Como se podrá observar, los motivos pueden ser de diferente naturaleza y son tan variados como los individuos mismos.  Al conocer la Palabra de Dios las personas pueden tener motivos distintos y ser guiados por ellos.  Sabiendo que todos los seres humanos paseemos DOS MOTIVOS que son generales en nuestra vida, ya que son los que directa o indirectamente nos mueven a la mayaría de nuestras acciones, bien podemos ayudar a los que estudian la Palabra de Dios a encausar sus motivos propiamente al estudiar.  Los dos motivos que ya se han mencionado son:

      1. EL DESEO DE LA FELICIDAD.

      2. LA AVERSION A LA MISERIA.

      No hay persona a la que le guste sufrir.  A nadie le gusta la infelicidad.  Es claro que no todos satisfacemos estos motivos del mismo modo, por esto es que lo que a unos satisface a otros hace tristes, pero en lo individual cada persona busca la felicidad y trata de huir de la miseria en  su propia manera de pensar.

      Conociendo que estos dos motivos son generales en cada ser humano muy bien podemos usarlos para señalar a nuestros enseñados que el evangelio de Cristo es el único que ofrece la garantía de la felicidad verdadera y el que nos aleja de la ruina segura lejos de Dios.  Este puede ser muy bien el principio de que los motivos verdaderos sean  adaptados por las personas a quienes vamos a enseñar y así se interesen en estudiar con atención la Palabra de Dios.  Hay tanta persona triste, sola, que sufre y no sabe como ser feliz.  Sobre esto dice nuestra autor:

 

LA TEORIA DEL PLACER Y EL DOLOR, MÁS COMPRENSIVO. “Viene enseguida la teoría del placer y el dolor como una explicación más completa, ya que abarca un campo mayor y hasta casi todo el campo.  El deseo (condición o mecanismo) de experiencia placentera y de la evitación del dolor se halla siempre presente y es real y vital.  La mayaría de nuestros actos, si no todos, proporcionan placer y satisfacción (valor de supervivencia) o, al menos, tienden a decidirnos por el mal menor... Y como quiera que es una ley fundamental de la evolución orgánica evitar las experiencias dolorosas y repetir las que satisfacen”.

      Por esto, siempre nuestra Señor Jesucristo se presentó como lo que verdaderamente es: La respuesta a todas las necesidades del hombre. “Yo he venida para que tengan vida y para que la tengan en abundancia”. (Juan 10:10). A la mujer samaritana le dijo: “El agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna”.(Juan 4:14); y a los interesados en el pan: “Yo soy el pan de vida ... y el verdadero pan del cielo”.(Juan 6:34). etc.

 

LA MOTIVACION NATURAL

     “Será importante pasar revista a los mecanismos más importantes o unidades naturales de motivación que constituyen la estructura y los impulsos de la motivación natural.  Porque precisamente serán estos elementos los que han de utilizarse en la motivación artificial o provocada, y, además, son incentivos más eficaces para el rendimiento adecuado en el trabajo escolar”.  La motivación natural está constituida de aquellos intereses que son innatos en el ser humano.  Por lo tanto, esta clase de motivación puede ser utilizada para despertar intereses verdaderos en los hombres hacia la Palabra de Dios.

ACTOS AUTOMATICOS Y REFLEJOS.  “En estos se hallan comprendidos la respiración, movimientos del corazón, circulación de la sangre, procesos digestivos, secreciones glandulares, en una palabra, toda la organización física y psico-física del animal humano.  Poco es lo que puede hacer el educador con estos impulsos y mecanismos elementales básicos, excepto comprenderlos y apreciar su profundo efecto sobre la maduración y el desarrollo de la personalidad. Otro de los usos que pueden hacerse de este saber es el de construir nuestra técnica de motivación de acuerdo con ellos.  El efecto de las glándulas en la regulación de la personalidad es muy sorprendente cuando recordamos que sólo la deficiencia de la glándula tiroides puede causar la ruina del individuo hasta que deja de ser un ente humano”.  Al tratar de interesar a una persona en el estudio de la Palabra de Dios necesitamos tomar en cuenta estas cosas. Hay personas enfermas que a causa de su enfermedad aparentan indiferencia al mensaje divino, pero que con un trato adecuado pueden reaccionar normalmente y aun responder al llamado de Dios por Su Palabra.

 

LOS HABITOS.   “Evidentemente todo hábito deseable que se establece firmemente en la vida del niño significa una ganancia importante en relación con el ultimo objetivo de la educación en la fase interesante de la estabilidad emocional y del desarrollo del carácter”.   Hay hábitos buenos y hábitos malos. Los primeros son favorables no solo a cualquier situación de enseñanza, sino a la enseñanza en particular de la Palabra de Dios.  Tenemos el caso de un hombre “bueno”, que había desarrollado su vida en la práctica del bien, Cornelio, “pió, temeroso de Dios con toda su casa, oraba a Dios siempre” y fue material adecuado para la enseñanza de la Palabra de Dios (Hechas 10. Por lo contrario existen individuos que por el mal uso que han hecho de su vida se han incapacitado así mismos para responder con propiedad a la Palabra de Dios. Esto no quiere decir que no puedan ser alcanzados por el evangelio, “ya que Cristo vino a buscar y salvar lo que se había perdido”, sino que se necesita un esfuerzo más concentrado  de ellos y del instructor de Biblia, para que puedan responder a la enseñanza de la Palabra de Dios.

 

INSTINTOS DE ACTIVIDAD FISICA.  “Independientemente de nuestras nociones concernientes a los instintos específicos, queda el hecho que todos los seres humanos normales nacen con tendencia en sus mecanismos a reaccionar de acuerdo con la lógica de la situación”.  De aquí la necesidad de tratar de ser oportunos cuando llevamos el mensaje de salvación a las almas perdidas. Busquemos oportunidades que sean propicios para que el evangelio  pueda ser aceptado por las personas que necesitan ser salvas de sus pecadas.

     “Otros desean también considerar a estos actos como el resultado de un acondicionamiento muy temprano para el ambiente.  En la práctica todos están de acuerdo en que el obrar en la dirección de estas tendencias, cuando a ello se está dispuesto, es satisfactorio para la célula, el órgano y el organismo, y que oponerse a tales impulsas es enojoso... Toda satisfacción es  un acto instintivo (no importa como se haya adquirido originalmente)  crea maneras más o menos estereotipados de reaccionar en el futuro y de reducir al azar o la falta de adecuación de los movimientos implicados... De aquí que la adecuada manifestación de la actividad instintiva se convierta en asunto de interés para el educador.  Aquí tenemos un auténtico natural en la motivación.  Son fuerzas que podemos contener, se desarrollan por sí mismos.  La naturaleza nos ha dado en ellos un punto de partida para la motivación educativa”.   El individuo siempre reaccionará de acuerdo a las circunstancias.  El instructor de Biblia necesita CREAR ESTAS CIRCUNSTANCIAS.  Si arreglamos un ambiente de alegría y sinceridad, el enseñado reaccionará en la misma forma. Es imposible que su cuerpo se niegue. Pablo dijo, “No seas vencido de lo malo, mas vence con el bien el mal”. (Romanos 12:21.

 

EL APETITO.   “Aquí hay otro impulso natural y el más insistente y persistente de todos.  La expresión habitual del apetito conduce al cultivo del gusto, que es básico en la cultura y, por lo tanto, también en la educación”.  En todos los hombres existe el apetito de Dios.  Muchas veces este apetito está dominado en muchos hombres, pero existe y es necesario despertarlo.  Cuando se despierta es necesario que se satisfaga, Cristo dijo: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados” (Mateo 5:6.

 

EL SENTIMIENTO. “El sentimiento de agrado o desagrado que acompaña prácticamente a cada acto es una gran ayuda al maestro, que maneja la situación que crea una asociación placentera con una conducta socialmente deseable, y viceversa. Desgraciadamente nuestra torpe técnica también produce a menudo un efecto opuesto”. De aquí que sea necesario que el cristiano en general desarrolle una personalidad que sea agradable a todos con quienes convive, y por esto existen muchas amonestaciones al respecto: “Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo.  Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis como debéis responder a cada uno”. (Colosenses 4:5,6. y, “Por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo la honesto, todo la justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. (Fil.4:8) y un poco antes había dicho: “Nuestra gentileza sea conocida de todos los hombres”. (4:5). Una personalidad placentera como consecuencia de la paz de Dios y del amor hacia el prójimo producirá un ataque a  cualquier actitud negativa que quiera controlar cualquier situación de enseñanza de la Palabra de Dios.

 

JUEGO Y DISTRACCIONES. “Si el juego se define como un fin en sí, en oposición al trabajo, que es un medio para un fin, vemos que el juego es placentero y el trabajo usualmente una tarea ingrata.  El motivo final, como vemos, es seguramente el de ser agradable”.  Claro que en la enseñanza de la Palabra de Dios en juego en sí queda descartado, pero en algunos medios de distracción que enseñan que el cristianismo es una religión práctica en la que se disfruta de la verdadera alegría.  Los primeros cristianos “comían juntos con alegría y sencillez de corazón”. (Hechas 2:46. Una recomendación para los instructores de Biblia es la de buscar oportunidades para comer juntos y distraerse sanamente junto con los enseñados, ya que así habrá más oportunidades de enseñarles por la práctica la esencia del cristianismo.

 

LA SUGESTION, IMITACION, Y EL EJEMPLO.   “Los niños son grandes mímicos e imitadores.  Con gran facilidad captan el lenguaje, las costumbres y las maneras de sus padres y de las personas mayares que los rodean.  Les agrada actuar, remedar a la gente, repetir las cosas de que han sido testigos o que han leído u oído.  Esta es otra manera de decir que a los niños, todavía más que a los adultos, les agrada poner en juego los productos de su fantasía”.  En la religión de Cristo la imitación y el ejemplo tienen un papel muy importante.  Se puede decir que la religión de Cristo se trasmite en gran parte por la IMITACION Y EL EJEMPLO.  Pablo invitaba a sus enseñados a imitarle: “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo”. (1ª Corintios 11:1. Esta fue la base del éxito en la vida cristiana de los Tesalonicenses: “Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la Palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo”...(1ª Tes. 1:6. Puesto que existe un patrón perfecto, cada cristiano necesita reproducirlo en su propia vida: “Pues para esta fuisteis llamados;  parque también Cristo padeció  por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas”. (1ª Pedro 2:21). La misma invitación de Cristo tiene como base esta imitación y ejemplo: “Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón...” (Mateo 11:28-30)  Para poder enseñar efectivamente a otros, el cristiano necesita estar seguro de ser una reproducción de Cristo. Los que aprenden tratan de imitar en mucho a los que les enseñan.

 

EL DESEO DE AUUTOEXPRESION, SITUACION SOCIAL Y PRESTIGIO. “Nos agradan aquellos objetos, personas y situaciones que nos hacen sentirnos grandes e importantes. Por el contrario, tendemos a despreciar aquellos objetos, personas y situaciones que nos hacen sentirnos pequeños e insignificantes. Este principio explica un gran numero de por que’s en la conducta humana.  El deseo de la exhibición, el propósito de llamar la atención, los celos, la envidia, la ingratitud, el deseo de no ser regañado o amonestado, la evitación del ridículo, la cara de vergüenza y la situación de verse humillado y rebajado, son algunas de los muchos ejemplos que podrían citarse.  Todo niño o adulto ha de tener una expresión de sí mismo y una situación. Estos son tan esenciales a la moral del individuo como lo es el pan para el cuerpo”.  El evangelio de Cristo tiene grandes promesas. Ofrece una exaltación máxima ante los ojos de Dios de todos los que son obedientes al evangelio: “Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de vuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes”.  (Isaías 61:6);  “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”. (1ª Pedro 2:9). “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?  Porque habéis sido comprados por precio; ...”  (1ª Corintios 6:19,20).

    “El deseo del prestigio es uno de los más fuertes motivos porque se basa en el impulso social que lleva consigo la urgencia de no ser únicamente uno de tantos en el grupo, sino el deseo de ser uno de los miembros superiores.  De aquí el anhelo de ser reconocido, del poder sobre los demás, de la jefatura, del éxito”. Cuando los apóstoles de Cristo manifestaron estos deseos desde un punto de vista material el Señor expuso las bases para la verdadera grandeza: “Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellos potestad.  Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotras será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo”. (Mateo 20:25-27). Servir a Dios es uno de los más grandes prestigios, ya que es el más grande privilegio que puede tener un hombre. Solo es necesario reconocer que la verdadera grandeza se basa en el servicio. Esta es una realidad que todo hombre que viene al Señor necesita reconocer.

 

OTROS MOTIVOS NATURALES:    Nos falta espacio para un amplio examen de otros motivos naturales, tales como la estética, el deseo de saber (satisfacer la curiosidad), la sed de poder, el ejercicio de desafiar los peligros y la competencia y los motivos contrarios, la seguridad, el amor conyugal, la tranquilidad y el confort del cuerpo, el placer de merodear, la lealtad, los ideales, el culto a los héroes y otros muchos motivos que son naturales a todo ser humano... La eficacia de cualquier incentivo es directamente proporcional a la medida en que utiliza los motivos naturales”.  Muchos de estos motivos están presentes cuando las personas reciben el evangelio de Cristo.  Es nuestra obligación como instructores de Biblia de encauzar tales motivos hacia los verdaderos, genuinos, sinceros, deseos de servir al Señor con un corazón limpio.   fin