Un pecador
Redimido
(1ª Timoteo 1:12-17)
(Lección 2)
En los
primeros once versículos del capítulo 1, Pablo hizo un fuerte llamado al joven
evangelista Timoteo, a superar la denigración y malas aplicaciones de la
palabra de Dios, de manera que el glorioso evangelio pudiera hacer la obra para
la que fue diseñada. Pablo le dio a Timoteo un fuerte incentivo, basado en la
puerta que estas buenas nuevas
le habían abierto a él —y a las personas
infectadas por el pecado en general.
Debe haber
sido significativo para Pablo el darse cuenta de que Dios le había encargado, o
confiado, este evangelio a él, para que lo esparciera entre los hombres. Pablo
expresó su gran gratitud aplicaciones de la palabra de Dios, de manera que en la siguiente sección (1:12-17).
¿Cuál ley? (1ª Timoteo 1:7-11)
¿A cuál “ley” se referirá
Pablo en 1:7-8? Pablo debió haberse estado refiriendo a la ley de Moisés. No
obstante, es evidente, según lo indica el final de su exposición, que su
interés se centraba en la ley de Cristo, y en la forma como ésta —como ley que es— se relaciona con los transgresores de la ley
(1:9-10) De manera que Pablo,
estaba exponiendo sobre la correcta aplicación de la ley.
La ley era buena, fue dada
por Dios para refrenar los crímenes y la corrupción (Romanos
13:1-7, Gálatas 3:19). Había quienes ignoraban la ley de Dios
(Deuteronomio 12:8; Jueces 2:10-11; 21:25); otros se demoraban en
obedecerla (Eclesiastés 8:11). Todavía otros buscaban la manera
de aplicarla ilegalmente (Hechos 2:22-24) o de imponérsela a las personas que no debían.
En
general, la “ley” no fue hecha para los Justos. Pablo la aplicó a una lista de
transgresores que rechazaban la “sana doctrina”:
La ley que le restringe la maldad al hombre
está claramente identificada en el versículo 11, como el
evangelio que Dios ha hecho glorioso según se evidencia en tal versículo.
Los
beneficios personales de Pablo hicieron
que mirara a Cristo, diciendo “[le] doy gracias” Considere el significado de
esa declaración y el hombre de cuya pluma salió tal sentimiento tan lleno de
gratitud. Esto es más que un superficial
“dar las gracias”. Estas palabras
salieron de uno cuyo cuerpo estaba estropeado y lleno de cicatrices por razón
de que estaba “en Cristo” (2ª Corintios 4:11;
11:23-31). La vida de
Pablo era un comentario viviente acerca de cómo la gracia de Dios puede hacer que
una “grande prueba de tribulación” resulte en una “abundancia de gozo” (2ª Corintios 8:1-3, 7; Hechos 16:22-34). Esto no es hipocresía ni locura. Nos recuerda poderosamente que las pruebas
que nos sobrevienen son de mínima importancia, cuando se comparan con el
crecimiento en Cristo que experimentamos como resultado de ellas Job y Pablo,
juntamente con Pedro y los demás apóstoles (Hechos 5 41/4
19-21), son ejemplos resplandecientes del crecimiento en la
gracia (2ª Pedro 3:18) Ellos ilustran que está dentro de las posibilidades el que nosotros
tengamos gratitud en medio del dolor, cuando ese dolor es resistido por una
causa digna (Santiago 1:2-4, Filipenses 3:7-11)
Pablo
escribió en el versículo doce. “Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor,
porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio”. La gratitud hacia Dios era
de esperar, por causa de que el Señor había puesto a Pablo en este sublime
ministerio, lo había capacitado para el servicio, y lo había considerado fiel
cuando servía. Cualquier evangelista que aprenda a tener esta gratitud no le
huirá a un problema ni abandonará la responsabilidad dentro de un contexto
congregacional. Aprenderá las artes llenas de gracia, de cuidar, de ser
paciente, de reparar, de redimir y de restaurar (vea Santiago
5:19-20, Gálatas 6:1-2; Efes. 5:15-18; 2ª Timoteo 4:2-5).
Como había
vivido dentro de tal marco de deber para con el evangelio. Pablo explicó de
forma gráfica en 1:12-16, la razón de su gratitud Anhelaba que Timoteo y
todos los demás evangelistas desarrollaran esta disposición hacia su
asignación divina
Pablo fue
capaz de ser agradecido aun cuando estaba enfrentado al sufrimiento, por razón
de que el Señor le fortaleció Debemos depender de Dios para fortalecernos, o
capacitarnos. Separados de él, nada podemos hacer (Juan 15:5), pero a través de él podemos hacer todo lo que él quiere que hagamos
(Filipenses 4:13; 2ª Corintios 9:8-10)
Cuando Dios nos tiene
por fíeles, eso es algo que realmente
cuenta. ¡Cuan maravilloso aliento es el saber que tenemos la confianza de
nuestro Creador!.
Este hermoso pensamiento expresa el respeto que los hermanos necesitan
tener hacia los ancianos de la iglesia.
La idea debe haber sido más rica para Pablo, cuando consideraba la forma
como el Señor lo había estimado a él en su “ministerio”. Dado que el Señor tuvo tal respeto por
Pablo, uno podría esperar que él, como el más grande designador que hay en el
mundo, designara o pusiera a Pablo a
su servicio o ministerio. ¡Los evangelistas
están llamados a formar equipo con el Eterno!.
UN ANTIGUO REBELDE (v. 13)
Pablo
había sido un terror por partida triple, durante una temporada Había sido un
blasfemo, un perseguidor, y un violento agresor.
La ignorancia (Pablo no conocía
a Cristo) y la incredulidad (la tradición judía controlaba su mente) impedían
que Pablo pudiera ver y aceptar la poca verdad que hubiera oído (vea 1ª Corintios 2:7-8, Mateo 13:14-15, Marcos 7:6-13). Esto dejo a
Pablo en la desesperante necesidad de la misericordia del Señor
Imagínese a Pablo durante aquellos tres días, en los que no comió ni bebió
(Hechos 9:1-9). Si Dios pudo
ver potencial en tal torbellino de errores, sin duda que jamás hallaremos a
alguien que deba decir Dios no me
querría a mi ¡Animémonos porque Dios nos
ama, y el ama a todos los que procuremos alcanzar y enseñar!
La gracia
de Dios fue una extensión divina de la resurrección y aparición del redentor
(Hechos 22:1-10) La aparición de Jesús a Pablo produjo en el una
convicción fundada en la fe (Romanos 1:1-5) La
misericordia de Dios inspiro en Pablo una disposición de amor y le
estimuló una obediencia llena de gozo (Juan 14:15, Hechos 9:17-20; 22:10-16,
Hebreos 5:8-9)
En este hermoso plan
destaca el poder de la redención para salvar, incluso, al primero de los
pecadores También destaca la paciencia, o “clemencia” (RV) del redentor a través de los meses en que
Pablo persiguió a los cristianos.
¡Piense en cuánto de este espíritu manifestó Cristo al darle a Pablo una
oportunidad, después de que este hubo capturado y llevado a la fuerza al pueblo
del Señor!. William Barclay
señaló dos de las facetas de esta cualidad de Cristo:
1)
Es un “espíritu de perseverancia que jamás se
rinde”, el que le impidió a Cristo abandonar a Pablo, y es el mismo que le
impedirá abandonarlo a usted o a mí,
2)
Es un espíritu longánimo, la “actitud que un hombre
debe tener hacia sus semejantes “Esto es exactamente lo contrario a la virtud de los
griegos que Aristóteles definió como el rehusarse a tolerar insulto o injuria
alguna Según la forma de pensar de los griegos, se consideraba grande al hombre
que se vengaba a plena satisfacción Según la forma de pensar de los cristianos,
se considera grande al hombre que, aun pudiendo hacerlo, se rehúsa a
vengarse. También destaca, en este
hermoso plan, el propósito de Dios: Que la conversión de Pablo nos sirva
de ejemplo a todos nosotros para creer y obedecer, con la certeza de que su
misericordia nos guardara en el camino hacia la vida eterna.
Un tributo para Dios (1ª Timoteo 1:17)
La gracia y la misericordia de Dios le recordaban a
Pablo de cuan maravilloso Hacedor tenemos Tome en cuenta sus credenciales:
|
Lo que Dios es |
|
Actitud de la que requiere |
|
Rey de los siglos |
Poder eterno |
Sumisión |
|
Inmortal |
Pureza eterna |
Imitación |
|
Invisible |
Seguridad invisible (Jn. 1:18; 2ª Cor.5:7; Sal.19:7-11) |
Fe |
|
Único Dios |
Única deidad (Ex. 20:1-5; Is. 44:6; Oseas
13:4) |
Considerarlo preeminente |
La
naturaleza de Dios requiere de que nosotros le
rindamos honor y gloria por siempre y para siempre.