Alumbrados, con los ojos del entendimiento.
(6)
(Efesios 1:17-19a)
Hace unas pocas
semanas, vi en la televisión un programa sobre
murciélagos. Los murciélagos "ven" de una manera diferente a como lo hacen las
personas. Cuando estamos en una habitación, vemos
las paredes, la sillas, las mesas, los libros y a
la gente. Si un murciélago fuera a volar a través de la habitación, éste
"vería" la habitación a través de escuchar los ecos de los sonidos,
no mediante percibir los rayos de luz. En realidad los murciélagos son ciegos.
Los murciélagos y las personas difieren en la forma como perciben el mundo a su
alrededor.
Cuando de percibir
la vida se trata, los cristianos difieren radicalmente de los que no lo son.
Pablo reconoció esto en 1:17-19a. Él estaba escribiéndole a un grupo de
cristianos que vivían en una ciudad pagana. Estos cristianos eran parte de la ekklesia. La palabra ekklesia es la que usa el Nuevo Testamento
para referirse a la "iglesia". Significa "asamblea, reunión, congregación". Pablo jamás se refirió a la
iglesia como quien se refiere a un edificio material. La iglesia, o la ekklesia, se compone
de gente —gente salvada y cambiada por Jesucristo. La forma como los miembros
de la ekklesia
ven la vida difiere drásticamente de la forma como los incrédulos la ven. Esto
se ilustra en la oración que Pablo ofrecía:
[... no ceso de orar para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os
dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha
llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y
cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos...
(1:17-19a)
Los cristianos
diferimos de los no cristianos en la forma como vemos la vida. De hecho, “nuestros ojos del entendimiento alumbrados
perciben la vida de una forma que el mundo no puede imaginarse. ¿Qué es
lo que la ekklesia puede ver y que el mundo no puede
ver?
NUESTROS OJOS DEL ENTENDIMIENTO ALUMBRADOS NOS PERMITEN VER Y
CONOCER A DIOS
¿Puede una persona
que no es cristiana conocer a Dios de la misma forma que un cristiano lo conoce?. La Biblia nos
habla del limitado conocimiento de los que no pertenecen a Cristo. Tienen
"el entendimiento entenebrecido,
“están]”ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la
dureza de su corazón" (4:18). Los que no son
cristianos no pueden ver ni conocer a Dios más que los cristianos lo conocen
como tampoco puede un murciélago ver la habitación en la cual usted está de la
forma que usted la ve. La vida fuera de la ekklesia se percibe de una manera. La vida
dentro de la ekklesia se percibe de otra manera.
Pablo oraba a Dios
para que les diera a los cristianos algo muy especial: un "espíritu de sabiduría y de
revelación" (1:17 b). Él quería que
ellos tuvieran un discernimiento, como el de los que son "cristianos únicamente", de lo que Dios ha
hecho en Cristo, como también del impacto que
Cristo tiene sobre los que le pertenecen.
Hay una película
intitulada "Campo de sueños" la cual gira en torno a un personaje llamado Ray Kinsella,
quien construyó un campo de béisbol en medio de un sembradío de maíz en lowa. Cuando lo terminó, los jugadores
de béisbol que habían estado activos en el pasado vinieron
y jugaron una vez más en este campo. Por un largo rato, sólo Ray, su esposa, y su hija eran los que veían a los
jugadores. Los jugadores eran invisibles para los demás —invisibles porque no
creían. En la historia, el cuñado de Ray creyó que Ray se había vuelto loco porque Ray
estaba viendo personas que él no podía ver.
Algo parecido sucede
con los cristianos. Estamos rodeados de gente que simplemente no puede ver lo
que Dios les permite ver a los cristianos. Los que están fuera de Cristo ven la
vida cotidiana —las casas, los vehículos, las escuelas y los lugares a los
cuales ir de vacaciones. Ellos perciben que estas cosas constituyen la totalidad
de la realidad. Sólo ven lo visible, lo tangible, el mundo material.
Pablo habló por
medio de Efesios 1 de una realidad o dimensión totalmente diferente. Ésta sigue
siendo invisible para nuestros ojos físicos, pero es tan real como nuestro
mundo material. Como miembros que somos de la ekklesia,
hemos llegado a percibir las mismas cosas de las que Pablo estaba escribiendo.
El Espíritu Santo
que se le da a todo cristiano nos ayuda a ver la realidad que Dios ha logrado
por medio de Jesús, y cómo nuestras vidas han sido cambiadas para siempre como
resultado de ello. Llegamos a ver y a comprender las realidades de la gracia,
el perdón, la redención, la herencia espiritual y la morada del Espíritu de
Dios dentro de nuestros espíritus. Fuera de la ekklesia
ninguna de éstas puede parecer real.
¿Por qué le dará
Dios a la ekklesia la capacidad para percibir
lo que otros no pueden? Dios desea que nosotros lleguemos a conocerlo
personalmente. Pablo oró pidiendo que "el Dios de nuestro Señor
Jesucristo, el Padre de gloria, “les diera” espíritu de sabiduría y de
revelación en el conocimiento de él" (1:17).
Dios desea que usted
lo conozca a él. La palabra que Pablo usó para dar a entender la idea de
conocer a Dios tiene que ver con un pleno y profundo conocimiento personal, en
contraste con un conocimiento superficial. Tal clase de conocimiento es el que
resulta de la participación y de la experiencia. Su énfasis está en el conocer
a alguien en lo personal, en lugar del simple conocer algunos datos y detalles
acerca de alguien.
Solamente entre los
cristianos puede llegar a ser posible este conocimiento personal de Dios. Por
eso es que es tan crucial que una congregación sea una verdadera ekklesia. Dios no desea que la iglesia local
sea simplemente otra organización de la comunidad. La ekklesia
es más que un simple lugar, en el cual se llevan a cabo reuniones y programas.
Es más que un lugar en el que se cumple un horario de clases bíblicas y de
asambleas para la adoración. La verdadera ekklesia
es el lugar en el cual los cristianos tienen la oportunidad de llegar a
conocer a Dios.
Cada miembro de una
iglesia local es indispensable para ayudar a los demás miembros a llegar a
conocer al Señor. El conocimiento de Dios tiene lugar cuando los cristianos
interactúan como pueblo en el cual el Espíritu del Señor vive. Tiene lugar
cuando nos comunicamos unos con otros el conocimiento del Señor. Tiene lugar
cuando ponemos en práctica, en el marco cotidiano personal, los mandamientos
"unos a otros" del Nuevo Testamento y experimentamos la presencia del
Señor.
Si usted después no
recuerda nada de esta lección, por favor apréndase esto: La ekklesia (un cuerpo de cristianos que interactúa consecuentemente) provee un hermoso
marco dentro del cual se puede verdaderamente conocer a Dios.
Los líderes de la
iglesia en toda congregación deberían consagrarse a dar más atención a la labor
de estimular a los cristianos a interactuar, a
tener comunión, y a ministrar en ambientes personales, con
otros cristianos. La ekklesia hizo esto en sus años primitivos, y así es como Dios quiso que funcionara.
NUESTROS OJOS DEL ENTENDIMIENTO ALUMBRADOS NOS PERMITEN
PERCIBIR REALIDADES INVISIBLES
Pablo mencionó tres realidades invisibles: la esperanza, la
herencia y el poder:
“... alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que
sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado,
y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para
con nosotros los que creemos...” (1:18-19a).
Nuestra esperanza
como cristianos que somos, no se puede ver con los ojos físicos. Es sólo a los
ojos del corazón que nuestra esperanza llega a ser visible. Sólo los cristianos
la perciben. Antes de que viniéramos a Jesús,
nosotros no teníamos esta esperanza "En aquel tiempo estabais sin Cristo,
alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin
esperanza y sin Dios en el mundo" (2:12)
Sólo los cristianos
tienen "la esperanza que . está
guardada en los cielos" (Col.1:5). Sólo los cristianos tienen "una
esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos" (1ª Pedro 1:3b).
Nuestra esperanza como cristianos que somos, no es una simple emoción
producto de que uno se sienta bien.
Nuestra esperanza es más que una actitud positiva acerca de la vida.
Gira en torno a la realidad de un Señor viviente, el cual promete que su vida
será nuestra vida y que su eterno hogar será nuestro hogar. Sólo los ojos del
entendimiento alumbrados pueden fijarse en tal esperanza
Además, los ojos del entendimiento alumbrados de
los cristianos pueden ver a la ekklesia como
la herencia propia de Dios que es. Pablo oró para que los cristianos pudieran
ver "las riquezas de la gloria de su herencia en los santos".
Considere todo lo que Dios posee. Piense acerca de toda la hermosura de esta
tierra. Calcule todas sus riquezas.
Pondere el esplendor del sol, la luna y las
estrellas. Contemple el cielo maravillado por las
galaxias del vasto universo.
Si toda la creación se pusiere
ante Dios y a Dios mismo se le pidiera señalar su más grandioso
tesoro, ¿cuál sería este?. ¿Cuál es la posesión
más valiosa de Dios?
Pablo quiso que los cristianos
comprendieran que de entre todos los tesoros de este universo creado, ¡Dios Escogeria la ekklesia como su más preciada posesión!. La iglesia no se ve a sí misma tal
como Dios la ve. Muchos cristianos no son capaces
de comprender el alto valor que Dios le atribuye a la iglesia.
Los ojos del entendimiento
alumbrados ven a la iglesia
en forma diferente.
Es la herencia, el tesoro, la posesión preciada de Dios. A ello es a
lo que pertenecemos, cuando pertenecemos a la iglesia. Somos parte de la ekklesia —el plan de Dios de todas las edades que se da a conocer y que consiste en tener un pueblo al cual podía llamarlo suyo.
Hay otra invisible realidad que se menciona en el texto —el poder
Pablo escribió acerca
de "la supereminente grandeza de su poder". Usó una variedad
de palabras para atraer la atención al poder que
está disponible mediante el evangelio a la ekklesia. Son cuatro palabras diferentes
las que dan a entender la idea de poder y que
aparecen en el versículo 19. Él apiló una palabra sobre la otra con el fin de darle énfasis a la
verdad de que en Cristo encontramos el más alto poder posible. Se trata
de la suma de una acumulación de poder que no es
sobrepasada en grandeza.
Sólo los cristianos pueden ver este
poder De hecho, hay momentos, cuando los que no son cristianos no ven sino debilidades en las obras de
Dios. Recuerde que la mayoría de la gente que estaba al pie de la cruz no vio el poder salvador de Dios funcionar. Creyeron que estaban siendo testigos de una
derrota y de un fracaso —la muerte de un hombre confundido que se creía el
Mesías.
En contraste, los ojos que se abren a Dios
ven la cruz en todo su poder salvador. Ella da testimonio del indescriptible poder de Dios, el cual no es de este mundo. Ella es el poder que
explota de la tumba dando como resultado la vida eterna para todos los que
creen
CONCLUSIÓN
Un mundo incrédulo no puede ver lo que los cristianos llegan a
ver dentro de la ekklesia. Dios nos da ojos alumbrados. Nosotros podemos y debemos
percibir el mundo en forma diferente. No obstante, esté consciente de esto.
Usted no tendrá ojos del entendimiento
alumbrados, ni
esperanza, ni poder si
su congregación y la gente que se encuentra dentro
de ella es como una tiendita
de abarrotes en su vida. Usted no percibirá el poder si usted
sólo viaja una vez a la semana, entra al edificio, se sienta un rato, y
luego se retira sin
haber tenido contacto personal —especialmente
contacto espiritual— con otros cristianos. Usted no
podrá conocer ni ver a Dios si no está con el pueblo de él.
Ayúdele a la
congregación local a trabajar en esto. Apoye a sus
líderes, y anímelos a tomar seriamente la responsabilidad de mostrar el camino
para que la congregación ponga en práctica mas completamente y con mayor consecuencia los mandamientos "unos a otros" del Nuevo
Testamento. Será entonces, y tan sólo entonces,
cuando su congregación experimentara las bendiciones de tener los Ojos del entendimiento alumbrados. ¨
cisnerosme@yahoo.com.mx http://henrycis.net