Cómo enseñar
fielmente la palabra de Dios
La importancia de la sana doctrina (Lección 1)
(1ª Timoteo Cap. 1)
”Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia,
para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina...” (1ª Timoteo 1:3-4).
Pablo le
escribió a Timoteo acerca de la palabra de Dios —acerca de la fuente, suficiencia y poder salvífico
de ésta. Quería que Timoteo entendiera el
significado de la sana doctrina (1:3-7) y que fuera capaz de reconocer y desafiar cualquier uso
incorrecto de la palabra de Dios (1:7-11). Escribió acerca de lo que Dios proveyó para la
redención de los pecadores (1:12-17) e hizo énfasis en que
Dios demanda que cada uno de nosotros tome una decisión (1:18-20).
La
importancia de la sana doctrina (1.3-7)
CÓMO LA PALABRA DE DIOS ES DENIGRADA (w. 3-4)
Cuando el
precioso evangelio fue denigrado por algunos que estaban a su alrededor, no es
de extrañar que Pablo le encargara a Timoteo estar seguro
de que él no hiciera salir la palabra de Dios de sí mismo,
como otros lo habían hecho (1:18-20). Pablo tenía
el derecho de hacerle tal encargo a Timoteo porque él era un apóstol de
Cristo Pablo había sido elegido “por
mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra esperanza” (1:1) para
enseñar el evangelio, el cual nos redimiría de nuestro pasado pecaminoso
(Romanos 3:23; Efesios 2:1-6). Su enseñanza nos abriría la puerta a un glorioso futuro (Colosenses
1:24-28).
A Timoteo,
verdadero hijo en la fe, se le dieron tres
beneficios divinos, según el versículo 2:
1)
Se le dio la “gracia” para fortalecerlo para la
magnitud del servicio que había de rendir (2ª Timoteo 2:1), de
manera que pudiera crecer y dar de sí más allá de lo que él podía. Se le dio
“misericordia” para sus errores, cuando estuviera enfrentado
con las múltiples responsabilidades que su trabajo le significara (Hebreos 4:16; Efesios 2:4-9).
2)
Se le dio “paz”, la estabilidad interna que le
permite a uno estar firme y prestar servicio sin importar las circunstancias
externas. Pablo, como prisionero que era, demostró la forma como un predicador
supera la preocupación. (Vea Filipenses 4:4-7). Considere estos tres
beneficios en los que Pablo le hizo énfasis a Timoteo. La palabra de Dios, la
cual él había puesto en manos del evangelista, es verdaderamente una fuerza
capaz de cambiarle la vida a uno, si es aplicada a los eventos y experiencias
que los cristianos enfrentan.
Cuando las
Escrituras son denigradas, un evangelista alerta le manda a los que tal hacen, “que no enseñen diferente
doctrina” (1:3).
Una doctrina diferente
puede ser una “fábula”, la cual es
adoptada como cierta porque ello es lo que alguien desea oír (2ª Timoteo 4:3-4). Tal comportamiento constituía un problema entre los judíos de los
tiempos de Pablo y Timoteo, pero se puede relacionar con cualquier cosa que se
convierta en mandamiento “de hombres que se [aparten] de la verdad” (Tito
1:14). Esto se puede relacionar con “genealogías
interminables”, o con la alegación que dice: “esto es lo que siempre hemos
hecho”. Un problema que se daba en los tiempos de Pablo, era el uso de los
hechos pasados de la historia judía con el fin de fomentar el orgullo religioso
y nacional judío, lo cual contribuía al prejuicio en contra de los gentiles
(vea Mateo 3:1, 7-10; Hechos 15:1-31; Marcos 7:8-13). Ese problema causaba “discusiones acerca de la ley”
(Tito 3:9-11).
El
problema era que las anteriores “fábulas y genealogías”, podían acarrear
“disputas más bien que edificación de Dios que es por fe” (v. 4; vea 6:4, 20; 2ª Timoteo 2:16, 23; 4:4; Gálatas 2:11-3:9). Las disputas
podían dar origen a indagaciones sutiles y a las discordias, ¡y nada
bueno saldría de ello!. Hay dos ejemplos notables de este tipo de
acción que se pueden encontrar al comparar Marcos 14:53-59, con Hechos 6:8-14, y Marcos 15:22-24, con Hechos 7:57-60. ¡En uno el resultado fue que a Cristo se le
crucificara, y en el otro, que Esteban fuera apedreado hasta morir!. Es por causa de esta conducta, que la muerte espiritual
le ha sobrevenido a muchos (Mateo 7:20). Ojalá que todo evangelista sea bendecido con
sabiduría suficiente como para contribuir a superar estas disputas que sólo son
causa de trastorno.
CÓMO LA PALABRA DE DIOS ES APLICADA (v. 5)
La enseñanza divina da como
resultado personas y evangelistas de gran hermosura, cuando nuestros
pensamientos no están enfocados en la insensatez humana, sino en una
administración, o “edificación”
de Dios. Estos buenos pensamientos llegan a ser una realidad a través
del análisis de cinco dobleces, del carácter, que da Pablo:
1)
Los pensamientos de uno se basan en la edificación
“por fe”. La fe es tanto el área sobre
la cual, así como la fuente, mediante la cual la persona presta servicio (vea 2ª Corintios 5:7; Hechos 6:7).
2)
Los pensamientos de uno son motivados y dominados
por el amor (1ª Juan 4:19;
2ª Corintios 5:14-15; Juan 13:34-35; 1ª Pedro 1:22).
3)
Los pensamientos de uno nacen de un corazón puro
(vea Tito 1:15-16; 1ª Juan 3:3). Esto
le daría fin, de una vez por todas, a cualquier conducta egoísta, de procura
del poder, y de celos, por parte de los predicadores.
4)
Los pensamientos de uno nacen de una buena
conciencia (Hechos 23:1). Pablo es prueba de las grandes cosas que Dios puede
hacer a través de las personas que se le acerquen con una buena conciencia.
5)
Los pensamientos de uno se caracterizan por la fe no
fingida (2ª Timoteo 1:5; Santiago 2:17). Aunque la fe es la fuente, o base, sobre la cual se
edifica este carácter, ella es a la vez la confianza personal que surge a
partir de esa fuente. Aquí no hay farsa ni pretensión de proyectar un frente
falso, el cual pueda engañar a algunos y decepcionar a otros. Cuando la fe
viene a través de oír el pacto de Cristo (no las fábulas), ¡cuan hermoso es
contemplarla (Romanos 10:15-17)!
COMO LA PALABRA DE DIOS ES MAL APLICADA (vv. 6-7)
Son los maestros indeseables,
llevados por el engaño, los que algunas veces denigran y aplican mal la palabra
de Dios Estas almas se han desviado. Uno puede, incluso, estudiar las
Escrituras y todavía no ver al Salvador (vea Juan 5:39-40) Los que están en Cristo necesitan examinarse a sí mismos si están “en
la fe” (2ª Corintios 13:
5) El desvío ocurre, según este contexto, cuando el
pueblo de Dios abandona el amor nacido de corazón limpio, abandona la buena
conciencia, y comienza a fingir su fe (1:5-6)
No hay duda de que,
cuando los cristianos se apartan “a vana palabrería”, son problemas los que se están gestando El
tipo de persona del cual habla Tito 1:10, es
descrito por Robmson como “discutidor de
vanidades” y por Thayer, como “hablador
ocioso, que expresa cosas vacías, sin sentido” Son incalculables el tiempo
perdido y la confusión creada que han sido los frutos de la discusión sin
sentido sobre cuestiones, las cuales tan sólo vagamente se relacionan con las Escrituras.
No hay duda de que el diablo se agrada cuando hay hermanos que se esmeran en
facilitarle su obra.
Es un
problema por partida doble el que tiene lugar, cuando los habladores de
vanidades no entienden algo de la palabra de Dios, y sin embargo “lo afirman”
con atrevimiento Es tan frecuente que haya hermanos, en esta categoría, que se
entusiasmen como nunca antes, desde que entraron a Cristo, al hacer énfasis en
alguna “cuestión”, “pasatiempo”, o “ideal recién descubierto”, con el agravante
que le aniquilan la fe a los demás Pueden generar
tantos pleitos que acaban por dividir el cuerpo del Señor.
Son dos
problemas peligrosos y dañinos los que conlleva la falsa enseñanza En primer
lugar, un alma engañada puede desempeñarse con increíble fervor Pablo mismo es
un ejemplo de esta verdad En segundo lugar, habrá personas que creerán las
falsas afirmaciones que con tanto atrevimiento se hagan (Romanos
16:17-18) Pedro dijo que si alguien es seducido por
enseñanzas infladas y vanas, después de haber “escapado de las contaminaciones
del mundo por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, su postrer
estado viene a ser peor que el primero” (2ª Pedro 2:18-20, vea Apocalipsis 2:4-5; 3:14-18)
Después de
tantos siglos, durante los cuales a los discípulos se les ha inquietado y a las
congregaciones se les ha confundido, necesitamos hacer una pausa y preguntarnos
¿Qué es lo que conduce a los hermanos a volverse a la enseñanza no bíblica7
William Barclay hizo notar cinco características de
las personas que causan problemas.
En
primer lugar, lo que motiva al falso maestro es el deseo que tiene de la
novedad (algo nuevo con tal de romper con “nuestro antiguo modo
tradicional”). Puede ser que tengamos
necesidad de romper con algunas tradiciones, pero es importante que aquel que
sienta la urgencia de que haya cambios no abandone la verdad en el proceso (Vea
Hechos 17:21) Debemos tener cuidado de no “desechar al bebé junto
con el agua de su bañera”
En
segundo lugar, el falso maestro ensalza la mente con especulación y no con
la Escritura (vea Marcos 7: 8-13, Romanos 1:21-25)
En
tercer lugar, él se ocupa en la argumentación, en lugar de
ocuparse en la acción (o en el servicio, Mateo 23:1-4, 1ª Timoteo 6: 4-5)
En
cuarto lugar, es movido por la arrogancia, y no por la humildad (vea 1ª Timoteo 1:7; 2ª Tes. 2: 2-4,9-11, Mateo 16:21-23, con 1ª Pedro
5:5-7)
En
quinto lugar, es culpable de dogmatismo sin conocimiento (1ª Timoteo 1:7, Romanos 10:1-3; 2ª Pedro
2:17-19; 3ª Juan 9-10)
Aunque una
sola persona no desarrolla todos los cinco patrones anteriores, muchos hermanos
han sufrido porque algún miembro se quedo prendido en una o vanas de estas
áreas, siguiéndola con endemoniada devoción
Con el fin
de salvaguardar nuestras almas, cada uno de nosotros debe preguntarse a si
mismos es vulnerable en alguna de estas cinco áreas Examinémoslo todo cuidadosamente (1ª Tesalonicenses 5:21) y “[retengamos] la palabra” por la cual somos salvos (1ª Corintios 15:2). Fin.