PSICOLOGÍA DE LA ENSEÑANZA BIBLICA EN EL TRABAJO PERSONAL

 

 

(Lección  1  )

 

       La presente guía de estudio tiene que ver con el TRABAJO PERSONAL y trata de ofrecer una información del proceso mental que se efectúa cuando la persona recibe el EVANGELIO DE CRISTO.  Un conocimiento del COMO llega LA PALABRA DE DIOS  al corazón del hombre (la mente), producirá un mejor sistema de enseñanza que eventualmente rendirá a la vez los frutos de muchas almas rendidas a los pies de Cristo.

      Cuando se ignoran estos principios de la ENSEÑANZA se procede en forma incierta, y consecuentemente las personas que rechazan el evangelio dejan de ser candidatos a la salvación a causa de nuestra falta de visión y sabiduría al impartir LAS BUENAS NUEVAS que contiene el precioso evangelio de nuestro Señor.

       Bajo todo punto de vista, toda persona tiene un alto porcentaje de posibilidades de obedecer el evangelio de Cristo, puesto que Dios ha hecho a todos los seres humanos para que puedan tener éxito en la salvación de sus propias almas. Dios no creó a personas incapaces de percibir la salvación que se ofrece en Cristo Jesús.  Todo ser humano ha sido hecho a la imagen y semejanza de Dios y como tal, tiene un alto porcentaje de posibilidades para alcanzar la felicidad a través de su obediencia al glorioso evangelio de Dios.

EL TRABAJO PERSONAL:  ¿QUE ES?

 

        Frecuentemente se ha creído que el llamar a todas las casas de la comunidad dejando una invitación o un tratado bíblico  es hacer trabajo personal.  El trabajo personal se ha definido como: “El trabajo que hacen los cristianos al tener contacto con otras personas para ganarlos para Cristo”.  Sin embargo, esta definición es mucho más amplia y significativa.  La amplitud del concepto se encuentra en el hecho que la PERSONA es el “ser” más complejo de la naturaleza.

        Pero al trabajar con el hombre no buscamos como objetivo su cuerpo o alguna de sus facultades físicas, esto de ningún modo, se va a trabajar con  su MENTE, y la mente humana es la parte más compleja del ser humano.  Esto con el fin de salvar su alma, que  es la parte aún más valiosa de la constitución del hombre, “Porque de que aprovecha al hombre si granjeare todo el mundo y perdiere su alma...” (Mateo 16:26)

          Esta es la razón por la que solo llamar puertas no constituye el hacer trabajo personal.  Dejar una invitación o un tratado bíblico no constituye sino solo el principio de la posibilidad de trabajar verdaderamente con aquella persona. Muchas veces lo que se hace es cerrar la oportunidad para volver por no proceder inteligentemente al visitar determinado hogar al cual se desea llevar el evangelio de nuestro Señor.

          Puesto que el hombre es el ser más complicado de la naturaleza, y cada ser humano es inmensamente distinto de otro por la INDIVIDUALIDAD  que Dios nos ha dotado, entonces el trabajo personal es aun más complicado de lo que parece, puesto que lo que pudiera  trabajar en una persona es completamente ineficaz en otra.  Esto indica que cada ser humano requiere una atención especial, un proceso único al impartirle el evangelio del Señor.  Esto es precisamente lo que Dios quiere de aquellos que van a salvar a otros:  Una atención especial, un cuidado  esmerado pues lo que se está exponiendo es sumamente valioso, EL ALMA.  El que va a buscar almas es un hombre de una consagración especial que está consciente del valor de aquel a quien   trata de rescatar: “Porque para Dios somos buen olor de Cristo en los que se salvara y en los que se pierden...” (2 Cor. 2:15).

          El hombre o mujer que deja la comodidad de su hogar para ir en busca del alma perdida necesita estar consciente de la seriedad de su actividad.  Así no saldrá en forma irreverente ni arrogante, sino como consecuencia de haber encontrado en la oración la inspiración y la valorización de lo que se busca. fin