¿ Qué expresiones usa
el Nuevo Testamento para referirse al
Espíritu Santo?
Estudio suplementario. (01)
Es esencial entender las diferentes
expresiones que se refieren al Espíritu Santo, para
poder entender la enseñanza de
Lucas escribió: «Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió
del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto»
(Lucas
4:1). Es evidente que el Espíritu que lo
llevó fue el Espíritu Santo.
En Marcos 3:29, donde se refiere a la blasfemia contra el Espíritu Santo, se lee «Espíritu Santo», mientras
que en el pasaje paralelo de Mateo 12.31, se lee «Espíritu». (En el Antiguo Testamento se usa la expresión «el
Espíritu» varias veces para referirse al Espíritu Santo —por ejemplo. Números 11.17, 25-29; 27.18).
En Mateo 10:20, se lee «el Espíritu de vuestro Padre»,
mientras que en Marcos 13.11, se lee «el Espíritu Santo» para referirse a Aquel que inspiró a los
apóstoles. (La expresión «Espíritu del Padre» no aparece en el Antiguo
Testamento).
Mateo 3:16, se refiere al «Espíritu de Dios». En Marcos 1:10, y Juan 1.32, se lee «el Espíritu», y en Lucas 3.22, se lee «el Espíritu Santo»,
en pasajes que relatan el momento cuando el Espíritu Santo descendió sobre
Jesús al ser bautizado. La expresión «Espíritu de Dios» se usa también en otros
pasajes del Nuevo Testamento (Romanos 8:9, 14; 1ª Corintios 2:11,14; 3:16;
6.11; 7:40; 12:3; 2ª Corintios 3.3; Efesios 4:30). (La expresión «Espíritu de Dios» se usa repetidamente en el Antiguo
Testamento:
En Juan 14.26, se usa
«Consolador» y «Espíritu Santo» de manera intercambiable:
«Mas el Consolador, el Espíritu Santo,...».
En Juan 14.16-17, las expresiones
«Consolador» y «Espíritu de verdad» son usadas de manera intercambiable. Lo
mismo sucede en Juan 15.26: «... cuando venga el
Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el
Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí».
En Lucas 4:18, Jesús dijo: «el
Espíritu del Señor está sobre mí...». En Hechos 5:9, se menciona al «Espíritu del Señor» (en 5:3, se le refiere con la expresión «Espíritu Santo»). Lea 2ª Corintios 3:17. (En el Antiguo Testamento se usa «Espíritu del Señor»2 varias veces —por ejemplo: Jueces 6:34; 11:29; 13.25; 14:6).
En Romanos 8:9, se lee «el Espíritu de Cristo». En Calatas 4.6, se lee «el Espíritu de su Hijo». Lea también Filipenses 1:19, y 1ª Pedro 1:11. Al comparar 2ª Pedro 1:20-21, con 1ª Pedro 1:11, podemos concluir que el Espíritu de Cristo y el
Espíritu Santo son el mismo.
Al analizar el tema del Espíritu
Santo, es importante entender que a Él se le
refiere con diferentes expresiones. No necesitamos probar que es del Espíritu
Santo de quien se está hablando cada vez que tropecemos con estas diferentes
expresiones que aparecen en las Escrituras. Podemos tener la certeza de que se trata de Él, a menos que el contexto
exija que se le dé otro significado.