EL CASTIGO DE LOS IMPÍOS:

(Lección 12)

 

   “Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad,  pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia;  tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego” (Romanos 2:5-9)

 

   A la vez que deseamos que lo placentero de la vida nunca termine, también deseamos que el dolor cese inmediatamente. Lo que es placentero y de disfrute no es castigo. La retribución por hacer lo malo se puede administrar solamente por medio del hacernos sufrir las cosas que nos resulten desagradables. Si lo que Dios dice que hará parece doloroso, eso es lo que debe esperarse. ¿De qué otra manera podría Dios castigar al hombre pecaminoso?

 

¿A QUÉ SERÁ SEMEJANTE EL CASTIGO?

   Como ya lo establecimos, la Biblia enseña que el castigo de los impíos será para siempre. No podemos imaginar cómo será el “castigo eterno” (Mateo 25:46)

 

1.  ¿Será aniquilación?

    Hay quienes enseñan que nadie será castigado eternamente. Estos creen que el “castigo eterno” significa que los desobedientes serán, aniquilados. Creen que el dejar de existir es el castigo eterno. Basan su doctrina en versículos que expresan que los impíos serán destruidos o recibirán destrucción eterna (Mateo 10:46).

  

   La palabra del griego “apollumi”, la cual se traduce como “destruir” en Mateo 10:28, también se traduce como “perecemos”(Mateo 8:25) y como “perdido” (Lucas 15:4,6)  Jesús vino “a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Luc. 19:10), y él prometió que “el que perdiera su vida por causa de él, la hallaría” (Mateo 10:39)  Lo que ha sido aniquilado no puede ser encontrado o salvado. En todo contexto conclusivo, la palabra “apollumi” significa “estar perdido”  “arruinar”, “perecer” o “destruir”, pero no puede significar “ser aniquilado”

   Los impíos continuarán siendo castigados sin fin, por toda la eternidad: “Y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos.  Y no tienen reposo no de día ni de noche” (Apoc. 14:11) La misma descripción se hace en (Apoc. 20:10) del castigo para el diablo, la bestia y el falso profeta, quienes habían sido echados al lago de fuego anteriormente, Apoc.19:20.  Si el lago de fuego aniquilara a los que son echados en el, más de mil años después (Apoc. 20:2-3)  Ellos  estaban todavía en el lago de fuego y continuarían siendo atormentados allí “día y noche por los siglos de los siglos” (Apoc. 20:10)

  

   Los que rechacen la gracia de Dios bajo el Nuevo Pacto serán considerados como merecedores de un castigo peor que el que se administraba a los que en Israel violaron la ley de Moisés (Heb. 10:29) Dado que la muerte era el peor castigo que se le daba al que violara la ley de Moisés, debe haber un castigo al cual temerle aún más que a la muerte. Ese castigo es el

infierno (Gehena).

 

2.  ¿Será Real?

   El infierno del griego (Gehena)--- NOTA: La palabra Gehena es una transliteración, al griego de una palabra hebrea, la cual combina dos palabras de este idioma, ge, que significa valle, e Hinom, el nombre del propietario del valle. El Gehena es un lugar real, el cual es mencionado exclusivamente por Jesús (Mateo 5:22,29-30; 10:28; 18:9; 23:15,33; Marcos 9:43, 45, 47; Lucas 12:5) Una clara diferencia debe hacerse notar entre el Hades, el estado intermedio de los muertos, y el infierno, el lugar donde los impíos serán castigados eternamente.

   

   La palabra Gehena fue aplicada primeramente a un barranco localizado al lado sur de Jerusalén el cual pertenecía a los hijos de Hinom. El lugar se había hecho abominable y odioso para Dios y los hombres, pues ciertos adoradores idólatras habían quemado a sus hijos allí.( Reyes 23:10; 2ª  Crón. 28:3; 33:6; Jer. 7:31-32; 19:6) Así que en los tiempos de Jesús, se había convertido en un lugar en que se desechaba la basura de la ciudad de Jerusalén. Era un lugar maloliente, estaba infestado de gusanos y continuamente echaba humo producto de continuos fuegos. La palabra “Gehena” fue usada por Jesús como un descripción precisa del lugar de castigo para los impíos.

   

   Jesús aludió al fuego del Gehena como el de un horno (Mateo 13:42,50) Este fuego es eterno y no puede ser apagado (Mateo 3:12; 18:8; 25:41; Marcos 9:48) También dijo que el “gusano de ellos nunca muere”

   Si el fuego no es literal, ¿por qué uso Jesús la palabra fuego repetidamente?  Por otra parte ¿cómo podría él describirnos, de una manera comprensible, el castigo de las almas excepto por términos concretos?  Tal vez,, también el cielo es descrito en términos concretos con el fin de transmitir su belleza. Jesús debió haber usado términos físicos para ayudarnos a comprender la fealdad del infierno.

 

   ¿Qué clase de castigo será experimentado en el infierno?.  ¿Qué pueden esperar los desobedientes?

1)    A los que están siendo enviados al infierno se les dirá que se “aparten” (Mateo 7:23; 25:41; Lucas 13:27)  Serán separados de Dios

2)    Los que estén en el infierno serán castigados por medio de estar excluidos de la presencia de Dios (2ª  Tes. 1:9) Esto puede indicar que Dios no los verá, ni los oirá, ni los ayudará.

3)    El diablo y sus ángeles, así como cada persona impía que hay vivido, estará en el infierno (Mateo 25:41)

4)    El infierno es un lugar de tormento con fuego y azufre (Apoc. 14:10; 20:10; 21:8)

5)    Los que estén en el infierno continuarán siendo destruidos (2ª  Tes. 1:9)

6)    No se les permitirá entrar al reino eterno de Dios ( 1ª  Cor. 6:9; Gál. 5:21)

7)    Estarán sufriendo la ira de Dios (Mateo 3:7; Rom. 2:5; 5:9; Efes. 5:6; Col. 3:6)

8)    Estarán en la más completa oscuridad de afuera ( Mateo 8:12; 22:13; 25:30; 2ª  Pedro 2:17; Judas 13)

9)    Recibirán condenación ( (Marcos 16:16; Juan 5:29; 2ª  Tes. 2:12; 2 Pedro 2:3)

10-Estarán en un estado de corrupción (Gál. 6:8)

      11-Sufrirán la venganza de Dios (Romanos 12:19)

 

   La reacción de los que están siendo castigados es indescriptible: estarán sufriendo tribulación y angustia (Rom. 2:9)  Jesús dijo que habrá lloro y crujir de dientes (Mat. 8:12; 13:42,50; 22:13: 24:51; 25:30; Lucas 13:28)

 

  Todo lo que se dice acerca del infierno es horrorosamente malo; nada bueno se dice. Los que van allí tendrán  que asociarse por siempre con cada persona malvada que haya vivido, como también con el diablo y sus ángeles ( Mateo 25:41).  No estarán nunca más con Dios ni con los justos. Vivirán en tinieblas para siempre. Dios, quien es luz, estará ausente. El sol, las galaxias, las estrellas y cada luz de nuestro Universo no existirán. Sin Dios, ni estas luces, sólo habrá tinieblas.

 

¿HABRÁ GRADOS DE CASTIGO?

Dado que el castigo de Dios será severo, podríamos preguntar. ¿Habrá grados de castigo?.  ¿Castigará Dios a una persona que haya vivido una “vida buena” pero que rechazó el evangelio de la misma manera que castigará a una persona inmoral que haya asesinado a alguien? ¿Haría esto un Dios justo?  El razonamiento humano podría gritar ¡NOOO!, pero ello no prueba nada como Dios actuará.

  

   Algunas Escrituras indican que habrá grados de castigo. La declaración en el sentido  de que los que adoraron  la bestia “beberán” del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira (Apoc. 14:10), indica que no todos beberán la concentración completa de la ira de Dios. Sólo de los que adoraron la Bestia se dice, en este versículo, que recibirán la concentración completa de la ira de Dios.

  

   Con respecto a los líderes religiosos hipócritas de los judíos, Jesús dijo que estos “devoraban” las casa de las viudas, y por “pretexto hacían” largas oraciones. Estos recibirán mayor condenación (Mar. 10:40; Mat. 23:14; Luc. 20:47). Si la “mayor condenación” no significa un castigo peor, entonces ¿qué significa?

  

   En Lucas 12: Jesús contó una parábola acerca de un amo que encontró a su siervo golpeando a sus consiervos y embriagándose. Después de señalar que a este siervo se le asignaría un lugar entre los incrédulos, continuó de la siguiente manera:  “ Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá” (Luc. 12:47-48)

En estos pasajes, Jesús estaba enseñando sobre grados de castigo. ¿Debería aplicarse esta enseñanza al castigo eterno?  Si es así, entonces sí habrá grados de castigo.

 

¿QUIÉNES IRÁN AL INFIERNO?

   Se nos dice quiénes serán castigados. Pablo los describió como los de corazón endurecido y no arrepentido, los que son “contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia”, y los que hacen lo malo (Romanos 2:5,8-9) También escribió que en este grupo se incluye “a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo” (2ª  Tes. 1:8)  Pablo dio varias listas de personas que no irán al cielo, lo cual significa que irán al infierno (1ª  Cor. 6:9; Gál. 5:21; Efes. 5:5) Por las vidas que han vivido, el infierno será su morada eterna

   

   Nos sorprende que el Nuevo Testamento hable de temor. Esto fue lo que Pablo escribió: “Conociendo, pues el temor del Señor, persuadimos a los hombres (2ª  Cor. 5:11)  Hablando de los mismo, esto fue lo que Pedro escribió: “Y si invocáis por Padre a aquél que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación” (1ª  Pedro 1:17)  Esto fue lo que Jesús dijo: “No temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien  a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”. Pablo también escribió lo siguiente: “Por lo tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor” (Fil. 2:12)    “El perfecto amor echa fuera el temor” (1ª  Juan 4:18), y el perfecto amor nos mantendrá obedientes (Juan 14:15,21; 1ª  Juan 5:3)  Deberíamos desarrollar los dos, el amor y el temor de Dios. Nuestro amor por Dios debería acercarnos a él para servirle, y nuestro temor de Dios debería movernos a respetarlo lo suficiente como para hacer su voluntad (1ª  Pedro 1:17)

 

CONCLUSIÓN:

  Todo lo que se ha expresado debería ser suficiente como para convencernos de no querer ir al infierno.  El infierno no fue diseñado para nosotros, sino para el diablo y sus ángeles. Debido a los problemas que él ha causado durante toda la historia del mundo, el diablo merece, por siempre y para siempre, el más caliente infierno que Dios pueda diseñar.  No obstante al decir esto, deberíamos darnos cuenta que los que no obedezcan a Dios, sino que siguen al diablo, merecen más que un simple regaño por sus pecados.

     Nuestra más grande meta debería ser el llegar al cielo y escapar del castigo del infierno. El lugar más humilde del cielo, si es que el cielo tiene lugares humildes, es preferible, por toda la eternidad, al mejor lugar del infierno, si es que el infierno tiene un mejor lugar.  Podemos evitar los horrores del infierno al vivir como Dios quiere que vivamos y al ayudarnos a prepararse para ir al cielo. &

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