La gran mayoría de los creyentes conocen de memoria estos
tres versículos del Nuevo Testamento, son utilizados para la evangelización de
los no creyentes y como una invitación a descansar en Cristo Jesús. En este punto
es en donde se hace énfasis, sin embargo, en este pasaje está una enseñanza del
Señor Jesús de gran impacto para nosotros, la cual es muy importante que
entendamos para cumplir su voluntad en nuestros días: el yugo de Cristo. ¿Qué es?, ¿Qué implica?, ¿Cual es su propósito?,
¿Cual es su producto?, es lo que veremos el día de hoy.
El contexto del pasaje se refiere a la insatisfacción
espiritual de la generación de la época, de la necedad pecadora de los habitantes
de las ciudades que había visitado el Señor y en las cuales había realizado
grandes señales, suficientes para que ellos percibieran las señales del Cristo
y se arrepintiesen de su pecado.
En la versión de las Américas dice: Venid a mi, todos los
que estáis muy cansados y cargados, y yo os haré descansar, como nota al margen
dice que se puede traducir también como Venid a mi, todos los que estáis
exhaustos de tanto trabajar y cargados...
¿A que está haciendo referencia el Señor por trabajo y
cansancio? Las palabras utilizadas nos remiten al libro del profeta Jeremías,
al periodo en el cual el Señor está tratando duramente con su pueblo a causa de
su rebelión. En donde a causa de la necedad de su corazón están luchando contra
el cumplimiento del juicio de Dios por su pecado, en donde están trabajando
arduamente para combatir los instrumentos del Señor para aplicar su juicio, en
donde la responsabilidad se aumenta a causa de no querer escuchar la palabra
del Señor Jer 6:6-8 .
Aquella persona que no está de acuerdo con el Señor
trabajará duramente y se impondrá cargas difíciles de soportar para alcanzar el
deseo de su alma, para demostrarle a Dios que no lo necesita, pero es trabajo
que no fructificará, más tarde o más temprano la voluntad de Dios se llevará a
cabo. Is 57:21 No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos. Esto en aplicación
directa para aquellos que no conocen al Señor y aún están perdidos en sus
delitos y pecados, sin embargo también alcanza al creyente, dice en Sal 127:1 Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican;
Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia. El esfuerzo
humano no tiene un fruto que perdure, el trabajo deberá ser permanente y duro,
la carga de mantenerse alejado de Dios es muy grande, ya que es la carga del
pecado de la rebeldía y la necedad, ya sea que hablemos de creyentes como que
hablemos de inconversos. Bien dijo el Señor en Jn 15:5 Yo soy la vid,
vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho
fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
El llamado es entonces a aquellos que tienen una actitud en
el corazón, haciendo más universal el alcance de este texto.
La palabra utilizada en griego (deute, plural de deuro) no
es en sí misma un imperativo, indicando entonces que es más bien una
invitación. Aquel que reconozca en su corazón esta condición, ha encontrado una
solución a la misma.
Aquí hay una preciosa promesa, “yo os haré descansar” La palabra utilizada en griego
(anapauso, ¡napaÚsw) significa “dar reposo”. La cual nos lleva de
inmediato al Sal 23:2-3 En lugares de delicados pastos me hará
descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; Me guiará
por sendas de justicia por amor de su nombre, que está de acuerdo con Jer 6:16 Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las
sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso
para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos. La idea del verbo es: cesar de trabajar. No que la causa del
trabajo o carga haya cesado, sino que el que trabajaba ya no lo hace.
Y muchos enseñan que una vez que conocemos a Cristo como
salvador personal, ya no hay aflicciones, todo comienza a salir bien, pero esto
es falso, este pasaje no indica esto, si sacamos del contexto este versículo
28, quizá pudiéramos forzarlo a que dijera eso, sin embargo, el pasaje no
termina aquí y es necesario conocer el resto, antes de sacar conclusiones.
El Señor nos invita a acercarnos a él, para que una nueva
actitud gobierne nuestro corazón.
El Señor introduce aquí un concepto que es el centro de la
enseñanza de este pasaje: ¿Qué es el Yugo de Cristo?
Comenzaremos con las definiciones pertinentes:
YUGO.
Madero que se coloca en la cabeza a los bueyes para uncirlos. No cualquier
animal es utilizado en el yugo, deben ser animales robustos, con un cuello
poderoso, ya que éste es el apoyo para realizar el trabajo. El yugo cuenta con
sólo un punto de apoyo para la carga, por lo cual, divide en dos el esfuerzo
realizado para efectuar el trabajo.
UNCIR.
Atar al yugo un animal.
La palabra en el original en griego es zugÒn que nombra al instrumento que sirve para acoplar dos cosas
juntas.
La figura que
viene a la mente cuando se nombra el yugo es la de Sujeción, carga, trabajo,
disciplina. El yugo siempre se relaciona con fuerte trabajo y carga
pesada. El yugo se utiliza cuando hay que aplicar trabajo a una carga muy
pesada, esto implica que la velocidad no es mucha, debido al esfuerzo. El yugo
no se utiliza para cargas ligeras, para esto se diseñó el arnés.
El caballo no puede ser utilizado en el yugo debido a que su
anatomía no le permite hacer esfuerzos con el cuello como punto de apoyo, el
arnés permitió utilizar el caballo para mover cargas ligeras de una manera muy
rápida, debido al invento del arnés los carros de guerra pudieron ser un arma
práctica para la guerra. En el tiempo de Cristo ya existían los dos
instrumentos.
Las principales diferencias entre el Yugo y el Arnés son:
Los animales a ser uncidos en el yugo
son animales robustos de fuerte cuello. Los caballos y mulas jalan con los
hombros por tanto no pueden utilizar el yugo.
Los animales van atados por el cuello o
la cabeza, por tanto, no hay mucha libertad de movimiento. En el arnés el
animal tiene cierta independencia ya que va sujeto a la carga. El yugo obliga a
utilizar animales de la misma clase.
El yugo es para trabajo pesado en donde
no es importante la velocidad. El arnés se utiliza para mover cargas
relativamente ligeras de una manera rápida.
El arnés se utiliza tanto para el
trabajo como para la guerra, el yugo sólo se utiliza para el trabajo.
¿Cómo se utiliza el yugo en la Biblia?
Como
símbolo de sujeción y servidumbre. 1R 12:14 y les habló conforme al consejo de los jóvenes, diciendo:
Mi padre agravó vuestro yugo, pero yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os
castigó con azotes, mas yo os castigaré con escorpiones.
Como una fuerte opresión. Dt 28:48 servirás, por tanto, a tus enemigos
que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta
de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta
destruirte.
Como una restricción pesada. Hch
15:10 Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los
discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? Gál 5:1 Estad, pues, firmes en la
libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo
de esclavitud.
El
quitar o romper un yugo significaba la emancipación temporal o absoluta de la
servidumbre Is 58:6 ¿No es
más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las
cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo
yugo? Jer 2:20 Porque desde muy atrás
rompiste tu yugo y tus ataduras, y dijiste: No serviré. Con todo eso, sobre
todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso te echabas como ramera
A
veces rebelión contra la autoridad legítima. Jer 5:5 Iré a los grandes, y les
hablaré; porque ellos conocen el camino de Jehová, el juicio de su Dios. Pero
ellos también quebraron el yugo, rompieron las coyundas.
Sólo
Dios puede quitarnos el yugo de nuestros pecados. Lam 1:14 El
yugo de mis rebeliones ha sido atado por su mano; Ataduras han sido echadas
sobre mi cerviz; ha debilitado mis fuerzas; Me ha entregado el Señor en manos
contra las cuales no podré levantarme.
El yugo
implica limitar para alcanzar un objetivo, ya sea el
arrepentimiento, quebrantar la rebeldía o el orgullo, limitar la libertad como
parte del juicio. De una u otra manera el yugo significa imponer restricciones
para aplicar presión y así alcanzar un objetivo.
El yugo de Cristo son las limitaciones y restricciones que
él utiliza para mantenernos por el camino que él ha preparado para nosotros Ef
2:10 Porque somos hechura suya, creados
en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que
anduviésemos en ellas. El camino angosto que nos da al salvar nuestras
almas y que nos lleva a identificarnos plenamente con él, de tal manera que el
carácter de Cristo se forme en nosotros y podamos ser instrumentos limpios y
santos para ser utilizados por él. Mt 7:14
porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos
son los que la hallan.
El llevar el yugo de Cristo implica ponernos lado a lado con
él, renunciar a la libertad propia para tomar la carga de él, aceptar el
permanecer a su lado viviendo lo que él vive, yendo por el camino que el va,
trabajando en lo que él trabaja, etc.
Cuando se desea que un buey aprenda rápidamente a utilizar
el yugo, se le coloca junto con otro que tenga experiencia en el uso del mismo,
el buey dominante enseña al más joven a trabajar bajo el yugo. De la misma
manera es que nosotros aprendemos de Cristo cuando aceptamos el ir al lado de
él en el mismo yugo.
La Escritura prohibe uncir animales de distinta clase al
mismo yugo Dt 22:10 No ararás con buey y con asno juntamente.
Esto se llama “YUGO DESIGUAL” El que se uncieran dos animales de distinta clase
significaba una crueldad por parte del que está arando, debido a que los
animales se lastimarían el uno al otro, al punto de sufrir graves heridas. Aún
el Nuevo Testamento mantiene ese principio básico 2Co 6:14 No os unáis en yugo
desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la
injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? Cada cual iría por su
camino, lastimándose gravemente.
Nosotros podemos andar con Cristo en el mismo yugo porque
dice en 2P 1:4 por medio de las
cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la
naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a
causa de la concupiscencia. En el yugo de Cristo tenemos toda la posibilidad de
aprender las maneras, el sentir, etc. De Cristo.
¿Qué hemos de aprender?
La mansedumbre y la humildad.
MANSEDUMBRE.
Del griego praÚj que significa
“fuerza controlada”. Indica que una persona mansa no es una persona dejada,
servil, sino una persona que sabe controlar su fuerza, tiene el control de su
carácter. Cristo no hacía nada por sí mismo, él acepto el yugo de su Padre
celestial Jn 5:30 No puedo yo hacer nada por mí mismo; según
oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la
voluntad del que me envió, la del Padre. Un ejemplo de mansedumbre después
de Cristo fue Moisés, el cual tuvo la fuerza para guiar al pueblo y el control
ante la adversidad y necedad del pueblo.
HUMILDAD.
Del griego tapeinÒj tÍ kard… que significa “bajo o pequeño
de corazón”. Indica una persona que no se considera grande o por sobre los
demás, por eso es que se traduce como humilde, que se rebaja voluntariamente. Fil 2:6-8 6.
El propósito del yugo de Cristo es que aprendamos la
mansedumbre y la humildad para con el Señor. Dice en Sal 51:17.
El Señor permitirá circunstancias tales en nuestra vida que
nos enseñen a ser mansos y humildes, en el sentido de la enseñanza bíblica. En
este yugo están incluidas las carencias, dificultades, enfermedad, aislamiento,
rechazo, etc. Todo aquello que nos lleve a identificarnos con Cristo en su
humillación, porque de esa manera será Jesucristo quien se manifieste en la
vida y no el YO personal.
La reacción natural de una persona es huir del Yugo de
Cristo, buscando aliviar la presión que este ejerce sobre de uno, pero el
hacerlo antes que ser bueno, nos perjudica en nuestro crecimiento espiritual y
en nuestra relación con el Señor.
Así como el yugo es para los animales robustos, el yugo de
Cristo sólo es para aquellos que le tienen en su corazón y entonces tienen el
poder de Dios para enfrentar todas las cosas de la vida. Los creyentes son como
los bueyes del yugo, robustos para soportar el trabajo fuerte, soportar las
cargas pesadas del ministerio de la reconciliación y del rechazamiento del
mundo.
La obra de ganar al mundo para Cristo no es un trabajo
instantáneo para hacerlo ligeramente, se requiere del tiempo, del crecimiento
firme, etc. Por eso es que el Señor usa el Yugo en nuestras vidas, para
ejemplificarnos que no debemos ser como el caballo o el mulo. Sal 32:9 No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de
ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti.
¿Qué circunstancias pueden ser el yugo de Cristo?
La soltería
La infertilidad
El rechazo
Las carencias económicas
La soledad
Un cónyuge duro y difícil
Un jefe difícil de soportar
Los obstáculos para cumplir los anhelos personales
La enfermedad
La rebeldía de los hijos
La dureza de corazón de quien nos rodea
La injusticia en nuestra persona
Etc., etc, etc.
Aquel que rechaza el yugo de Cristo en su vida, está
rechazando el control de Dios sobre él, está pecando en rebeldía para con el
Señor; entonces Dios tratará con él y el sufrimiento que no quiere vivir, lo
vivirá como parte de la disciplina correctiva de Dios, en lugar del amoroso
trato de Cristo en su corazón.
“...Hallaréis descanso para vuestras
almas”
Jer 6:16 Así dijo Jehová:
El descanso del alma viene cuando se ha dejado de trabajar
en las fuerzas propias, cuando se acepta el control de Dios en la vida, cuando
se comprueba que la voluntad de Dios es agradable y perfecta. (Filipenses
4:6-9)
Pablo tuvo que aprender a andar en el yugo de Cristo, como
también todos los creyentes tenemos que aprender a hacerlo. Fil 4:3 Asimismo te ruego también a ti, compañero
fiel (compañero de yugo), que
ayudes a éstas que combatieron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente
también y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la
vida. Refiriéndose a estos como compañeros en el yugo del Señor.
Podemos seguir luchando en nuestras propias fuerzas, tratando
de servir a Dios en nuestros conceptos. Tratar de evitar el sufrimiento. Vivir
holgada y descansadamente, pero ese no es el plan de Cristo para los suyos,
estos, si desean la paz y el descanso del alma, deben aceptar el yugo de
Cristo.
El yugo del Señor está basado en su amor. No nos hace
soportar el yugo solos, él comparte con nosotros la carga, su poder nos lleva a
vivir y soportar las circunstancias que él nos impone para nuestro crecimiento
espiritual. La carga de la vida la sustenta el Señor.
Por todo lo anterior es que él puede decir francamente:
30porque
mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
Todo lo que él hizo en la cruz del Calvario fue para que
nosotros comprobáramos como es que él puede controlar exitosamente nuestra
vida, si aceptamos por fe la invitación que él nos hace para llevar su yugo.
Que el Señor nos ayude a entender esto en nuestra mente y
corazón, que nos ayude a decidirnos a aceptar su yugo en nuestra vida, para que
conozcamos el verdadero descanso.