(Lección 5)
Así como se pide que hagamos oración por
todos los hombres, también el plan de Dios es para todos los hombres. Su gracia alcanza para “que todos los hombres
sean salvos”. Jesús murió por todos los
hombres (2ª Cor.
5:14-15), nos envió a todos los hombres (Marcos 16:15-16; Mateo 28:18- 20) y
puso el evangelio a disposición de todos los hombres (Judas 3).
Por medio de ese evangelio todos los hombres serán juzgados (Romanos 14:10-12;
2ª Cor. 5:10)
Cuando las
almas son salvas del pecado, ello hace desaparecer el pasado (Hechos 2:38; 22:16). El
plan de Dios es que todos los hombres “vengan al conocimiento de la verdad”. (2:4) Son demasiados los que han descuidado ese aspecto
tan vital, como lo es el de preparar y ayudarles a madurar a los
hermanos una vez que se bautizan en Cristo (vea Mateo 28:18-20,1ª Pedro 1:22-2:2). Pablo no
quiso que los hermanos se quedaran en la ignorancia (1ª Corintios 10:1;12:1). Pablo
les enseñó acerca de lo que eran capaces de recibir (1ª Corintios 3:2, Juan
16:12-13;
Hebreos5:11-14). (Si no hay más evangelistas que se preparen para hacer —y luego
hagan— este vital
trabado de ayudarles a madurar a los miembros, serán comunes los miembros
débiles, y continuaremos teniendo congregaciones inmaduras!.
El plan
divino de salvación, el cual proviene de un Dios que es uno solo, y es
impartido a través de un solo mediador, ofrece un rescate para todos. La fuente
de este gran programa es un solo Dios. La divinidad de este Dios debe
ser reconocida para que pueda haber unidad entre los hombres. Jehová no es Dios
solamente de los judíos, sino también de los gentiles (Romanos
3:29-30). ¿Por qué debería el hombre querer otro?. Éste es eterno
(Salmo 90:1-2; 1ª Juan 1:1-3), todopoderoso, y todosapiente (Job 42:1-2, 1ª Timoteo 6:15; Salmos 66:5-7). Dios es amor (1ª Juan 4:8).
Deberíamos regocijarnos de que podemos relacionarnos con este Dios, el cual es
uno solo.
Es sobre todos
------------------------ Su Poder
Es por todos
------------------------ Su
Providencia (Efes. 4:6; 2ª
Cor. 2:14)
Es en todos
------------------------- Su Presencia
El
Salvador con el que cuenta este plan es “un solo mediador”. Puede que haya
muchos intercesores (vea 1ª Timoteo 2:1-2; Romanos 8:26-27), pero sólo hay un mediador. Éste es un
hombre, no una mujer Hay quienes procuran poner a María, su madre, en esa
posición. Sin embargo, es de notar que María reconoció a Dios como el Señor
que él es, y se regocijó en él llamándolo “Dios mi Salvador” (Lucas 1:46-47). En Juan 2:5 vemos que ella instó a los hombres a “[hacer] todo
lo que [Jesús les] dijere”. Debemos hacer lo mismo que ella y atender a lo que
ella dijo en esta ocasión María jamás deberá ser vista como la que reemplaza a
este solo mediador que hay entre Dios y el hombre. Nuestra redención es
posible porque este único mediador, o abogado, llegó a ser el rescate (el
precio que se pagó; vea 1 Juan 2:1-2) por todos. ¡Qué gran paradoja!.
El que no cometió pecado llevó en su
cuerpo el pecado de todos (1ª Pedro
2:21-24) ¡Cuán injusto fue para él servir de rescate, pero
cuan gloriosa es para nosotros la redención (1ª Pedro 1:18-21, Hebreos 4:15-16; 7:25-27; Efesios
1:3-7)!. Como
resultado, debemos tener corazones agradecidos, y alabar por siempre al que es
la fuente y el Salvador que nos ha puesto donde nos conviene estar (Apocalipsis 5:9-14,7.9-12).
UN PLAN QUE FUE DECLARADO POR PABLO, UN EVANGELISTA
(v. 7)
Pablo fue constituido para desempeñar el papel de
“predicador” dentro de este plan Su papel como predicador le fue asignado,
principalmente, con el fin de que anunciara o declarara el mensaje de otro que
es Dios.
Pablo
también fue constituido “apóstol” Esto significa que no sólo llevaba órdenes,
sino que también tenía la autoridad de representar al que le dio tales órdenes
y lo envió (note Juan 13:20;17:8,18-21, Mateo 10:40)
Pablo fue,
además, constituido “maestro” Si a estos tres papeles, para los cuales fue
constituido Pablo, se les viera en la forma como difieren entre sí, tendríamos
que el predicador sería el heraldo, o el que anunciaría el mensaje, el
apóstol, el que les daría certeza a los oyentes, con autoridad divina,
acerca de la importancia de tal mensaje, y el maestro —experto en su oficio de enseñar— el
que capacitaría a los estudiantes para que estos se cercioraran de la
información compartida u órdenes dadas El predicador es el que capta la
atención de los oyentes, el apóstol imprime en ellos la seriedad de la materia,
y el maestro aclararía el contenido del mensaje (vea Hechos
8:29-39, Romanos 10:13-15) No hay duda de que Pablo era capaz de hacer todo esto Él les daría
instrucciones a los demás acerca de cómo debían andar (“en fe”,
2:7,1:4-5,19, 2ª Corintios 5:7), y de por dónde debían andar (“en verdad”, Juan 14:6; 2ª Pedro
2:21-22, Salmos 119:105)
En este capítulo se han
introducido siete áreas estratégicas, las cuales los evangelistas necesitan
tener enfocadas:
1)
la oración,
2)
el estar conscientes de todos los hombres,
3)
el reconocimiento del plan de Dios,
4)
la posición de Cristo (único mediador),
5)
el propósito y proclamación de Pablo,
6)
el proceder humano (“nuestra fe”, 1ª Juan 5:4), y
7)
el camino por donde se debe andar (Juan
5:39-40, 2ª Juan 9).
Fin.