LA HISTORIA DE RESTAURACIÓN
B.J. Humble- (Cap. 3)
Estas son las
palabras de Thomas Campbell, primero dichas en 1809 al estar de pie delante de un
grupo conocido como la "Asociación Cristiana de Washington". Dos años
antes, Campbell había venido a los EE.UU. desde Irlanda, sin darse cuenta que
muy pronto abandonaría su denominación y jugaría un papel importante en la
formación del movimiento de restauración. ¿Quién fue este hombre? Y ¿qué cadena
de eventos lo condujo a esta misión?.
Thomas Campbell
(1763-1854) había sido un fiel ministro de la iglesia presbiteriana separatista
en Irlanda antes de emigrar a los EE.UU. en 1807. Campbell era de descendencia
escocés-irlandesa había crecido dentro
del marco de la iglesia de Inglaterra, pero que estuvo en desacuerdo con su
formalismo y se unió a los separatistas presbiterianos. Campbell había sido
educado en la Universidad de Glasgow (1783-1786) y también había recibido su
educación teológica en Escocia. Para 1791,el ya era un ministro presbiteriano;
y desde esa fecha hasta su llegada a Norteamérica, Campbell sirvió a las
iglesias separatistas y dirigía academias privadas en Irlanda (los últimos nueve años en Rich Hill, 48 km. al suroeste
de Belfast).
Sin embargo, aún
en Irlanda, Thomas Campbell estaba expuesto a influencias que lo preparaban
para el papel que habría de jugar más tarde en la restauración norteamericana.
Por ejemplo, su antecedente filosófico. El había estudiado las obras famosas de
Jhon Locke, "Letter Concerning Toleration and the Reasonableness of
Christianity", y la filosofía escocesa del "sentido común", la
cual seguía Locke. Locke había desechado las divisiones que fragmentaba al
cristianismo y abogaba por un cristianismo simple, no sectario, el cual podría
ser logrado, pensaba él, con regresar a algunas doctrinas esenciales del Nuevo
Testamento. Thomas Campbell también se había familiarizado con iglesias
independientes (Congregacionales) en Escocia e Irlanda, las cuales habían
surgido como resultado del trabajo de hombres como Jhon Glas, Robert Sandeman y
los hermanos Haldane. Los presbiterianos separatistas eran dogmáticos y muy
cerrados. Y cuando Thomas Campbell asistió a la iglesia independiente en Rich
Hill, él miró un espíritu diferente, interés por una comunión cristiana más
amplia, una piedad más profunda y el regreso a las prácticas simples de los
cristianos primitivos. Finalmente, angustiado porque su propia denominación
estaba dividida en varias sectas hostiles, Thomas Campbell había jugado el
papel de pacificador en 1805 y había conducido un esfuerzo por influenciar las
acciones. Aunque el esfuerzo falló, la visión de Campbell de una comunión
cristiana más amplia no había desaparecido.
Cuando Thomas
Campbell tenía 45 años de edad, emigró a Norteamérica dejando a su familia y su
tierra natal, Irlanda. Como una buena coincidencia el Sínodo de su iglesia
presbiteriana separatista estaba reunida en Filadelfia cuando él arribó allí el
13 de mayo de 1807. Presentó sus credenciales y se le asignó al presbiterio de
Chartiers en el suroeste de Pennsylvania. Muy pronto Campbell fue un ministro
muy respetado en Washington, Pennsylvania. Sin embargo, en menos de seis meses
de su llegada a Norteamérica, el presbiterio de Chartiers hizo cargos en su
contra, y después de una serie de juicios que se prolongaron por un año,
renunció a su iglesia y a su jurisdicción. ¿Que causó el rompimiento de Thomas
Campbell con la iglesia presbiteriana?. La historia repetida con frecuencia es
que, Thomas visitaba una región fronteriza donde invitaba a gente que no era
presbiteriana separatista a tener comunión con los suyos, con lo cual
rápidamente se le acusó de violar los reglamentos de su denominación. Mientras
que si esto era cierto que Campbell deseaba un círculo más amplio de comunión
cristiana, había unas diferencias más serias entre él y su denominación.
Los cargos que
fueron presentados contra Campbell en el presbiterio de Chartiers incluiría una
acusación de que él no creía que hubiera una autoridad divina para las
confesiones de fe. Otros cargos estaban relacionados con la naturaleza de la
fe, el derecho de un laico para exhortar cuando un clérigo ordenado no estaba
presente, y el derecho de los presbiterianos separatistas de escuchar a
ministros de otras denominaciones.
El presbiterio
de Chartiers suspendió a Campbell del ministerio y él apeló su caso a la
autoridad máxima de su denominación, el Sínodo. Reunido en mayo de 1808, el sínodo
duró casi una semana considerando los cargos en su contra. El veredicto del
sínodo fue que Thomas Campbell se había apartado de algunas de las doctrinas y
prácticas de su denominación y lo sentenciaron a "ser reprendido y
exhortado". Sorprendentemente fue un castigo poco severo bajo las
circunstancias. Después de la exhortación pública, se le permitió a Campbell
predicar por dos meses en Filadelfia. Pero cuando regresó a su casa en
Washington, el presbiterio de Chartiers le dio a entender que ya no era
bienvenido entre ellos, y el 13 de septiembre de 1808, rechazó la autoridad del
presbiterio, retirándose así de la iglesia presbiteriana.
Thomas Campbell
no desistió de predicar. Tampoco intentó
organizar una nueva iglesia. Continuó predicando a sus amigos y
simpatizantes dondequiera que él tenía oportunidad, enfatizando los temas que
habían venido a ser importantes para él, tales como, lo pecaminoso sobre las
divisiones sectarias, la necesidad de una extensa comunión cristiana, y la
importancia de seguir las Escrituras en lugar de los credos o confesiones de
fe.
Aproximadamente
un año después que Campbell abandonara a los presbiterianos, él y sus amigos
decidieron formar una organización para" dar más exactitud" a su
movimiento que incluyera una comunión más extensa entre cristianos. Así, el 17
de agosto de 1809, organizaron la "Asociación Cristiana de
Washington". Nunca se tuvo la intención de que la asociación cristiana
fuera una iglesia. No funcionó como iglesia porque sus reuniones eran
semi-anuales. Entonces, ¿cual era el propósito de la asociación?. De acuerdo a
su propia declaración de propósito, la "asociación era un grupo de
voluntarios que abogaban por una reforma de la iglesia, formada con el único
propósito de promover un sencillo cristianismo evangélico". La asociación
planeaba patrocinar ministros," pero sólo para concretarse en practicar la
simple forma original del cristianismo, expresamente exhibido en la página
sagrada".
Thomas Campbell fue
autorizado para preparar una declaración formal explicando los propósitos de la
asociación cristiana, lo cual resultó en la "declaración y
mensaje" - el documento histórico más importante en la historia del
movimiento de restauración en Norteamérica. (La declaración y mensaje será
estudiada más detalladamente en el próximo capítulo). Cuando la asociación
cristiana se reunió el 7 de septiembre de 1809, para considerar la declaración
y mensaje, Thomas Campbell se dirigió al grupo, y fue en ese discurso en el
cual resumió los propósitos de la asociación con su famosa súplica: "hablamos
donde la Biblia habla y callamos donde la Biblia calla". La asociación
cristiana adoptó la declaración y mensaje y autorizó su publicación.
Thomas Campbell
recibió a su familia en Norteamérica pocas semanas después de haber escrito la
declaración y mensaje. Si los 30 meses de separación habían cambiado el curso
de vida de Thomas Campbell, también habían cambiado el de su familia. Un año
antes, en 1808, ellos habían intentado navegar a Norteamérica pero habían
naufragado a una isla en la costa de Escocia. En la noche del naufragio,
mientras se esperaba ansiosamente el rescate, el hijo de Thomas Campbell,
Alexander, de 20 años de edad, tomó una decisión, que con frecuencia había
considerado, la de dedicar su vida al ministerio. Después del naufragio,
estando muy avanzado en el año para intentar de nuevo navegar a Norteamérica,
la familia Campbell se dirigió a Glasgow, donde vivió por diez meses. El
naufragio pudo haber sido una bendición oculta, al menos para Alexander, porque
le dio la oportunidad de Asistir y a la Universidad de Glasgow durante un
periodo escolar.
El año que
Alexander Campbell (1788- 1866) pasó en la universidad estaba destinado a traer
a su vida influencias importantes. Primero, le dio la oportunidad de ampliar su
educación; y aún más importante, le puso en contacto con un movimiento de
restauración escocés. Eran dos hermanos, Robert y James Alexander Haldane. Eran
miembros ricos de la iglesia de Escocia, quienes habían iniciado un movimiento
por el año de 1790 en favor de un reavivamiento evangélico y un mayor celo
misionero en la iglesia de Escocia en 1799 y establecieron una iglesia
"independiente". Comenzaron a predicar la independencia congregacional
y a observar la cena del señor semanalmente. Muy pronto estaba abogando por la
restauración de las prácticas del Nuevo Testamento. James Haldane escribió en
1805:" todos los cristianos tienen la obligación de observar las prácticas
universales aprobadas por las primeras Iglesias registradas en las
Escrituras". Fue una declaración cuyo propósito de restauración es obvio.
Para 1807 los Haldane se habían convencido de que las Iglesias del Nuevo
Testamento no rociaban infantes y que practicaba la inmersión. Los Haldane
establecieron muchas Iglesias en Escocia, Inglaterra e Irlanda; y aún en
Norteamérica. Las "iglesias de Cristo" fueron iniciadas con raíces
que se remontan al movimiento de los Haldane.
Alexander
Campbell se familiarizó con el movimiento de los Haldane por medio de Greville
Ewing, anteriormente ministro de la iglesia de Escocia, quien estaba dirigiendo
un seminario de los Haldane en Glasow. Ewing se hizo amigo de la familia
Campbell después del naufragio y presentó a Alexander a los Haldane y a su
programa de restauración del cristianismo de Nuevo Testamento. Los meses de
asociación con el movimiento debilitó gradualmente la lealtad de Alexander Campbell a la iglesia presbiteriana
separatista, y a fines de su estadía en Glasgow, rehusó participar en un
servicio de comunión en esa iglesia. Nunca más sería miembro de una iglesia
presbiteriana. Posteriormente, al recordar Campbell su año en Glasgow, él
dijo:" Mi fe en credos y confesiones humanas fue estremecida
considerablemente en Escocia, e inicié mi carrera en este país bajo la
convicción que nada que no sea tan viejo como el Nuevo Testamento debe ser
hecho artículo de fe u objeto de comunión entre los cristianos".
Cuando Alexander
Campbell arribó a los Estados Unidos el 29 de septiembre de 1809, era un joven
sin iglesia, pero con una misión de entregar su vida a la predicación sencilla
del cristianismo del Nuevo Testamento. Mientras la familia viajaba a
Pennsylvania en camino a encontrarse con su padre, Alexander debió haber tenido
emociones mixtas: un gozo al pensar en mirar a su padre otra ves, pero temor de
cómo reaccionaría su padre en cuanto a sus nuevos puntos de vista religioso.
Por otra parte, Thomas Campbell debió haber tenido temores similares, porque el
no había informado a su familia las noticias desagradables de que él había
renunciado a la iglesia presbiteriana. Separados por un océano, padre e hijo
habían empezado la misma búsqueda de un cristianismo primitivo. Se cuenta que
cuando Tomás Campbell se reunió con su familia en algún lugar de Pennsylvania,
el cargaba en la alforja las pruebas de la declaración y mensaje... En cuanto a
que esto sea cierto o no, pronto Alexander Campbell leyó el documento y supo
que él daría su vida por esos principios. La misión de su padre había sido
escribir ese llamado a la restauración del cristianismo del Nuevo Testamento, y
sería ahora la misión del hijo buscar su cumplimiento.
Después de
varios meses de estudio intenso y preparación, Alexander Campbell predicó su
primer sermón el 15 de julio de 1810. Sin licencia o autoridad de ninguna
iglesia, él continuó predicando, y en un año había predicado más de 100
sermones. (Los bosquejos de muchos de estos sermones fueron descubiertos
recientemente en unos documentos de la familia Campbell). Por otra parte,
Thomas Campbell había pedido ser aceptado como ministro en la principal iglesia
presbiteriana de los Estados Unidos. Pero el ya había rechazado tantos puntos
del presbiterianismo como para que esta solicitud pudiera ser aceptada.
Rechazado, y ahora más que nunca un hombre sin iglesia, Tomás Campbell
consideró que la única alternativa era trasformar la asociación cristiana de
Washington en una iglesia.
Así fue
organizada la iglesia de Brush Run el 4 de mayo de 1811, casi tres años después
de que Tomás Campbell rompiera con los presbiterianos. La pequeña iglesia
comenzó con 30 miembros, un anciano (Thomas Campbell) y cuatro diáconos. El
principio fundamental de la iglesia de Brush Run era la autonomía de cada
comunidad local de cristianos, su derecho a organizarse como una iglesia sin
tener que apelar a ninguna estructura eclesiástica para autorizarla y sin
suscribirse ha ningún credo excepto la Biblia.
Dos prácticas
que habrían de ser distintivas del movimiento de restauración fueron aceptadas
desde su principio por la iglesia de Brush Run: la observancia semanal de la
cena del señor y la inmersión. Había tres personas que deseaban ser miembros de
la nueva iglesia pero nunca habían sido bautizados, ni por rociamiento ni por inmersión, así que pidieron a Tomás
Campbell que los sumergiera. Él consintió, aunque él mismo nunca había sido
sumergido, porque aún creía que no era necesario rebautizar a nadie que hubiese
sido rociado de infante.
Los Campbell
estaban en un entredicho al organizar la iglesia de Brush Run, porque en lugar
de trabajar como una "asociación" dentro de la comunión de otras
iglesias más antiguas, ellos habían instituido una iglesia por separado. Pero
su misión no cambió un todo esa misión, como había sido expresado en la
declaración y mensaje, era regresar a la forma original del cristianismo,
rechazando cualquier cosa de la cual no se pudiera decir "así dice el
Señor".