LA HISTORIA DE
LA RESTAURACIÓN
ANTECEDENETES
B. J. Humble
(Cap. 1)
Este es el
primer artículo de una serie de 13 capítulos. Estos estudios son muy valiosos por que tratan
sobre la
historia del Movimiento de la Restauración como lo presenta el Dr. B. J.
Humble.
NOTA:
Restaurar la iglesia, creo que la iglesia nunca ha tenido la necesidad de que
sea restaurada
porque ella
nunca ha dejado de ser tal como el Señor Jesucristo la instituyó. Pero a través
de los tiempos, individuos, grupos de personas, iglesias denominacionales,
reconociendo su error han buscado la forma Bíblica de restaurarse a la única
Iglesia que Cristo edificó sobre su misma persona. (Mateo 16:18) (cime)
El Movimiento de Restauración principió en
Norteamérica aproximadamente en el año de 1800 D.C.,
casi 200 años después de la
llegada de los ingleses al nuevo mundo.
Muchas denominaciones
europeas fueron trasplantadas a Norteamérica durante los dos siglos de la
historia colonial, y fue en medio de estas iglesias y no en un
terreno religiosamente virgen, que el
Movimiento de Restauración tuvo su principio. La función del
Movimiento de Restauración en el drama
de Norteamérica no se
podría haber realizado independientemente de la historia de la Iglesia en el
Nuevo
Mundo, de manera que
resulta esencial hacer una reseña de este antecedente antes de presentar el
Movimiento en sí.
La
Religión en Tiempo de la Colonia
El visitante europeo que
hubiera llegado a la Norteamérica de 1700, se habría encontrado con un evento
impresionante del ambiente religioso- su gran diversidad comparada con los
países de Europa. Esto
era cierto especialmente en
las colonias centrales tales como New York y Pennsylvania, donde se había
concentrado una gran diversidad de nacionalidades europeas. Sin embargo, aun en la puritana New
England y el sur anglicano,
estados que apoyaban a la Iglesia, no habían podido evitar de los disidentes
se establecieran en sus
dominios.
La Iglesia Anglicana es el
mejor ejemplo de una “Iglesia establecida en Europa que gozaba de los
mismos privilegios en
Norteamérica. Una “Iglesia Establecida”
es una Iglesia del Estado, o sea una
Iglesia que es favorecida por el Gobierno y es patrocinada por
medio de los impuestos. El Estado de
Virginia fue la primera
colonia inglesa en América, y siendo los habitantes de Jamestown (1607)
anglicanos, no es de
sorprender que el anglicanismo llegara a ser la Iglesia del estado de Virginia.
Al formarse otras colonias en el Sur, la Iglesia anglicana gozaba
de los mismos privilegios que en el
estado e Virginia. La historia religiosa de Maryland es
distinta debido a que el estado fue fundado por un católico, Lord
Baltimore. Sin embargo, Lord Baltimore
fue obligado por razones políticas y económicas
a otorgar tolerancia
religiosa a otras Iglesias; en 1649 bajo William Stone, un gobernador
protestante,
el cuerpo legislativo de
Maryland adoptó el decreto de tolerancia.
Barton W. Stone, uno de los líderes de Movimiento de Restauración, fue
descendiente directo del Gobernados Stone.
A fines de los años 1600
los protestantes lograron
controlar Maryland, negando la libertad a los católicos y haciendo del
anglicanismo la Iglesia
del estado. Para fines del periodo colonial, la Iglesia anglicana era Iglesia
del
estado en todas las
colonias del sur, excepto que perdió sus privilegios durante la Revolución.
En 1784 las Iglesias anglicanas de Norteamérica se convirtieron en
la Iglesia Episcopal.
En las colonias de New
England, Massachusetts, Connecticut y New Hampshire, la fe puritana
(congregacional), gozaba de los mismos privilegios que el
anglicanismo en el sur. Los puritanos
habían
surgido como un grupo de la
Iglesia de Inglaterra durante el reinado de la reina Elizabeth (1558-1603).
Su propósito, como su nombre lo indica, era “purificar” la Iglesia
de Inglaterra de los vestigios del
catolicismo. Los puritanos se consideraban a sí mismos
como la verdadera Iglesia de Inglaterra, y
excepto por un pequeño
grupo conocido como “separatista”, no deseaban separarse de la Iglesia de
Inglaterra. Por otra
parte, la Iglesia de Inglaterra no deseaba ser purificada de su gobierno ritual
episcopal.
Cuando los puritanos y la
Iglesia de Inglaterra no lograron un entendimiento y cuando el arzobispo
Laud empezó a perseguirlos se tornaron al Nuevo Mundo. Los
puritanos consiguieron un flete con la
compañía Massachusetts Bay
en 1629 y bojo liderazgo John Winthrop empezaron una “gran migración”
que trajo en una década
20,000 puritanos a New England. Ellos vinieron a Nuevo Mundo a fundar una
“santa mancomunidad”, donde la Iglesia seria el centro de la
comunidad. Había unos lazos muy
estrechos entre la Iglesia
y el estado de New England, y por muchos años no se toleró a los disidentes.
Los puritanos eran calvinistas en su teología y creían que era el
pueblo del pacto, quienes serían
bendecidos por Dios si les servían con fidelidad. Los puritanos
contribuyeron más que cualquier otro
grupo religioso al
desarrollo de la Norteamérica colonial
y se constituyeron en la denominación más
grande hasta fines de la
era colonial.
Rhode Island fue fundada
por un disidente puritano, Roger Williams. Williams, en desacuerdo con las
autoridades de
Massachusetts Bay acerca de las relaciones entre el estado y la Iglesia,
abandonó la
colonia, y fundó Rhode
Island en 1636. Roger Williams se hizo bautista por un corto tiempo y ayudó a
fundar la primera Iglesia Bautista en Norte América. Williams y su
colonia Rhode Island, eran únicos en
permitir más libertad
religiosa que en cualquier otra parte del mundo.
Por el año de 1700, los
puritanos de New England y los anglicanos del Sur habían sido forzados a
tolerar
a las Iglesias disidentes,
y el resultado había sido la diversidad de iglesias, pero no tal diversidad
como la
que se desarrolló en las colonias del centro. New Letherland,
conocida posteriormente como New York,
fue fundada por los Holandeses y el gobierno patrocinaba a la
Iglesia Holandesa Reformada. Cuando los ingleses se apoderaron de New
Letherland en 1664, en Long Island se hablaban 14 diferentes idiomas
como una indicación de la diversidad nacional y religiosa. También Pennsylvania se caracterizaba por
su gran diversidad religiosa.
Los cuáqueros constituyeron la denominación de mayor influencia en
Pennsylvania, puesto que la
colonia había sido fundada por el cuáquero William Penn. A manera de
inducir a las personas a
establecerse en su colonia, Penn ofreció libertad de religión a todos los que
creyeran en Dios. Hubo varias
sectas alemanas que al ser perseguidas huyeron a Pennsylvania –los
menonitas de Lancaster
County y los morados, que hicieron de Pennsylvania un centro de actividad
misionera. También los luteranos vinieron a
Pennsylvania en grandes números.
La fuente principal de la
fuerza presbiteriana en Norteamérica fue la gran migración escoceses-irlandés
de 1700. Los escoceses-irlandeses eran presbiterianos
cuya teología era muy parecida a los puritanos
de
New England. Al enterarse los escoceses- irlandeses de que los puritanos no los
aceptaban se
tornaron hacia las áreas fronterizas de Pennsylvania, Virginia y
las Carolinas. Para 1775, los
presbiterianos se habían esparcido en todas las colonias y
constituían la segunda denominación
religiosa más grande de
Norteamérica. Nótese que Thomas y
Alexander Campbell fueron parte de
la migración
escocés-irlandesa a Norteamérica, aunque ellos no vinieron sino hasta después de 1800.
Cuando se inició la
Revolución en 175, los 5 denominaciones más grandes de Norteamérica eran los
congregacionalistas (con 658 iglesias), presbiterianos (543),bautistas (498),
anglicanos (480), y
cuáqueros (295). Aunque los católicos (50), y los metodistas
(37) se habían quedado muy atrás, estaban destinados a convertirse en las denominaciones
mayores del siglo XIX.
Los
dos Grandes Avivamiento
El Gran Avivamiento fue una
renovación de interés religioso que se desarrolló en las colonias durante los
años de 1730 y 1740. Para el año 1700, la motivación religiosa
que había hecho posible el
establecimiento de muchas colonias había desaparecido. Este decaimiento religioso fue seguido por
los movimientos del Gran
Avivamiento. El avivamiento empezó
entre los holandeses reformados de
New Jersey aproximadamente
en 1726 y muy pronto se expandió entre los presbiterianos. El movimiento encausado por Gilbert Tennant,
seguido por varios ministros pero opuesto por otros, causó serías
divisiones entre los
presbiterianos.
La figura principal del
Gran Avivamiento en New England, fue Jonathan Edwards. El reavivamiento
empezó en Northampton,
Massachusetts en 1734, rápidamente se extendió en toda New England, y
alcanzó su clímax en
1740. Jonathan Edwards es mejor
conocido por su sermón “pecadores en las
manos de un Dios iracundo”.
El gran predicador inglés.
George Whitefield realizó cinco viajes a
Norteamérica, predicó desde New England hasta Georgia, y vino a
ser una influencia unificadora en el avivamiento. En las colonias del sur, los reavivamientos continuaron hasta
principios de la Revolución, convirtiendo a muchos para las Iglesias
presbiterianas, bautistas y metodistas.
El Gran Avivamiento aceleró
el interés en la religión, pero también tubo otros resultados importantes.
Estimuló a una preocupación humanitaria y misionera cuyo resultado
fue el establecimiento de varios
colegios. También dio a las colonias un sentido de
unidad, el cual nunca antes habían tenido.
Los años después de la
guerra de la Revolución, al igual que muchos periodos de postguerra,
experimentaron un
decaimiento en la religión. Estos años
han sido llamados “ La marea menguante
más baja de vitalidad en la historia del cristianismo
norteamericano”. Las iglesias se
desmoralizaron
como consecuencia de la
guerra y menos del 10 por ciento de la gente se afiliaba a cualquier
denominación. Este fue el
tiempo cuando los escritos deístas, tales como La Edad de la Razón de
Thomas Paine, ridiculizaban
la religión. Y como ha sucedido con frecuencia en nuestra historia, la apatía
religiosa fue seguida por otro periodo de reavivamiento –el
segundo Gran Avivamiento.
El Segundo Avivamiento
empezó en la Costa Atlántica y alcanzó su clímax en la frontera de Kentucky.
James McGready, del
reavivamiento presbiteriano, llegó a Logan County, Kentucky en 1796 y empezó
a trabajar. El
reavivamiento rápidamente se extendió en todo Kentucky y Tennessee como
resultado del
esfuerzo de presbiterianos, bautistas y metodistas, quienes
trabajaban juntos en el avivamiento y con poco interés en su diferencias
denominacionales. El reavivamiento tomó nuevas formas en el Oeste. Las
“Reuniones sacramentales”
(ocasiones en las cuales se observaba la Cena del Señor) reunían adoradores
de todas partes. Los
creyentes venían a caballo o en carretas y pasaban varios días en el
avivamiento,
dando origen así a las
“campañas al aire libre”. Estas
reuniones al aire libre se convirtieron en escenas de extraños “ejercicios”
emocionales al caer inconscientes los participantes para levantarse alabando a Dios
o moverse bruscamente hasta
que profesaban conversión. El
avivamiento se extendió como un fuego
en la pradera por todo
Kentucky en la primavera y verano de 1801, y alcanzó su clímax en el mes de
agosto, y cuando miles de personas se reunieron en la Iglesia
presbiteriana de Cane Ridge para una
campaña al aire libre sin
paralelos en el cristianismo norteamericano.
Barton W. Stone era el pastor en
ese tiempo de la Iglesia en
Cane Ridge. Como resultado del
avivamiento, Stone abandonó la Iglesia presbiteriana e inició su búsqueda del
cristianismo del Nuevo Testamento.
El
Movimiento O’Kelly
Barton W. Stone no fue el
primer norteamericano que tuvo la visión de una Iglesia primitiva
purificada.
James O’Kelly había tenido
el mismo sueño una década antes que Stone.
O’Kelly (1735-1827) fue un
granjero de North Carolina, quien durante la revolución se
convirtió en un predicador de la Iglesia
metodista. La Iglesia Metodista, en ese tiempo, estaba
en su infancia en el Nuevo Mundo y
todavía era
una “sociedad “dentro de la Iglesia anglicana. En 1760 habían aparecido en Norteamérica los primeros metodistas. En 1771 John Wesley envió a Francis Asbury
al Nuevo Mundo como su “asistente general”.
Cuando las colonias de Norteamérica lograron su independencia,
John Wesley escribió una carta a sus discípulos sugiriéndoles que rompieran sus
lazos con la Iglesia anglicana formaran
una denominación independiente. De esta manera se organizó en 1784 la Iglesia
Metodista Episcopal en la famosa
“Conferencia de Navidad “ y
Francis Asbury fue elegido “Superintendente” u Obispo.
James O’Kelly estuvo
presente en la “Conferencia de Navidad” pero no le gustó que los metodistas
adoptaran una forma
episcopal para el gobierno de la Iglesia.
Más tarde, el hizo la acusación que
“Una Iglesia había sido organizada de ministros por ministros,
para ministros con el Rev. Francis Asbury
a la cabeza”. Sin embargo
el mismo, O’Kelly aceptó un puesto como
“anciano presidente” para el sur de Virginia, el cual desempeño hasta 1792, teniendo
hasta 28 predicadores bajo su supervisión. Sin
embargo, O’Kelly continuó
oponiéndose a lo que él considero el “Gobierno autócrata de Asbury” e insistió
en un gobierno más
democrático para el metodismo. El conflicto entre O’Kelly y Asbury llegó a su
clímax
en la Conferencia General efectuada en Baltimore en 1792. O’Kelly
propuso que en la Conferencia
debería tener autoridad
para rechazar el nombramiento de predicadores por parte de Asbury.
Después de un largo y
amargo debate, la Conferencia votó a favor de Asbury. El siguiente día la
Conferencia recibió una
carta de O’Kelly anunciando su retiro de la Iglesia.
O’Kelly y sus seguidores se
reunieron en Piney Grove, Virginia, en agosto de 1793, y bosquejaron una
resolución, la cual pedía a Francis Asbury convocar una reunión
para “formar un plan permanente para la
paz y la unión, tomando las
Santas Escrituras como nuestra guía”.
Asbury rehusó y el grupo de O’Kelly no
tuvo otra alternativa que reorganizarse como nueva Iglesia. Tomaron esta medida el 25 de diciembre de
1793 y le dieron el nombre
de “Iglesia Metodista Republicana”.
Varios predicadores que habían sido
metodistas se unieron para
organizar la nueva Iglesia y en un
corto tiempo esta tenía mil miembros.
En 1794 la nueva Iglesia acordó que le plan Bíblico del gobierno
de la Iglesia era ordenar ancianos en
cada Iglesia y acordaron
quitar el nombre “Metodista Republicana”.
Pero ¿cómo habrían de llamarse?
Rice Haggard sugirió la
respuesta – el nombre “cristiano” había sido dado por autoridad divina y ellos
lo
usarían excluyendo cualquier otro.
La nueva “Iglesia
Cristiana” se extendió en todos los estados del Sur y el Oeste, y para 1809 su
membresía era de 20,000.
Sus creencias básicas incluían: (1) el nombre cristiano excluyendo los
demás,
(2) el señorío de Cristo
como única cabeza de la Iglesia, (3) la Biblia como su único credo o regla de
fe y
práctica. Donde quiera que un grupo adopta tales
principios como estos, parece inevitable que surja la
pregunta acerca del bautismo.
En 1810 se debatió la cuestión en el movimiento de O’Kelly, pero O’Kelly
rehusó aceptar que la
inmersión era el único bautismo bíblico.
El resultado fue la división, puesto que
aquellos que favorecían la
inmersión rehusaron quedarse en la Iglesia cristiana.
Los
Cristianos de New England
Las Iglesias cristianas
empezaron a surgir en New England, los cuales fueron similares a aquellas del
movimiento de O’Kelly pero
completamente independientes del origen de las iglesias del sur. El
movimiento O’Kelly surgió
de la Iglesia metodista. La disputa
había sido el gobierno de la iglesia, pero
los cristianos de New
England tenían antecedentes bautistas y la disputa había sido doctrinal
– la del
calvinismo. Los líderes de la restauración de New
England fueron Elías Smith, Y Abner Jones.
Smith fue
un predicador bautista, que insatisfecho con el calvinismo, llegó
a la conclusión que todos los sistemas teológicos estaban equivocados y que los
cristianos deberían ser guiados por la escritura solamente.
Abner Jones también fue un predicador bautista influenciado por
las enseñanzas de Smith. En 1801,
Jones organizó una “Iglesia
Cristiana” independiente en Lyndon, Vermont.
Seis años más tarde la nueva
Iglesia tenía 14 congregaciones y 12 ministros.
Elias Smith, en 1808,
empezó a publicar el Herald of Gospel Liberty.
Los primeros temas de este
periódico revelaron como
los cristianos de New England y los del Sur desarrollaron un sentido de
comunión entre ellos. Por ejemplo, el 27 de mayo de 1809, varios
ministros cristianos de Virginia y las
Carolinas enviaron saludos a la hermandad de New England. Ellos declararon que se regocijaban al
saber que los cristianos de allí aceptaban al igual que ellos el
señorío de Cristo sobre la Iglesia, el
Nuevo Testamento como única regla de fe, el término “cristiano”, como único
nombre. Los de New England
retornaron los
saludos. Dos años más tarde Elias Smith
asistió a una conferencia de predicadores
cristianos en el sur. Hubo
pláticas sobre la posibilidad de que los dos grupos se unieran y se le extendió
a Smith la mano derecha
de la comunión.
La Iglesia que resulto de
estos dos primero esfuerzos en la restauración vino a ser conocida como la
“conexión cristiana”,
permaneciendo separada de los movimientos de Stone y Campbell. En 1931 se
unió a los congregacionalistas formando la Iglesia cristiana
congregacional, y a su vez esta nueva
denominación se unió en
1957 con las Iglesias evangélicas y reformadas, resultando así la Iglesia de
Cristo unidas
¨