LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS

 

 

(Lección 9)

 

   “No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;  y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación” (Juan 5:28,29)

  

   Aunque las religiones de culturas del pasado tenían diferentes enseñanzas acerca de la resurrección de los muertos, la mayoría creían en alguna vida posterior de algún tipo. Los Egipcios preparaban los cuerpos de sus reyes y nobles, y suplían sus tumbas con cosas que ellos creían útiles para la vida posterior. Los griegos enseñaban acerca de una “trasmigración”, un viaje del alma. Las Escrituras judías insinuaron la resurrección pero no dieron ninguna revelación indiscutible acerca de ella. Esta puede haber sido la razón para el desarrollo de dos facciones mayores: La de los saduceos, quienes no creían en una resurrección (Mateo 22:23), y  la de los Fariseos quienes sí creían (Mateo 23:8) Al no tener revelación, el mundo antiguo desarrolló su propia actitud hacia la otra vida pero careció de un fundamento sólido sobre el cual construir la esperanza por ella (Efesios 2:12; 1ª  Tes. 4:13)

  

   El Nuevo Testamento nos da evidencia indiscutible de que habrá una resurrección. Las palabras que se usan para describirla es “anastasis” (Mateo 22:23; Lucas 14:14; Juan 5:29; Hechos 1:22; 2:31), “anistemi” (Mateo 17:9; Lucas 16:31; Hechos 2:24; 13:33), y “egeiro” (Juan 5:21; 12:1,17; Hechos 3:15)  Aunque estas palabras no necesariamente se refieren a la resurrección de todos los muertos, el uso contextual facilita el llegar a la conclusión de que ello es lo que se da a entender. Algunos de los pasajes que enseñan que habrá una resurrección son (Juan 5:25-29; Hechos 24:15; 1ª  Cor. 15:22)

 

¿FUE JESÚS RESUCITADO?

   La resurrección de Jesús y la resurrección de todos los muertos es un tema importante del Nuevo Testamento. La Biblia afirma confiadamente que Jesús fue resucitado de entre los muertos y que nosotros seremos resucitados (1ª  Pedro 1:3-4) Los apóstoles habían sido impresionados con los milagros y las enseñanzas de Jesús. Su muerte los había confundido y desilusionado, pero su resurrección los había convencido de que él era el Mesías, el Hijo de Dios (Hechos 2:32-36) La doctrina de la resurrección de Jesús era el tema central para ellos, tal como lo es para nosotros; porque si Jesús no fue resucitado, entonces no es el Cristo, estamos todavía en nuestros pecados, y no tenemos base para una esperanza en Cristo o en nuestra propia resurrección. Pablo lo puso de la siguiente manera: “Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.  Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres” (1ª  Corintios 15:17-19)

 

   El corazón del mensaje de la iglesia primitiva era la resurrección de Jesús (Hech. 1:22; 2:31; 4:2,33; 17:18,32; 23:6) Si hay alguna característica de la predicación de Pablo (Hechos 24:15,21; 1ª  Cor. 15:12), es “ la resurrección”, la resurrección era, y es, un tema de lo más importante dentro de la iglesia. El esfuerzo de la iglesia no consistía en presentar evidencia para la resurrección, lo cual no hubiera sido posible; en lugar de ello, lo que hacían era dar testimonio de que habían visto a Jesús resucitado de entre los muertos (Hech. 2:32; 4:33; 1ª  Cor. 15:4-8)  Una resurrección que había sido anunciada en las Escrituras ( Hech. 2:29-31; 1ª  Cor. 15:4) Basándose en este testimonio, la iglesia se esparció como fuego de pólvora por todo el mundo Romanos y a las partes remotas del mundo entonces conocido (Col. 2:23) La veracidad del testimonio de ellos fue declarada a través de su martirio.

 

¿CÓMO FUE SU RESURRECCIÓN?

Dado que nuestra resurrección seguirá la naturaleza de la resurrección de Jesús, una comprensión de su resurrección nos ayudará a comprender la nuestra

  

   ¿En qué clase de cuerpo fue resucitado Jesús?.  Hay quienes creen que el cuerpo de Jesús que fue colocado en la tumba fue removido por Dios, y que por tanto no resucitó. Que después de esto, Jesús toma una naturaleza espiritual, celestial. Que cuando fue visto por sus seguidores, él simplemente se materializaba para que pudieran saber que era él a quien contemplaban.

  

   Hay otros que sostienen que el cuerpo de Jesús fue resucitado pero que fue transformado en un cuerpo glorificado, espiritual. Era el mismo cuerpo que fue sepultado, pero que fue resucitado como un cuerpo espiritual en lugar de uno material. Según alegan, su cuerpo resucitado llegó a ser  el mismo cuerpo espiritual, glorificado, que los cristianos tendrán después de la resurrección.

  

   Hay quienes enseñan que cuando Jesús tomó un cuerpo material él renunció para siempre a su existencia espiritual, de la cual gozaba antes de  venir a la tierra. Arguyen que renunció eternamente a tal existencia espiritual para poder tomar un cuerpo humano glorificado, resucitado para siempre, según dicen. El tomar este cuerpo fue parte de su sacrificio por los pecadores.

  

   Todavía otros creen que el cuerpo de Jesús, el que fue resucitado, fue el cuerpo material sin cambio que fue colocado en la tumba.  El retuvo este cuerpo, dicen, hasta que ascendió a la dimensión no material del cielo, y después lo  abandonó.

 

   Los dos primeros puntos de vista son sostenidos usualmente con el fin de explicar porqué Jesús resucitado no fue reconocido por algunos (Juan 21:4) y cómo fue que él atravesó puertas cerradas (Juan 20:19) Estos incidentes pueden sugerir que él tuvo un cuerpo espiritual en lugar de uno material, no obstante, aun antes de su muerte él no fue siempre reconocido (Mateo 14:26), y él pasó por en medio de multitudes cuando éstas lo andaban buscando para matarlo (Lucas 4:29-30) También, caminó sobre el agua (Mateo 14:26) Algo imposible para un cuerpo material a menos que sea asistido por el poder divino.

  

   Al principio de su ministerio, Jesús profetizó la resurrección de su cuerpo. Esto fue lo que dijo: “Destruid este templo, y en tres días lo levantaré” (Juan 2:19) Los Judíos creían que él estaba hablando acerca del templo de Jerusalén, “mas él hablaba del templo de su cuerpo” (Juan 2:21) Sus discípulos recordaron su promesa cuando él fue resucitado y creyeron (Juan 2:22) Jesús creyó en, y profetizó acerca de, la resurrección de su cuerpo. Si su cuerpo no fue resucitado, entonces él fue un falso profeta.

  

   Jesús también dio amplias pruebas de que el cuerpo que él tuvo después de su resurrección era el mismo que había muerto en la cruz, pues su cuerpo todavía tenía evidencias de las heridas de su crucifixión (Juan 20:25-29) Su cuerpo era palpable (Mateo 28:9), ver (Lucas 24:39; Juan 20:17,27), y comió alimentos para probarle a sus discípulos que él tenía un cuerpo de carne y hueso (Lucas 24:41-43) Esto fue lo que les dijo: “ Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo” (Lucas 24:39) Así que, Jesús enseñó que su cuerpo resucitado fue el mismo cuerpo que fue tomado de la cruz y puesto en la tumba. Los discípulos de camino a Emaús no le reconocieron por que a sus ojos se les impidió hacerlo (Lucas 24:16), no porque él no fuera reconocible. Posteriormente, ellos lo reconocieron cuando sus ojos fueron abiertos (Lucas 24:31) Si él hubiera sido completamente diferente, aun el habérseles abierto los ojos no los hubiera capacitado para reconocerlo, y no hubieran sabido a ciencia cierta que él había resucitado.

  

   Jesús se mostró a sí mismo a suficiente gente hasta el punto de que su resurrección no pueda ser cuestionada. Pablo mencionó los testigos, incluyendo a más de quinientas personas a la vez en una ocasión (1ª  Cor. 15:3-7) Si un abogado tuviera dos testigos de confianza que concordaran en sus declaraciones, tendría un indiscutible caso. En una sala de juicio, un caso indisputable a favor de la resurrección corporal de Jesús, se ganaría y se fallaría como un evento innegable, basado en el testimonio de tantos testigos.

 

¿QUÉ ES LO QUE SERÁ RESUCITADO?

    Será nuestra resurrección similar a la resurrección que Jesús experimentó?. ¿Irán a ser resucitados nuestros cuerpos?. Si nuestros cuerpos son resucitados, ¿Cómo serán éstos? ¿Irán a ser unidos nuevamente nuestras almas y nuestros espíritus con nuestros cuerpos?

  

   Cuando una persona muere, su cuerpo es puesto en una tumba (Job 21:32), y vuelve a la tierra (Génesis 3:19), pero no así el alma y el espíritu. Estos abandonan el cuerpo(Gén. 35:18; El es. 12:7; 1ª  Reyes 17:21-22; Lucas 23:46; Santiago 2:26) y van al mundo del Hades (Lucas 16:22-23)

  

   A la resurrección, los cuerpos, estando en sus sepulcros, oirán la voz de Jesús y saldrán (Juan 5:28-29) El espíritu y el alma no estarán en el sepulcro., así que es sólo el cuerpo que será levantado. Dado que el alma y el espíritu no estarán en el sepulcro, sino, en el Hades, éstos saldrán del Hades (Apoc. 20:13) Dado que moran en el Hades, estarán todavía concientes y vivos. Si el cuerpo no va a ser levantado, entonces no habrá resurrección. Si el cuerpo no va a ser levantado, entonces Jesús no tendrá necesidad de acercarse a la tierra a levantar los cuerpos  de los que han partido; en lugar de ellos, necesitará ir al    Hades para levantar las almas y los espíritus. No obstante, Jesús estará regresando para hacer salir a los muertos de sus sepulcros y reunirlos (1ª  Tes. 4:16- Ver Juan 5:28-29), lo cual es una buena indicación de que el cuerpo será levantado.

  

   Con el regreso de Cristo, no sólo está implícita la resurrección del cuerpo, la Biblia también expresa que el cuerpo será vivificado: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al espíritu”(Romanos 8:11)  Ver también (V.23) El cuerpo natural, perecedero, es aquello de “Lo” que se deshace en la muerte, pero también es “lo” que será levantado como cuerpo espiritual e incorruptible. Es el mismo cuerpo, es “lo” único que será transformado (1ª  Cor. 15:51) en una existencia espiritual. Si el cuerpo no es levantado y al mismo tiempo transformado en un cuerpo espiritual, entonces no seremos “todos (los vivos y los muertos)” los transformados de corrupción a incorrupción, de mortalidad a inmortalidad, “en un momento, en un abrir y cerrar de ojos” (1ª  Cor. 15:51-54) Dado que el alma y el espíritu están vivos en el Hades, la resurrección debe referirse solamente al cuerpo. Hay quienes objetan diciendo que la resurrección de un cuerpo descompuesto es imposible. Tal objeción ignora el  poder de Dios (Marcos 12:24) y el hecho de que Dios abrió las tumbas y trajo a la vida a personas que habían estado muertas por algún tiempo.  Los que fueron resucitados, cuando Jesús fue crucificado, fueron a Jerusalén después  de su resurrección (Mateo 27:52-53)  Si Dios pudo levantar a tales muertos, él puede levantarnos a todos nosotros en el fin de los tiempos.

 

¿A QUÉ SERÁN SEMEJANTES NUESTROS CUERPOS?

   El cuerpo resucitado no será igual al cuerpo actual nuestro (1ª  Cor. 15:37) Será un cuerpo incorruptible y espiritual, un cuerpo de gloria y de poder, transformado en la imagen del celestial (1ª  Cor. 15:48-49) No será un cuerpo material, pues “la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción” (1ª  Cor. 15:50) Seremos como Jesús (1ª  Juan 3:2), “el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas” (Fil. 3:21). Dada la condición de seres espirituales seremos como ángeles y no nos casaremos (Mateo 22:30; Marcos 12:25; Lucas 20:34-36)  Nuestra composición no será material ya más. En el momento de la resurrección entraremos a la dimensión espiritual, eterna, que es invisible para el ojo humano (2ª  Cor. 4:18), a la esfera en la cual existe Dios, donde no podemos morir (Lucas 20:36)

 

¿QUÉ SUCEDERÁ EN EL MOMENTO DE LA RESURRECCIÓN?

   Son muchas las preguntas que se han hecho respecto a la resurrección de los muertos: ¿Quiénes serán resucitados? ¿Cuándo ocurrirá la resurrección? ¿A qué seremos semejantes después de la resurrección?. Las siguientes respuestas son las que da el Nuevo Testamento:

1)    Ocurrirá cuando Jesús venga nuevamente (1ª  Cor. 15:22-23; 1ª  Tes. 4:13-18)

2)    Todos los muertos serán levantados, tanto los buenos como los malos (Juan 5:28-29; Hechos 24:15)

3)    Los justos y los malos serán levantados a la misma hora, al mismo tiempo (Juan 5:28-29)

4)    Habrá gente viviendo en la tierra en el momento de la resurrección (1ª  Cor. 15:51; 1 Tes. 4:17)

5)    Ello será antes de que los vivientes sean arrebatados de la tierra (1ª  Tes. 4:16-17)

6)    Los resucitados y los vivientes recibirán juntamente a Jesús en el aire (1ª  Tes. 4:17)

7)    Las voces de Jesús y del arcángel serán oídas, y la trompeta sonará para llamar a los cuerpos (Juan 5:25,28; 1ª  Cor. 15:51-52; 1ª  Tes. 4:16) La voz que levantó a Lázaro es la voz que levantará a todos los muertos (Juan 11.43)

8)    El poder de Dios levantará a los muertos (1ª  Cor. 6:14; 2 Cor. 1:9) Tanto el Padre como el Hijo tienen este poder (Juan 5:21); no obstante, así como Dios creó el mundo a través del Hijo (1ª  Cor. 8:6), así también él levantará a los muertos por medio de Jesús ( 2ª  Cor. 4:14)

9)    Los cuerpos resucitados serán transformados en cuerpos incorruptibles (1ª  Cor. 15:51-54)

Estos son los eventos mayores que sucederán el día de la resurrección. Será una ocasión impresionante, una grandiosa experiencia,  si es que estamos preparados para tal día,

 

CONCLUSIÓN:

   Cuando Jesús regrese, todos los muertos serán levantados cuando sus espíritus sean unidos con cuerpos espirituales y eternos. Así que, la muerte será vencida y absorbida en victoria, una victoria que ha sido ganada por medio de Jesús. (1ª  Cor. 15:57; Juan 11:25; Hechos 4:2)  Este gran evento ocurrirá el día postrero, cuando Jesús regrese a “segar la tierra”  ¡Estemos preparados, pues no sabemos el día en que regresará!&

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