(Lección 8 )
Introducción:
En esta sección trataremos de analizar la naturaleza y tiempo de
duración de nuestra recompensa o castigo después del día del juicio. ¿Qué
significa la palabra “eterno”? ¿Por cuánto tiempo serán bendecidos los justos y
castigado los injustos?
La única manera de conocer la mente de Dios es hurgar en lo que é ha
revelado. “Porque ¿Quién de los hombres
sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así
tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros
no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios,
para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con
palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el
Espíritu...” (1ª Corintio 1:9-13) Si no
fuera por la revelación estaríamos en una total oscuridad en lo que al estado
del hombre concierne.
En esta sección estudiaremos la existencia que tendremos en la dimensión
espiritual después de que nuestro universo material desaparezca. Aquí es donde
el desafío surge. ¿Cómo podemos nosotros, los que no siquiera hemos tenido el
más mínimo vislumbre de la esfera de los espiritual, y comprenderla? Dios he hecho uso de términos y símbolos
materiales para comunicar la naturaleza de la dimensión espiritual. Debemos
tener cuidado de no malentender tal terminología.
Uno de los conceptos más difíciles de abarcar para nuestras mentes es el
de la “eternidad”, una existencia que nunca termina. Todo lo que hay en nuestro
Universo material, lo que podemos ver y tocar, tuvo un comienzo y tendrá un
fin; por lo tanto, lidiar el concepto de eternidad puede ser abrumador. Dado
que la eternidad se encuentra fuera de nuestra experiencia, el comprenderla
es casi imposible para nuestras mentes
finitas.
Puede ser que estemos prestos a concordar con el que Dios nos de un
Cielo con sus maravillas, aunque nos demos cuenta que lo que hicimos en esta
corta vida, no podrá de ninguna manera hacernos merecedores del derecho de
estar allí por toda la eternidad. Al
mismo tiempo, puede ser que objetemos los horrores del infierno, pensando
que hicimos en esta corta vida no pudo
haber sido tan malo como para merecer un castigo sin fin. Puede ser que
pensemos que los justos merecen la misericordia y la gracia de Dios más que los
injustos merecen su venganza.
PUNTOS
DE VISTA HUMANOS
Los intereses de los hombres, y su falta de comprensión en este campo,
han llevado a cuatro puntos mayores de vista acerca del castigo después de la
muerte.
En primer lugar, los universalistas tienen el punto de vista de que
Dios, siendo un Dios de amor y de misericordia, al final de cuentas
recompensará a todas las personas con una vida eterna en el cielo, sin importar
la clase de vidas que vivieran sobre la tierra. Algunos piensan que no ocurrirá
ningún castigo de ningún tipo, mientras que otros creen el algún tipo de
castigo. A pesar de estas variaciones, todos los universalistas creen que todo
mundo finalmente irá al cielo.
En segundo lugar, los que creen en
la aniquilación piensan que los impíos no existirán después del juicio final.
1) Algunos creen que los muertos impíos nunca serán
resucitados y que los vivientes impíos serán destruidos
2) Otros creen que después de que todos sean resucitados
todos los impíos, tanto vivientes como muertos serán destruidos
3) Otros creen que todos los muertos impíos serán
levantados y les será dada una oportunidad de conocer la verdad Luego aquellos
de entre los vivientes y los muertos que rechacen la verdad serán destruidos.
4) Todavía otros creen, que los muertos impíos, solo los
que no tuvieron una oportunidad de conocer la verdad son los que serán
levantados y los que recibirán tal oportunidad. Si rechazan la verdad serán
destruidos junto con los vivientes que no aceptaron la verdad.
En tercer lugar, muchos creen en un castigo sin fin para los que
rechacen la verdad. Algunos piensan que un fuego material, literal, atormentará
a los impíos para siempre, mientras que otros piensan que el fuego se usa para
describir la clase de dolor que los impíos tendrán que soportar. Algunos suponen que el grado de castigo se
basará en la gravedad de los pecados de la persona, siendo el castigo de mayor
clemencia para los que no tuvieron la oportunidad de conocer la verdad
En cuarto lugar, hay quienes creen que los que mueran en el estado de
gracia pero que no recibieron un castigo
suficiente, por sus pecados, antes de que puedan ser librados de ese lugar e ir
al cielo. El tiempo que estos pasen en el purgatorio como una pena por sus
pecados, antes de que puedan ser librados de este lugar e ir al cielo. El
tiempo que estos asen en el purgatorio se dice que depende de la clase de vida
que vivieran sobre la tierra y de la ayuda que reciban por medio de misas,
oraciones, buenas obras y sufrimientos que otros ofrezcan a su favor.
Algunos han llegado a la conclusión de que el castigo eterno no se puede
armonizar con el amor, la misericordia y la gracia de Dios. Por lo tanto, ellos
buscan la manera de interpretar
Dios es ambas cosas, compasivo y severo. El trata compasivamente a los
que le obedecen, pero castiga severamente a los que se rebelan en contra de su
voluntad (Deut. 5:9-10) Su compasión y severidad se
ven tanto en el Antiguo como en el Nuevo testamento. Por ejemplo, el Antiguo
Testamento da a conocer a un Dios de misericordia, tal como se ve en su
compasión hacia David. Según la ley, David debió haber sido muerto por su
pecado con Betsabé y por el homicidio de Urías (Lev.
20:10; Núm. 35:30) No obstante, Dios le
mostró misericordia y le perdonó sus pecados, porque él amaba a Dios y Dios le
amaba a él (2ª Samuel 12:13) Dios no
escatimó para castigar a otros que se revelaron tercamente contra él, tales
como el mundo impío en los tiempos de Noé (2ª
Pedro 2:5) La severidad de Dios se puede ver en las muertes, por fuego,
de Nadab y Abiú (Lev.
10:1-3), y en otros incidentes descritos en el Antiguo Testamento.
La compasión de Dios se presenta en el Nuevo Testamento en sus tratos
con Pedro (Lucas 22:31-32) Con Pablo (1ª
Tim. 1:15-16) y otros. Su ira se ve en las
muertes de Ananás y Safira (Hechos 5:1-10) y de Herodes (Hech.
12:20-23) Dios hizo morir a éstos por causa de su maldad.
Los tratos de Dios con los desobedientes muestran que él es capaz de
castigar severamente. Los que ven a Dios solo como un Dios de amor, ignoran su
iracundo desprecio por el pecado y su castigo para los que no se someten a su
voluntad.
EL PUNTO
DE VISTA DE DIOS
Recompensará Dios al justo eternamente y castigará al injusto también
eternamente?. ¿Se refiere la palabra “eterno” solamente al
tiempo que durará la recompensa y no al que durará el castigo? (Mateo
25:46). ¿Es el castigo eterno una simple
tradición de la iglesia y no una enseñanza Bíblica?. La mejor manera de saber acerca del tiempo que
durará la recompensa, o el castigo de los hombres, es echando una mirada a la
revelación divina y buscar lo que Dios ha revelado al respecto. Sea lo que sea
que Dios enseñe, ello es lo correcto.
Basándose en el lenguaje original, podemos fácilmente determinar la
duración de la recompensa y del castigo tal como se enseña en la Biblia. De
ambos se dice que son para siempre.
La palabra del Hebreo “alom” no necesariamente
significa “que nunca termina”, sino que, normalmente significa “duradero”, “que
resiste el paso del tiempo” o “que continúa existiendo” Son necesarios el contexto u
Otras Escrituras para poder determinar si de algo se dice que ha de
existir por un periodo limitado de tiempo o por toda la eternidad. Sólo hay un
pasaje del Antiguo Testamento en (Daniel 12:2), en el cual se usa la palabra “olam” para referirse a la recompensa y al castigo: “Y
muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para
vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua”. Este versículo se
podría interpretar como dando a entender que “abarca toda una era”; sin
embargo, si el Nuevo Testamento enseña que estos durarán eternamente, entonces
este pasaje debe ser interpretado de la misma manera.
La palabra del griego “aion” (la palabra “aion” se traduce como siglo en la Reina-Valera, Mateo
12:32; 13:22, pero en versiones más recientes se traduce como “tiempo”) se debe
dar como dando a entender de “era”, una
duración de tiempo (Mateo 28:20), excepto cuando es precedida de “eis”, en cuyo caso significa “por la era”. Cuando ellos
ocurre, debe traducirse como “para siempre” (Mateo 6:13; 21:19; Lucas 1:33,55)
Cuando se repite (“eis tous
aionas tov aionas”; significa literalmente “por las eras de las eras”,
debe ser traducida como “por el siglo de los siglos” (Fil. 4:20; 1ª Tim. 1:17) La palabra “aionios”,
siempre se refiere a lo que dura por siempre o que es eterno, y así es como se
traducen en la mayoría de las versiones
de
En los siguientes versículos, la palabra “aion”,
precedida de “eis”, se traduce como “para siempre”,
literalmente “por la era”, y se usa para referirse a nuestra futura recompensa
o castigo:
·
Si alguno comiere de ese pan,
vivirá [para siempre] (Juan 6:51,58)
·
El que
guarda mi palabra, nunca [para siempre] verá muerte (Juan 8:51-52)
·
No perecerán jamás[para siempre]
(Juan 10:28)
·
El que
hace la voluntad de Dios permanece para siempre (1ª Juan 2:17)
·
Y todo
aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente (Juan 11:26)
·
Para los
cuales está reservada eternamente [para siempre]la oscuridad de las tinieblas (Judas 13)
En algunos versículos la palabra “aion”
precedida por “eis” está repetida, y por lo tanto
significa “por siempre y para siempre”, o como lo traduce la Reina-Valera “por
los siglos de los siglos”. Lo anterior sucede en referencias a un futuro
castigo o recompensa:
·
Y el humo de su tormento sube por
los siglos de los siglos. Y no tiene
·
reposo ni de día ni de noche(Apoc. 14:11)
·
Y serán atormentados día y noche
por los siglos de los siglos( Apoc.
20:10)
·
Y reinará por los siglos de los
siglos (Apoc.22:5)
Aionios se usa en los siguientes versículos
para referirse a recompensa o castigo futuros, y se traduce como “eterno” o
“eterna”.
·
En aquel tiempo los discípulos
vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor
en el reino de los cielos?(Mateo 18:8)
·
Y cualquiera que haya dejado...
heredará la vida eterna (Mateo 19:29; Marcos 10:30; Lucas 18:30)
·
Apartaos de mí, malditos, el fuego
eterno preparado para el diablo y sus ángeles (Mateo 25:41)
·
E irán estos al castigo eterno, y
los justos a la vida eterna (Mateo 25:46)
·
Porque esta leve tribulación
momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de
gloria (2ª Cor.
4:17)
·
Tenemos de Dios un edificio, una
casa no hecha de manos, eterna, en los cielos (2ª Cor. 5:1)
·
Los cuales sufrirán pena de eterna
perdición (2ª Tes. 1:9)
·
...para que ellos también obtengan
la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna (2ª Tim. 2:10; 1 Pedro
5:10)
·
Porque de esta manera os será
otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y
Salvador Jesucristo (2ª Pedro 1:11)
Leemos también acerca del
“juicio eterno” (Hebreos 6:2), acerca de la “eterna redención” (Heb. 9:12) y acerca de la “herencia eterna” (Heb. 9:15)
Un examen cuidadoso de los pasajes
anteriores nos revela que la misma duración de tiempo que se aplica a la
recompensa de los justos también se refiere a castigo de los injustos. Si los
justos han de ser recompensados para siempre, entonces los impíos serán
castigados para siempre. Tan ciertamente como que Dios le ha prometido a los
justos que ellos estarán con él
eternamente en el cielo, también ha prometido que los injustos serán castigados
por siempre.
Los impíos recibirán el mismo castigo que el diablo y sus ángeles (Mateo
25:41) Apocalipsis 20.10 dice que el diablo,,
juntamente con la bestia y el falso profeta, “serán atormentados día y noche
por los siglos de los siglos” Si tan sólo este versículo hubiera mencionado que
el tormento será por siempre y para siempre, ellos hubiera sido suficiente para
indicar la duración del castigo, por el añadir “día y noche” (aunque el día y
la noche no existirán más según Apoc. 22:5, es hacer énfasis en que el castigo será
continuo y eterno.
Hay quienes han llegado a la conclusión de que, como Judas mencionó la
destrucción de Sodoma y Gomorra, como ejemplo de fuego eterno (Judas 7), entonces
esta expresión significa aniquilación. Estos creen que la frase debiera
aplicarse a los resultados y no a la duración del tiempo. El problema con esta
conclusión es que la destrucción de los que están en Sodoma y Gomorra (Gén. 19:27-29) no fue eterna. Esto fue lo que Jesús
expresó: “De cierto os digo que en día del juicio será más tolerable el castigo
para la tierra de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad” (Mateo 10:15) Si
los habitantes de Sodoma y Gomorra van a aparecer frente a Jesús el día del
juicio, entonces el “fuego eterno” no los aniquiló, sino solamente los arruinó.
En la siguiente lección, consideraremos la naturaleza del castigo de los impíos
y examinaremos lo que se da a entender con las palabras “destruir” y
“destrucción”. El fuego eterno que destruyo a Sodoma y Gomorra es un ejemplo
por medio de dos maneras:
1) Muestra que Dios castigará a los impíos, y
2) Indica la severidad del castigo que Dios dará.
CONCLUSIÓN:
La idea de que Dios castigará, por los
siglos de los siglos, a aquellos que no hayan obedecido es horrorizante,
pero tal enseñanza se encuentra en su palabra. El castigo de los injustos será
tan eterno como las bendiciones de los justos. Esta certeza debería motivarnos
a buscarla manera de agradar a Dios en todo lo que hagamos. Si ganamos la
eternidad con él en el cielo y nos evitamos el fuego eterno con el diablo y sus
ángeles, entonces todo esfuerzo, toda dificultad, todo minuto de servicio
valdrá la pena.&